Rafael Torres, presidente de Confecomerç CV

“Debemos adoptar medidas urgentes. De lo contrario cerrarán el 30% de los comercios”

El máximo representante del comercio en la Comunitat prevé un "otoño complicado" y considera que la clave de este trimestre reside en la prolongación de los ERTE y en la incentivación del consumo

Archivado en: 

Rafael Torres nos adelantaba ayer la importancia de recuperar los periodos de rebajas. En esta segunda parte, profundizamos sobre la situación de los diferentes subsectores que integran el comercio de la Comunitat Valenciana y nos adelanta que uno de los más perjudicados a causa de la pandemia es el de equipamiento personal. Ante esta situación, donde la caída de la facturación podría oscilar en torno a un 50% interanual , y ante un “otoño complicado” considera imprescindible adoptar medidas urgentes como están haciendo otros países como Alemania y Francia ya que, de lo contrario, estaremos ante un cierre inminente del 30% de comercios”.

– Dentro del pequeño comercio de la Comunitat Valenciana, ¿qué áreas están capeando mejor o peor el temporal? 

– El equipamiento del hogar hasta el momento se ha comportado mejor, fruto de las necesidades surgidas tras el confinamiento y de los gastos en segundas viviendas vinculados con el período vacacional. Se ha recuperado de la bajada de ventas del confinamiento y está en cifras de venta similares a los del año pasado. En alimentación, se detecta un mantenimiento e incluso un cierto auge durante el estado de alarma, excepto aquellos con un alto porcentaje de clientes de hostelería que están acusando un fuerte descenso de ventas. Mientras que en el equipamiento personal se registra una pérdida notable debido, fundamentalmente, a la coincidencia del período de apertura en el plan de desescalada con prácticamente el período de rebajas.


“La caída de la facturación podría oscilar en torno a un 50% interanual convirtiéndose el pequeño comercio en uno de los más perjudicados por la crisis del Covid-19”

Asimismo, también hay que hacer mención a los comercios vinculados con las Comuniones y Bodas que se han suspendido y con las fiestas de cada provincia (Fallas, Hogueras y Magdalena) que han visto suspendida la celebración de la festividad, por lo que en estos establecimientos su negocio ha quedado totalmente inactivo, ante la expectativa de lo que pueda pasar en 2021.

¿Qué previsiones de facturación registran y cómo ha evolucionado con respecto al año anterior?

La facturación ha caído, en general, de forma notable con respecto al año pasado, aunque existen variaciones respecto a cada uno de los subsectores y también por territorios, por lo que es complicado decir una cifra estimativa. Si bien podríamos decir que de media la caída podría oscilar en torno a un 50% interanual convirtiéndose el pequeño comercio en uno de los más perjudicados por la crisis del Covid-19.

– Ha mencionado que el equipamiento personal ha sido uno de los subsectores más afectados.  ¿Cómo ha funcionado la temporada de rebajas? 

Se ha vivido un verano complicado para el sector, principalmente en agosto, marcado por una campaña de rebajas y de un turismo que ha provocado importantes caídas en ventas que podrían alcanzar el 32% en agosto y acumulada entre el 40 y 50%. También ha sido importante el impacto en el tema de eventos, de ceremonia dado que, justo en el período de alarma, se anularon las celebraciones y, por tanto, afectaron a las previsiones de este tipo de establecimientos.

– ¿Y qué perspectivas hay para la campaña de otoño e invierno?

Lo más importante es que se adopten soluciones reales cuanto antes. La clave de este trimestre es que con la prolongación de los ERTE podamos mantener los trabajadores y el incentivo en el consumo. Hay que articular mecanismos y actuaciones que impulsen la actividad en los comercios, que se encuentran ante una gran incertidumbre respecto a estos meses previos a la finalización de año. Si no hay ventas, se complica el pago de salarios, proveedores, alquileres, etc. Se espera un otoño complicado por lo que se hace necesario adoptar medidas urgentes como están haciendo otros países como Alemania y Francia, ya que de lo contrario estaremos ante un cierre inminente del 30% de comercios. Esta situación no solo tiene repercusiones en el comercio, sino que se extiende a otras áreas, ya que su aportación a la economía autonómica y estatal es tan relevante que su impacto transciende incluso al propio sector.


