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Automoción de la Comunitat Valenciana

Idean una planta de reciclaje de baterías frente a la guerra de las gigafactorías

AVIA, Nutai y el ITE son las desarrolladoras del proyecto RETEBAVE, que apuesta por una planta de reciclado de baterías de automóvil para darles una segunda vida útil

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Planta de NUTAI

En medio de la “guerra” actual por la instalación de gigafactorías de baterías, en la Comunitat Valenciana se ha desarrollado un nuevo proyecto que pone el foco en el reciclado y segunda vida útil de las baterías de coches eléctricos e híbridos.

Este miércoles se da por finalizada la primera fase del proyecto RETEBAVE, llevado a cabo por AVIA, Nutai, -empresa asociada al Clúster de Automoción de la CV- y el Instituto Tecnológico de la Energía -ITE-, que espera contar con los fondos Next Generation EU para continuar con su desarrollo.

En concreto, la parte del proyecto de I+D que ya se ha llevado a cabo consiste en la elaboración de un estudio teórico-práctico donde se analiza la viabilidad de la instalación de una fábrica de reciclaje de baterías y su escalado industrial, según factores técnicos, económicos y medioambientales. Esta primera fase ha contado con un presupuesto de 212.000 euros procedentes del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo.

Tras la realización del estudio, las conclusiones afirman que efectivamente la instalación de esta fábrica de reciclado sería “técnicamente viable y económicamente sostenible”, tal y como confirma el director general de Nutai, Enrique Vacas.

Por tanto, en una supuesta fábrica de reciclado, las baterías que entraran en ella podrían tener dos salidas, dependiendo de sus características y su estado. En primer lugar, la reutilización de estas baterías de automóviles en otros sectores, como puede ser el caso de las energías renovables o fotovoltaicas, otorgándoles así una segunda vida útil. En segundo lugar, y de no ser posible la reutilización, la planta se encargaría del reciclado a través de la separación de componentes primarios de las baterías que luego sería transportados a una factoría de reciclaje físico-química a último nivel.

La primera planta de reciclaje en la Comunitat

Pese a que la puesta en práctica del proyecto no se ha llevado a cabo todavía, los desarrolladores insisten en plantear la Comunitat Valenciana como una ubicación “ideal” para la instalación de la planta, según factores económicos y medioambientales.

“Valencia es un punto ideal para la ubicación de la planta, ya que tenemos un gran fabricante de vehículos -Ford- que se va a centrar en el vehículo híbrido”, ha explicado Vacas, quien ha subrayado que “es lógico que cerca de una factoría de fabricación de vehículos, que ya incluye una factoría de fabricación de baterías, se ubique una factoría de reciclaje”.

Por último, la ubicación de este tipo de instalación también dependerá del permiso de las ordenanzas medioambientales, una decisión que debe de ser consensuada con la Administración.

Nuevo modelo de movilidad

Otra de las conclusiones del proyecto es la necesidad de que el reciclado de baterías se haga en instalaciones extremadamente seguras dada la peligrosidad de los componentes. “Los elementos físico-químicos que las componen -explica Enrique Vacas-, las celdas o los ARRAYS pueden genera problemas de ignición espontánea”.

Para Enrique Vacas, plantear el desarrollo de una planta completamente automatizada y adecuada a un nuevo proceso productivo que hasta el momento no existe, “es fundamental si queremos avanzar en la línea de innovación y desarrollo en el área energética marcada por la Comunitat Valenciana”. “Este proyecto pone el foco en el nuevo modelo de movilidad, basado en vehículos eléctricos y en la necesidad de procesos productivos sostenibles y ágiles, no ya en la fabricación de los vehículos, sino en el ciclo de vida de todos sus componentes”, añade.

“Nuestro estudio se ha centrado en que la planta sea automatizada. Es decir, que sea eficiente a nivel industrial”, explica Vacas. En esta línea, en la segunda fase se prevé incorporar numerosas tecnologías como la automatización de procesos, IoT, análisis de datos, deeplearning, análisis energéticos, aplicación de técnicas energéticas de sostenibilidad, entre otras.

Fondos Next Generation EU

El proyecto RETEBAVE está compuesto por tres fases: 1) el estudio teórico ya realizado; 2) el desarrollo de una planta piloto; y 3) la creación de una planta industrial definitiva. Finalizada la primera, los desarrolladores se encuentran trabajando ya en la segunda parte, que tiene como objetivo analizar, a pequeña escala, la puesta en práctica de las conclusiones extraídas del estudio teórico.

“Actualmente estamos trabajando ya en la segunda fase, presentando proyectos y buscando ‘partners’ en la preparación de la planta piloto que pueda mostrar la tecnología que hemos estudiado”, explica el director de la pyme valenciana NUTAI. Es en esta fase donde los desarrolladores pretenden optar a los fondos europeos para la financiación de la prueba piloto.

Esta planta de reciclado está muy relacionada con una posible gigafactoría de baterías valenciana, un proyecto liderado por PowerElectronics que también ha presentado una manifestación de interés para optar a los fondos Next Generation EU.

En palabras de Enrique Vacas, el reciclado de estos componentes se presenta como un “problema a futuro”, una vez se haya dado el aumento previsto de la fabricación de coches eléctricos e híbridos enchufables. “Cuando en 5 o 10 años haya que reciclar estas baterías habrá que hacerlo al mismo ritmo que se fabriquen, porque si no será un caos”, remarca.

Actualmente, Vacas explica que España se encuentra en un “estado verde”, donde determinadas empresas dedicadas a la gestión de residuos están gestionando a su vez los componentes y módulos de las baterías. “Pero a pequeña escala, porque todavía no hay un volumen de baterías suficientemente grande para que exista una planta especializada en ello y automatizada”, explica.

“Una vez llegue el dinero de Europa, que ya se está retrasando -subraya Vacas- y aparezcan las convocatorias concretas, nuestra intención es presentar este proyecto para, además de una aportación económica nuestra, solicitar ayudas para el desarrollo de la planta piloto y, posteriormente, de la planta industrial”, explica. “Tenemos que aprovechar todo el dinero que venga de Europa para invertirlo en desarrollo y crecimiento”, ha concluido Enrique Vacas.


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