El 80% de los accionistas de Bankia aprueban la fusión con CaixaBank

Goirigolzarri ha contestado a empleados y accionistas que se decidirá si hay o no retribución variable para la plantilla y la cuantía de la misma, una vez se cierren las cuentas del ejercicio

El 80% de los accionistas de Bankia aprueban la fusión con CaixaBank

Reunidos en junta general extraordinaria un total de 2.704 accionistas presentes o representados de Bankia, que suponen 2.460 millones de acciones, es decir el 80,165% del capital social de la entidad se ha aprobado el proyecto de fusión con CaixaBank siendo Bankia la sociedad absorbida y CaixaBank la sociedad absorbente.

Era lo previsible, ya que el Estado, que controla casi el 62% de la entidad, avala la operación que permitirá crear el primer banco de España que aspira a ser también la mejor franquicia financiera nacional.

Ahora, tras el visto bueno de los accionistas de ambas entidades, Bankia y CaixaBank tendrán que esperar a recibir la autorización de los reguladores para culminar la fusión, que se podría llevar a cabo en el primer trimestre de 2021.

En su intervención final, el presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, quien asumirá el mismo puesto ejecutivo en la futura entidad fusionada, ha destacado que el grupo aspira a ser el mejor banco de España para sus clientes, equipos y accionistas.

El nuevo banco, que mantendrá el nombre de CaixaBank, espera obtener más de 1.000 millones de euros en sinergias, de los que 290 millones anuales vendrán por la vía de mayores ingresos y 770 millones a partir de 2023 por el ahorro de costes.

Para Goirigolzarri, la fusión con CaixaBank es un hito muy relevante para el conjunto del sistema bancario, ya que supone la creación de la primera franquicia financiera del país.

Durante su intervención ante la junta general extraordinaria, ha explicado que en Bankia siempre han sido “conscientes” de los retos que tenían por delante en términos estratégicos y de rentabilidad, si bien, éstos se han visto acelerados de forma extraordinaria con la crisis provocada por la pandemia.

Para el presidente de Bankia era fundamental encontrar un socio con una cultura y unos valores comunes para mitigar el riesgo de implementación que toda fusión conlleva, entre ellos la reestructuración de la red y los ajustes de plantilla, pero ha insistido en que CaixaBank es “el mejor compañero de viaje”.

Goirigolzarri ha querido tranquilizar a varios de los accionistas, representantes de los trabajadores, que han preguntado en esta junta, celebrada en el Palacio de Congresos de València, por el impacto de la fusión sobre el empleo –la nueva entidad albergará a 51.000 trabajadores– y ha asegurado que las cifras están aún por definir y cuando la fusión sea una realidad se comunicarán a los sindicatos y comenzarán las negociaciones.

Si bien, ha precisado que aunque todavía no se han tomado decisiones al respecto del proceso de consolidación de la fusión, cualquier medida se tomará con criterios de meritocracia y siempre se negociará buscando el acuerdo con los trabajadores, “trataremos de que el máximo número de desvinculaciones sean voluntarias”, ha dicho.

Con respecto a este año, en el que Goirigolzarri ha reiterado el agradecimiento a todo el equipo por su valía y compromiso, ha detallado que todavía no se ha decidido si habrá o no retribución variable para la plantilla –retribución a la que renunció el Consejo– ni la cuantía de la misma, ya que la decisión se tomará una vez se hayan cerrado las cuentas del ejercicio. En este sentido, ha adelantado que la entidad concluirá habiendo generado más de 2.500 millones de exceso de capital –a lo largo del plan estretégico 2017-2020–, con activos improductivos netos (NPA) por debajo del 3% y con cuotas significativas en financiación a empresas y en productos de alto valor añadido.

Entre las intervenciones de los accionista, se ha acusado al presidente de Bankia de “impedir una Bankia pública”, a lo que Goirigolzarri ha vuelto a mostrarse contrario como lo hiciera en juntas anteriores “respeto, pero no comparto la decisión”, ha dicho.

Según ha explicado “no conozco ningún caso de banca comercial en un país desarrollado en el que se dé esta opción y sea sostenible”. Para el presidente de Bankia “no es lo mismo” bancos de desarrollo que “un banco comercial con una cuota significativa como es Bankia” o lo será ahora el nuevo banco y no se ha mostrado de acuerdo en “utilizar a Bankia como un instrumento de política económica, ya que en otras ocasiones ha recordado que apoyar créditos a clientes que otras entidades rechazan conduce siempre a una crisis financiera.

 

Suscríbete a nuestra newsletter