Toro (Aerte): “Exigir a las residencias algo para lo que no están diseñadas es un error”

El 37,61% de las personas fallecidas en la CV lo ha hecho en residencias, el 2,06% del total de residentes. Lamenta Aerte que se haya negado la derivación hospitalaria o se haya considerado la residencia la mejor opción sabiendo que no había recursos

Archivado en: 

El presidente de la Asociación Empresarial de Residencias y Servicios a Personas Dependientes de la Comunitat Valenciana (Aerte), José María Toro, ha considerado que en la crisis sanitaria del coronavirus ha fallado el sistema sanitario, no el modelo residencial.

En su comparecencia en la comisión de Les Corts para la reconstrucción social, económica y sanitaria de la Comunitat Valenciana tras la pandemia, ha señalado que a las residencias no se les puede exigir algo para lo que no están preparadas, y ha reclamado mayor coordinación socio-sanitaria.

“Culpabilizar a las residencias de lo que ha ocurrido no tiene ningún sentido porque se les ha pedido algo para lo que no están preparadas, hemos vivido una crisis sanitaria, y esta la tiene que resolver el sistema de salud”.

“Los servicios sanitarios que hay en las residencias son complementarios para el apoyo y seguimiento de enfermedades crónicas pero no juegan un papel como el que se nos ha pretendido dar de actuación frente a una pandemia. No estamos diseñados y preparados para ello somos centros de servicios sociales no hospitales y las derivaciones hospitalarias han dependido de cada sector y se ha negado esa derivación hospitalaria o se ha considerado que la atención en la residencia era la mejor opción sabiendo que no teníamos los medios adecuados”, ha puesto de relieve.

No obstante, Toro ha reconocido que las residencias fallaron en la comunicación con las familias, y en no haberse adelantado a la orden de Administración sobre la restricción de visitas en los centros, algo que, según ha dicho, venían reclamando desde el 26 de febrero a las consellerias y que no se autorizó hasta el 18 de marzo. Ha recalcado que hubo una falta de información previa sobre la situación, y que se les tachaba de “alarmistas” al exigir protocolos. ¿Qué impacto hubiera tenido haber cerrado antes la visitas y los accesos a los centros de mayores? Se ha preguntado Toro, quien ha reconocido que se tendrían que haber adelantado en esa decisión.

No obstante, ha rechazado la idea de que el modelo residencial ha sido la causa de la alta mortalidad que ha causado el coronavirus entre los usuarios de estos centros, pues ha destacado que autonomías y países con sistemas diferentes al valenciano (80% con recursos privados) han tenido un mayor porcentaje de fallecidos.

En la Comunitat Valenciana el 37,61% de las personas fallecidas lo han hecho en residencias, frente al 82% de Canadá, el 58% en Noruego, 51% en Francia. “El modelo no ha sido la causa, hemos vivido una crisis sanitaria, y es el sistema de salud el que se debe encargar, quizá este necesita también más refuerzo y recursos económicos”.

En la Comunitat ha fallecido el 2,06% de los residentes totales, en Suecia un 2,8%, en Francia un 2,4% y en Reino Unido un 6%. Han fallecido menos en Alemania cree que la puesta por los test ha sido clave.

Ha asegurado que no han llegado a tener casos registrados ni el 50% de los centros de la Comunitat Valenciana (contramenteo un 47%) y que en ningún caso llegó a haber una punta de más de 100 centros sobre los 327 del sistema (31%).

Al 27 de junio solo quedan casos en 8 centros, es decir casi el 98% de los centros está libre de la enfermedad y solo hay 4 centros con vigilancia activa por parte de la conselleria de Sanidad.

En cuanto al personal ha dicho que ha estado desprotegido y sin medios suficientes, además cree que se han quedado faltos de recursos personal que no se han podido cubrir: “se daban bajas de catorce días, cuando en muchos casos no se trataba de la enfermedad y el personal estaba en condiciones de volver a sus puestos de trabajo mucho antes” y también ha reconocido que la bolsa de trabajo mermó por las contrataciones de Sanidad, y que otros muchos no querían venir a trabajar a las residencias por la situación en la que se encontraban.

Suscríbete a nuestra newsletter