We Love Summer Live

Zancadas en verano ¿por qué no?

Moverse en verano sí, pero tómate la hidratación necesaria para evitar sustos y tómala, aunque no tengas sensación de sed.

Tras la cuarentena, uno de los objetivos principales está siendo mantener los niveles de actividad física y seguir con la rutina de entrenamientos que establecimos convencidos entre las paredes de nuestra casa. Pero en este momento, el deporte al aire libre conlleva tener que lidiar con altas temperaturas y conocer ciertos factores que son determinantes para seguir entrenando estos meses sin que el calor nos afecte o frene nuestras ganas de superarnos. Y es que además, aunque pueda parecer lo contrario, es la mejor época del año para atreverse y activarse.

Ha sido volver a la nueva normalidad y darnos cuenta de que el verano había llegado para quedarse. Los meses en casa en los que hemos pasamos de estar en invierno a retomar la actividad en una nueva estación a la que aún parece que nos estamos acostumbrando. Y es que el verano nos ha pillado esta vez desprevenidos y aún adaptándonos. Sin embargo, hacer actividad física en verano puede ser muy gratificante a pesar de las altas temperaturas.

El verano te invita a salir más, a aprovechar las horas de luz y a tener más tiempo para invertir en ti. Empezar a correr, salir a pasear más distancia, apostar por la bici o nadar pueden ser una buena alternativa para continuar con la rutina deportiva también en los meses de calor.
El verano, aunque pueda parecer lo contrario, es una de las mejores épocas del año para iniciarte en diferentes disciplinas deportivas y conseguir crear un hábito. Contar con más horas de sol, más tiempo libre, poder correr por lugares distintos, seguir o empezar a cuidarte pueden convertirse en las “excusas saludables” que necesitas para iniciar tus zancadas.

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Erica durante una de sus salidas.

En mi caso descubrí que haciendo las cosas bien y siendo consecuente los meses centrales del año pueden ser igual de válidos en lo que a actividad deportiva se refiere. Además, el calor hace que nos apetezca cuidar más nuestra alimentación apostando por platos frescos, llenos de fruta y verdura, fáciles de cocinar y que nos aporten la energía y los nutrientes que necesitamos para seguir adelante y no perder la energía. Y ya sabemos que si la alimentación es buena y el deporte es constante los resultados a nivel físico y mental llegan pronto y encontrarte mejor es un punto a favor para no tirar la toalla.

Pero, además de una buena pauta alimenticia, no debemos olvidarnos de la suplementación que podemos necesitar si salimos a entrenar con altas temperaturas y que nos ayude a no bajar la guardia físicamente. Por ejemplo: las sales minerales o los electrolitos pueden ser los aliados perfectos para ingerir mientras entrenamos y evitar deshidratarnos.

En el caso de los electrolitos es interesante saber que son nutrientes importantes para el organismo y van directos al corazón, músculos y nervios además de representar un papel importante para las células, tejidos y músculos.

Todos estos elementos sufren más cuando exponemos a nuestro cuerpo con las altas temperaturas y le añadimos el esfuerzo físico por lo que hidratarse a conciencia durante todo el día y reforzar la hidratación en los momentos de deporte debe ser obligatorio en estos meses de verano.

Moverse en verano sí, pero tómate la hidratación necesaria para evitar sustos y tómala, aunque no tengas sensación de sed.

Otro de los factores a tener en cuenta si vamos a entrenar en verano son las franjas horarias en las que debemos hacerlo. Intenta salir muy temprano o a última hora de la tarde cuando quede poco para que se esconda el sol. El cuerpo sufrirá menos ya que las temperaturas serán más moderadas y tendrás la sensación de poder hacer mayor esfuerzo. Si además cuidas tu ropa y llevas prendas ligeras y transpirables, que no se peguen al cuerpo y que te aporten comodidad solo tendrás que preocuparte de disfrutar.

Obligatorio como complemento deportivo para estas fechas: una gorra con una visera grande y gafas de sol para protegerte. Tampoco puede faltar la protección solar en brazos, piernas y rostro. La exposición continuada al sol puede ser perjudicial a largo plazo y para los que disfrutamos del deporte el aire libre es una rutina más que debemos hacer antes de salir de casa.


Puedes leer el reportaje completo en el especial WE LOVE SUMMER Life!! de la Revista ECONOMÍA 3

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