Crisis coronavirus

Investigadores de la UV desarrollan un robot para desinfectar quirófanos en 12 minutos

Esperan tener un primer prototipo la primera quincena de octubre y están estudiando el tiempo y la intensidad de irradiación para solventar problemas tecnológicos

Robot de desinfección de la UV

Un equipo de investigadores de la Universitat de València (UV) está desarrollando un robot autónomo para la desinfección de zonas de alta disponibilidad -quirófanos, UCI o espacios de reanimación de pacientes- en un intervalo de entre 10 y 12 minutos, lo que ahorraría más de hora y media de trabajo respecto al tiempo habitual. Pedro Morillo, líder del proyecto y profesor titular del departamento de Informática de la UV, detalla que este robot empleará la luz ultravioleta de banda C (UV-C) y detectará las zonas de sombra, para que haya una desinfección máxima del espacio.

Se trata de uno de los proyectos seleccionados por la Conselleria de Innovación para hacer frente al coronavirus. Desde la UV, comenzaron la colaboración con los hospitales valencianos y empezaron a desarrollar las aerosol boxes, unas peceras para que los pacientes no contagiaran a los facultativos en operaciones de intubación. Sin embargo, los sanitarios les animaron a trabajar en la parte de desinfección.

“Surgió la idea de desarrollar un elemento que desinfectara muy rápido. Planteamos la posibilidad de trabajar con la luz ultravioleta UV-C, en espectro de onda corta. Es una luz contraria a la vida, no puede haber personas en la habitación, porque en las zonas irradiadas con ese tipo de luz se destruye cualquier tipo de microorganismos, porque rompen las barreras en ARN. Existía, pero eran poco prácticos. Decidimos utilizar la misma filosofía, pero con un robot móvil que detecte zonas de sombra, dé la vuelta y logre una desinfección máxima”, explica.


Morillo: “La desinfección de quirófano más intensa está entre 90′ y 2 horas; nuestro objetivo es dejarlo en un intervalo de 10 a 12 minutos”

Morillo señala que hay dos tipos de quirófanos, unos que necesitan una desinfección muy intensa y otro que puede ser más laxa. “La más intensa, el tiempo completo de preparación y limpieza puede estar entre 90 minutos y 2 horas. Nuestro objetivo es dejarlo en un intervalo de entre 10 y 12 minutos con este dispositivo”, sostiene. Además, añade que este sistema es autónomo, no guiado por una persona, pues reitera que no puede haber nadie dentro de la habitación.

En cuanto al estado del proyecto, espera tener un primer prototipo relativamente funcional para la primera quincena de octubre. A este respecto, admite que han encontrado “problemas tecnológicos relativamente importantes”. El también investigador del Instituto de Robótica de la UV precisa que el proyecto tenía dos retos: la parte de navegación, que el robot se mueva de forma autónoma, que tienen “relativamente claro”; y la utilización de la luz mediante una lámpara xenón.

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Pedro Morillo, líder del proyecto y profesor titular del departamento de Informática de la UV

“La luz está conectada con baterías, hay que utilizarla lo menos posible para que el robot tenga más autonomía. Estamos calculando la intensidad y el tiempo de exposición mínimo que permite la desinfección, para no hacer exposición de más, por el ahorro de batería y otros problemas importantes surgidos tras las pruebas realizadas”, admite. Así, puntualiza que muchos materiales médicos, por el tipo de compuestos, se amarillean y pueden cambiar sus propiedades por la exposición a la UV-C.

Además, añade que la exposición a esta luz en entornos cerrados genera ozono, que es dañino. “Si irradias de más, esa habitación no la puedes utilizar porque hay ozono; la tienes que ventilar y retirar el ozono antes de utilizarla. Es ilógico, desinfectar la estancia y tenerla que ventilar”, señala. Por ello, apunta que están haciendo una selección del tipo de lámparas, estudiando el tiempo y la intensidad de irradiación, para solventar los problemas. “Hay personas que lo enmascaran y utilizan la UV-C a muy baja intensidad para que no tire ozono, pero casi ni desinfecta”, indica.


Morillo: “Estamos calculando la intensidad y el tiempo de exposición mínimo que permite la desinfección, para no hacer exposición de más”

Asimismo, aunque el proyecto ha nacido para la desinfección de quirófanos, Morillo explica que los sanitarios les reclaman que también se haga en laboratorios. Además, comenta que la Conselleria de Innovación ha propuesto su utilización, con nuevos fondos y alguna modificación, para desinfectar comisarías de policía. En cuanto al presupuesto recibido por parte de la Generalitat, 89.400 euros, cree que les servirá para desarrollar una unidad funcional, aunque precisa que están pidiendo financiación en otras convocatorias para mejorar el módulo de navegación.

Por otro lado, respecto a las aerosol boxes, se trata de cajas estancas que los sanitarios dejan sobre el paciente en las maniobras de intubación y evita el contagio. Inicialmente, precisa, este proyecto nace para utilizarse en entornos UCI, pero matiza que puede utilizarse en otras estancias, como las relacionadas con la odontología. Además, se trata de un proyecto con bajo coste de producción, pues Morillo puntualiza que han trabajado con muchos materiales, como distintos tipos de metacrilato, moldes en resina o PVC.

“El objetivo es que el resultado del proyecto no sea solo el diseño, sino que esté muy optimizado, para que cuando se entregue al tejido productivo el desarrollo final sea el mínimo. De esta forma, la venta a hospitales será la más reducida y costará mucho menos”, apunta. Además, indica que este proyecto ya lo probaron el 26 de marzo en dos hospitales públicos valencianos. A este respecto, recalca que una de las bases de la convocatoria era no patentar las innovaciones, por lo que las entidades deberán liberar su proyecto para que la industria lo comercialice.

coronito

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