Crisis del coronavirus

Torres: “Ahora mismo, lo primordial para el sector es contar con liquidez”

El comercio valenciano vive una situación delicada tras un verano "negro" que ha provocado importantes caídas de facturación interanual del 50%

Rafael Torres, presidente de Confecomerç CV.

El comercio valenciano ha sufrido un verano complicado, un agosto negro marcado por una campaña de rebajas y un turismo, que ha provocado importantes caídas de facturación interanual del 50%, convirtiéndose el pequeño comercio en uno de los más afectados por la crisis del Covid-19. Así lo expone Rafael Torres, presidente de Confecomerç CV.

Apunta que han detectado sobre todo en las grandes ciudades un descenso notable de dinamismo comercial, debido al teletrabajo, a un desplazamiento de la población local a segundas residencias, a un turismo prácticamente testimonial y a un descenso considerable en el uso del transporte público. “Esta bajada de tránsito y de dinamismo supone una pérdida en el número de clientes y por tanto una repercusión negativa en la actividad de los comercios”, explica Torres.

En esta línea, destaca que principalmente el equipamiento personal se ha visto afectado seriamente, si bien, las ventas en establecimientos vinculados con el equipamiento del hogar se han comportado mejor, a raíz de las necesidades surgidas tras el confinamiento y fruto de los gastos aparejados en segundas viviendas en el marco del período vacacional.

En el caso del textil también hay que hacer mención a los comercios relacionados con las fiestas de cada provincia (Fallas, Hogueras, Magdalena), que han visto suspendida su celebración, por lo que estos establecimientos, su negocio ha quedado totalmente inactivo, ante la expectativa de lo que pueda pasar en el año próximo del 2021, expone el presidente de Confecomerç CV.

“Ahora mismo, lo primordial para el sector es contar con liquidez, puesto que los comercios están asumiendo cargas financieras, derivadas de los créditos solicitados durante el período del confinamiento”, advierte Torres, quien añade que “es importante no sufrir una asfixia económica, por lo que requerimos exenciones de impuestos y prórrogas en las ayudas, dada la escasa actividad comercial y un consumo debilitado”.

Piden compromiso de las Administraciones

Por ello, piden desde la patronal del pequeño comercio que se multipliquen los esfuerzos por parte de la Administración en esta nueva etapa de reactivación económica.

Otra problemática que afronta el sector, advierte Torres, es la imposibilidad de comercios de renegociar los alquileres de los locales, suponiendo un grave perjuicio, dado el gasto fijo que implica para el negocio, siendo que durante el confinamiento el comercio ha permanecido cerrado y que ahora mismo el consumo se encuentra muy débil, teniendo una actividad que se ha visto reducida en algunos casos en un 50%, hecho que ha provocado que comercios hayan incluso modificado y reducido sus horarios.

En este sentido, desde Confecomerç CV reclaman un plan de choque de ámbito estatal que se complemente con otro plan autonómico y de medidas de apoyo municipal, con los que pueda reflotar a los negocios, “siendo primordial acciones de incentivo al consumo en el comercio de proximidad, o de lo contrario estaremos hablando de cierres en cascada, estando por tanto completamente en peligro y en el aire la supervivencia de todo un formato, cuya actividad es esencial y eje fundamental de la economía en ciudades y municipios de nuestra Comunitat”.

Si antes del verano apuntaba la patronal a  cierres que podrían alcanzar el 20%, la situación ahora mismo se ha agravado tras un verano “nefasto”, pudiendo alcanzar el 30%. El empleo tampoco se ha reactivado en la campaña estival, cayendo las afiliaciones, pese al mantenimiento de las situaciones extraordinarias de cese de actividad ERTES.

La esperanza en la campaña de Navidad

La clave ahora mismo, recalca Torres, es la reactivación del consumo para el último trimestre y principalmente en la campaña de Navidad. Estos meses y principalmente las fechas de diciembre, vísperas de las fiestas se han convertido, a pesar de la incertidumbre de esta pandemia, en la esperanza para el comercio, siendo este período “decisivo para la salvación o el cierre definitivo para algunos establecimientos, aunque ahora mismo sea difícil prever en qué situación estaremos de aquí a esas fechas”.

Añade que están “ante un final de año cuyos meses son cruciales, por lo que es fundamental la toma de decisiones urgentes que puedan ayudar a sacar adelante unos comercios que están al límite, de los que dependen miles de puestos de trabajo, siendo ahora mismo una prioridad el mantenimiento del empleo”.

Soluciones a la situación del sector

Desde Confecomerç CV destacan como soluciones a tener en cuenta medidas en materia de apoyo fiscal y financiero como aplazamientos y exoneraciones de impuestos, bonificaciones fiscales, agilidad en la tramitación y recepción de ayudas y subvenciones dirigidas al pequeño comercio, liberalización de partidas presupuestarias destinadas a obras/servicios que no se hayan ejecutado o no se vayan a poder ejecutar, así como garantizar la no subida de impuestos.

Por otro lado, medidas de carácter laboral, formativa y de gestión tales como la flexibilización y continuidad de los ERTES, siendo gradual la incorporación de los trabajadores en función de la actividad, digitalización del sector, potenciar el relevo generacional y facilitar el emprendedurismo. Asimismo, reclamen medidas de erradicación de la competencia desleal y venta ilegal y medidas de incentivo comercial.

Por último, piden medidas legislativas fundamentalmente en materia de arrendamientos comerciales y cambio legislación de rebajas, entre otras.

Otra de las demandas que el sector clama es la aprobación del Patsecova (Plan de Acción Territorial Sectorial del Comercio de la Comunitat Valenciana), una reivindicación que desde Confecomerç CV ya hicieron constar en la Comisión de Reconstrucción Social, Económica y Sanitaria de les Corts Valencianes, cuyo procedimiento se está viendo ralentizado, habiendo pasado dos veces por exposición pública, teniendo el visto bueno por parte del Consell Jurídic Consultiu.

“Necesitamos más que nunca que desde los Ayuntamientos se analice la realidad comercial de cada localidad y se planifique un crecimiento ordenado y sostenible del comercio local, agente vital para la economía local y el Patsecova ayudaría a avanzar en esta línea”, expone Torres.

Por otro lado, destaca que tanto la revisión de la normativa de rebajas, una medida reclamada por el sector desde hace años, y la aprobación del Patsecova constituyen dos actuaciones cuya resolución atiende únicamente a razones de voluntad política, y que en el marco de las circunstancias actuales se hacen todavía más necesarias.

También resalta que los rebrotes y la situación generada por la incertidumbre repercuten en el comercio, siendo imprescindible fomentar actuaciones encaminadas a la reactivación y principalmente al consumo, que ahora mismo es una necesidad imperiosa para el sector.

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