Ley Teletrabajo

Adecco ve necesario regular teletrabajo pero lamenta que “queden fuera pretensiones”

Cree que la regulación urgente en pleno rebrote "puede haber distorsionado la fluidez de un diálogo que satisfaga las pretensiones de todas las partes"

Adecco Group Institute, el centro de estudios y divulgación del Grupo Adecco, ha valorado la norma que regula el teletrabajo. El director del organismo, Javier Blasco, ha lamentado la rápida regulación de la norma, que ha provocado que hayan “quedado fuera muchas pretensiones de una y otra parte”. Sin embargo, ha destacado que “el teletrabajo ha venido para quedarse y por ello era necesaria su regulación”.

En el Real Decreto Ley se recogen múltiples aspectos, desde los límites del teletrabajo, la flexibilidad de horarios, quién debe sufragar los costes y qué empleados podrán acogerse al teletrabajo. “Esta norma mejora la regulación de una de las formas de organización del trabajo que aportan mayor flexibilidad -el teletrabajo-, y que ha permitido la continuación de la actividad laboral a muchas personas trabajadoras durante el confinamiento con motivo de la crisis de la COVID-19”, ha apuntado el instituto.

Sin embargo, Blasco ha señalado: “La regulación urgente del teletrabajo en pleno rebrote puede haber distorsionado la fluidez de un diálogo que satisfaga las pretensiones de todas las partes. Se han quedado fuera muchas reivindicaciones, pero el teletrabajo ha venido para quedarse. No obstante, la extensión transitoria a todas las empresas del teletrabajo de la COVID-19 durante lo que restara de crisis durante la pandemia sí que podría haber sido una medida deseable para no sobrecargar los costes de las empresas en momentos tan dramáticos como los que atraviesa nuestra economía”.

Entre las novedades más reseñables, y que ha conllevado que ambas partes hayan tenido que renunciar a parte de sus pretensiones, el instituto ha destacado la ampliación del porcentaje del tiempo para la consideración de teletrabajo, la mayor participación de la representación colectiva de las personas trabajadoras en algunos de los mecanismos de implantación, la derivación de la determinación de los costes compensables a la negociación colectiva, la incardinación de los conceptos y mecanismos de aseguramiento de la igualdad de género en el desarrollo del teletrabajo, o las amplias facultades de organización, dirección y control empresarial de la persona teletrabajadora.

“En el terreno del derecho líquido, puede ser interesante la definición legal o convencional de puestos susceptibles de teletrabajo (teletrabajo inteligente), tipos de teletrabajo y características inherentes, así como la puerta abierta a otras opciones ampliadas -modelo italiano del smart work, trabajo anywhere, anytime…-“, ha explicado el director del Adecco Group Institute.

En este contexto, ha señalado que los países con mayor implantación del teletrabajo suelen ser aquellos que tienen mecanismos reguladores menos intervenidos por la normativa (pactos individuales, políticas de empresa, acuerdos sectoriales, etc.). “El presente Real Decreto ha tratado de ir más allá del Acuerdo Marco Europeo y desarrollar aspectos transversales del teletrabajo, sin perjuicio de que luego se puedan mejorar por la negociación colectiva u otros acuerdos”, ha indicado.

“Sin duda estamos abocados a buscar soluciones de consenso, para que perduren en el tiempo, de cara a los nuevos entornos de trabajo, la necesaria flexibilidad, la creciente digitalización, la competitividad de nuestro modelo de relaciones laborales y, cómo atraer y poner en valor el talento de las personas para asegurar la adaptación a los previsibles entornos cambiantes. Ojalá el diálogo social siga liderando estas iniciativas, y además sea sensible a lo que demandan los nuevos retos del empleo por las personas trabajadoras y empleadores”, ha subrayado Blasco.

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