Opinión

La Información No Financiera que está por venir

A partir del 1 de enero de 2021, aquellas empresas con 250 trabajadores o más tendrán que preparar los EINF

Junta de Gobierno
Colegio de Auditores de la CV

La pandemia del coronavirus y las consecuencias que a raíz de la emergencia sanitaria está viviendo el tejido empresarial de nuestro país no solo están impactando en la cuenta de resultados, sino que, además, va a impactar en la llamada Información No Financiera. Una herramienta que profundiza aún más si cabe en la transparencia de las compañías al incluir aspectos relacionados con el medio ambiente o los recursos humanos, y, por tanto, en la visión y percepción que de las empresas tienen los inversores y mercados.

En términos empresariales, la covid-19 ha afectado a la dimensión de las plantillas, así como a los datos de absentismo y de modalidades de jornada. También ha impactado en los datos de consumo energéticos (dependiendo del sector) que están siendo y serán muy sensibles a los cambios, tanto a la baja, como al alza y, en consecuencia, también en las ratios de eficiencia energética.

La información sobre las medidas adoptadas por las compañías para proteger la salud y seguridad de sus trabajadores y de sus clientes ha sido otra variable que ha cambiado y muchos de los proyectos de impacto social que se estaban llevando a cabo desde la empresa, quizá se han dejado de realizar a consecuencia del Covid-19.


La información sobre las medidas adoptadas por las compañías para proteger la salud y seguridad de sus trabajadores y de sus clientes ha sido otra variable

Todos estos aspectos son parte de los Estados de Información No Financiera (EINF) y la novedad es que, a partir del 1 de enero de 2021, aquellas empresas con 250 trabajadores o más tendrán que prepararlos: su elaboración requerirá, para un gran número de compañías, enfrentarse por primera vez a identificar qué impactos sociales y ambientales se derivan de su modelo de negocio y qué políticas, sistemas o buenas prácticas, tienen implantados para gestionar adecuadamente esos impactos.

Desde el Colegio de Auditores queremos transmitir que esta información es relevante porque permite entender los riesgos extrafinancieros a los que está expuesta una compañía y que pueden impactar claramente en la consecución de resultados: por tanto, los mercados necesitan entender la gestión de estos riesgos.

Si pensamos, por ejemplo, en las políticas de la Unión Europea, claramente el acceso a nuevos recursos económicos va a estar marcado por la necesidad de ofrecer información clave en la adecuada gestión de riesgos como pueden ser la transición a una economía baja en carbono, la transparencia, la brecha salarial o las políticas anticorrupción, entre otros. Esto, que puede resultar novedoso para muchos empresarios, es vital: junto a la cultura de evaluación y verificación de la información financiera, la conocida auditoría de cuentas anuales, debemos impulsar la cultura del análisis y medición de aspectos de nuestra actividad que no quedan reflejados en los ingresos o gastos pero que rinden cuenta de nuestro “buen gobierno”. Y es ahí donde entran en juego los Estados de Información No Financiera.

Las firmas de auditoría son esenciales para llevar a cabo los encargos de verificación de estos Estados, siempre bajo el paraguas de una norma internacional, la NIEA 3000 Revisada: hemos formado a nuestros profesionales y hemos organizado equipos especialistas, de carácter multidisciplinar, capaces de asegurar que la Información No Financiera ha sido verificada de acuerdo con el marco normativo expresamente establecido para su elaboración. Estamos preparados para asumir esta tarea.

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