“La clave de este trimestre es que con la prolongación de los ERTE podamos mantener los trabajadores y el incentivo en el consumo”

– ¿Cómo le ha afectado al comercio la falta de turistas en ciudades como Alicante, Castellón o València?

El turismo ha descendido y con ello, por tanto, también las ventas en el comercio que se encuentra en los principales enclaves de gran atractivo para quienes nos visitan, principalmente el turismo extranjero. La afectación se concentra en las capitales de Alicante y València, y también en destinos  turísticos de la zona costera. Pero la ciudad de Castellón, sin depender tanto del turismo, también ha acusado el descenso de ventas. El turismo es una fuente de ingresos para el comercio que, obviamente, se ha visto resentido, siendo necesario dotar de un plan de acción para poder hacer frente a esta caída del consumo.

– En cuanto al consumidor, ¿cree que ha dejado de gastar por lo que pueda pasar y se ha hecho más precavido? ¿Reclaman en este sentido algún apoyo tanto autonómico como del Gobierno central?

El consumidor se encuentra en una situación de incertidumbre ante el devenir de esta crisis sanitaria. No obstante, confiamos que la decisión de compra recaiga en el comercio de proximidad, por lo que ello supone repercutiendo directamente en la mejora del territorio. El pequeño comercio es el formato más respetuoso y más saludable; el que promueve y fomenta los valores sociales; el que vela por un entorno más justo y equilibrado; el que cuenta con productores, ganaderos y agricultores locales; el que fomenta el empleo; y el que brinda la oportunidad de que la riqueza se quede en el territorio, entre otras particularidades. Estamos ante un sector estratégico que hay que apoyar ahora más que nunca, ya que las compras en el comercio de proximidad repercuten en el bienestar y en la dotación de mejores infraestructuras para tu entorno más próximo.

– ¿Tienen previsto llevar a cabo alguna acción para reactivar el consumo?

Las fórmulas para incentivar el consumo pasarían por la de distribuir bonos para la realización de compras en el comercio local siendo una parte sufragada por el Gobierno. También harían falta políticas que no mermen la liquidez de los ciudadanos como aumentar los impuestos dado que repercutiría en una retención del consumo.


“Estamos ante un sector estratégico que hay que apoyar ahora más que nunca”

También sería interesante medidas de erradicación de la competencia desleal y venta ilegal (perseguir el fraude y la economía sumergida y promover campañas de concienciación para el consumidor) y medidas de incentivo comercial (campañas de promoción del consumo, planes renove, incentivar las compras en el pequeño comercio o campañas para potenciar el comercio de proximidad).

– Cuentan con un plan de contingencia para hacer a la covid-19. ¿Cómo ha ido? ¿Qué tal está funcionando?

El Plan de Contingencia es una herramienta fundamental. Para el pequeño comercio lo principal son las personas y garantizar su salud es lo primero. Se trata de un ejercicio de responsabilidad y de contribución en el marco de esta pandemia para evitar la propagación del virus y este instrumento permite disponer de una hoja de ruta dotando de seguridad y garantía a los clientes. Además, el modelo de Plan de Contingencia, elaborado por Confecomerç CV es adaptable a cada uno de los comercios, y se ha tenido en cuenta cada subsector, adecuándolo a cada actividad comercial (hostelería, instalaciones deportivas, ferias al aire libre, peluquerías y centros de estética). Asimismo, con este plan de manera fácil y ágil el comercio puede testear todos los parámetros de protección para cada comercio, siendo absolutamente práctico ante cualquier situación, vinculada a la seguridad de trabajadores y clientes, lo que constituye un verdadero mecanismo de defensa y protección, identificando a los pequeños comercios como uno de los espacios más seguros a la hora de realizar las compras.

Suscríbete a nuestra newsletter