Presentación del informe "El pulso de la banca"

El mercado da por hecho que Sabadell será el siguiente en anunciar su fusión

La fusión de Caixabank y Bankia dará como resultado la primera entidad española en activos, por lo que generará "nuevas necesidades de reposicionamiento"

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El Banco Sabadell será el siguiente en anunciar una fusión o adquisición en España, a juzgar por la reacción del mercado, que ha hecho que sus acciones se revaloricen en torno a un 33 % desde que CaixaBank y Bankia anunciaron su intención de fusionarse. Los responsables de Alvarez & Marsal han apuntado este miércoles, -durante la presentación del informe “El pulso de la banca”, que esta unión dará como resultado la primera entidad española en activos, por lo que generará “nuevas necesidades de reposicionamiento” entre bancos como el Sabadell.

La consolidación “es un catalizador de eficiencia” y en ese sentido, la fusión de CaixaBank y Bankia, en caso de materializarse, sería positiva, pues ambas necesitan mejorar estos ratios en este escenario “postcovid”, dicen esos expertos. En su opinión, por el momento solo habrá movimientos de integración en el terreno nacional, ya que las fusiones paneuropeas no generan tantas sinergias como las locales.

De hecho, Bloomberg asegura, sin identificar sus fuentes, que Banco Sabadell lleva meses estudiando diversas posibilidades estratégicas, incluida la opción de una fusión, y que trabaja con Goldman Sachs para adaptarse al nuevo escenario que se abre con la fusión de Bankia y CaixaBank. En cualquier caso, han señalado, las entidades que quieran jugar en la liga europea tendrán que tener un tamaño en activos similar a los más de 600.000 millones que sumarían Bankia y CaixaBank, que equivalen, a su vez, a los activos de BBVA en todo el mundo.

La fusión marca el fin del rescate a la banca española

“A expensas de lo que venga con esta nueva crisis”, la posible fusión tiene otro aspecto destacable y es que con ella se daría carpetazo a la reestucturación del sistema financiero español de los últimos 10 años, ya que el Estado se quedaría como accionista minoritario en la nueva entidad, con un 14 % frente al 62 % actual. España se convertiría de esta forma en uno de los pocos países europeos que recibieron ayudas que ha logrado que el Estado salga del capital de sus entidades, a diferencia de lo que ocurre en Irlanda, Holanda o Reino Unido, que aún arrastran el lastre de su rescate, han añadido.

Los responsables de Alvarez & Marsal consideran, sin embargo, que es prematuro hablar del regreso de los dividendos, principal reclamo de los accionistas y cuyo reparto paralizó el BCE en plena pandemia, pues aún no se conoce el impacto exacto de la crisis del covid en las cuentas del banco fusionado, en el mercado crediticio ni en las provisiones. En cualquier caso, se muestran convencidos de que el BCE no permitirá destinar a dividendos la diferencia negativa de consolidación de esta operación o “badwill”, que, sin embargo, sí se puede utilizar para cubrir los costes de la reestructuración.

Habrá reducción de plantilla, pero no este año

Por otra parte, en materia de empleo, no se espera que la eventual fusión de Bankia y Caixabank tenga efectos sobre la plantilla este mismo año, marcado por la epidemia de coronavirus y su impacto en la economía española, según han apuntado a EFE fuentes conocedoras.

De hecho, se espera que una vez que se concrete la fusión, los posibles ajuste en la plantilla se demoren en el tiempo de forma que, en caso de anunciarse un expediente de regulación de empleo (ERE), podría ser a finales del próximo año o principios del siguiente. El mercado baraja una cifra de salidas de entre 5.000 y 8.000, así como el cierre de más de mil sucursales.

¿Cuáles serán los siguientes pasos?

Como sucede en una fusión de estas características, la operación requiere previamente de la integración societaria y de los sistemas informáticos pertinentes, así como del análisis de la red de oficinas y los posibles ajustes posteriores es los servicios centrales. Para llevar a término la operación, tanto Bankia como Caixabank deben solicitar un informe al supervisor europeo, el Banco Central Europeo (BCE), aunque la autorización final correrá a manos del Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital.

Pero además, la fusión tendrá que ser estudiada de cerca por la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC), que deberá decidir si la operación cumple con lo exigido en materia de competencia o es necesario el cumplimiento de algunas condiciones, añaden las fuentes.

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