Anteproyecto de ley de Residuos y Suelos Contaminados

El Gobierno gravará fiscalmente los envases de plástico de un solo uso

El nuevo impuesto indirecto será de 0,45 euros por kilo de envase, una medida con la que se prevé recaudar cerca de 724 millones de euros

Los envases de plástico de un solo uso se gravarán fiscalmente, ha anunciado hoy la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, después de que el Gobierno aprobase una norma que limitará esos productos y cuyo texto endurece el régimen sancionador de residuos. Ribera ha explicado que para los recipientes de plástico de un único uso el nuevo impuesto indirecto será de 0,45 euros por kilo de envase, una medida con la que se prevé recaudar cerca de 724 millones de euros.

El Consejo de Ministros ha dado hoy luz verde al anteproyecto de ley de Residuos y Suelos Contaminados que incluye poner coto a los plásticos de un solo uso, así como a la Estrategia Española de Economía Circular para recortar el 15 % la generación de residuos en 2030 y a un real decreto que mejora el control de traslados de los residuos. Durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Ribera ha explicado los detalles de esta nueva norma y ha resaltado que en España el nivel de presión fiscal asociado al medio ambiente está “significativamente por debajo”, lejos del entorno del 2,5 % del PIB, y por tanto, la tributación propuesta en el anteproyecto de ley “puede ser una buena opción”.

Entre los productos de plástico de un solo uso sujetos a reducción están los vasos para bebidas, incluidos sus tapas y tapones y los recipientes para alimentos, cajas, con o sin tapa, destinados al consumo inmediato, in situ o para llevar y, que se suelen consumir en el propio recipiente. Para estos productos, Ribera ha avanzado que se ha de conseguir en 2026 una reducción del 50 % en su comercialización y en 2030 del 70 %, ambos con respecto a 2022.

Ribera ha subrayado que a partir de 2023 estará prohibida su distribución gratuita cobrando un precio por cada uno de los productos de plástico entregados al consumidor, diferenciándolo en el tique de venta. La ministra ha destacado la relevancia de este paquete de medidas para una recuperación económica “robusta, sostenible y justa”.

El anteproyecto limita la comercialización y a partir de 2021 se prohibirá la introducción en el mercado de bastoncillos de algodón, excepto si entran en el ámbito sanitario, cubiertos (tenedores, cuchillos, cucharas, palillos), platos, pajitas y agitadores de bebidas. También estarán vetados los palitos unidos a globos, salvo los globos industriales y profesionales, los vasos para alimentos y bebidas de poliestireno expandido, con sus tapas y tapones, y otros productos de cosméticos y detergentes con microplásticos añadidos intencionadamente.

Respecto a las botellas de plástico, la ministra ha subrayado que se regularán objetivos de recogida separada en dos horizontes: en 2025 se recogerá separadamente el 77 % en peso, respecto al introducido en el mercado, y en 2029 el 90 %. Con el propósito de disminuir los envases, las administraciones públicas reducirán su consumo de agua embotellada en sus dependencias con fuentes de agua potable y en envases reutilizables, mientras que el sector de la hostelería ofrecerá la posibilidad de agua no envasada gratis y complementaria a la oferta del establecimiento.

El texto revisa el régimen sancionador con nuevas infracciones y así, será considerado “muy grave” el abandono, el vertido y la gestión incontrolada de residuos peligrosos y de cualquier otro tipo de residuos, en este segundo caso, siempre que se haya puesto en peligro la salud de las personas o el deterioro grave para el medioambiente. Las multas oscilarán desde 50.001 euros hasta 2.000.000 euros, excepto si se trata de residuos peligrosos, en cuyo caso la sanción podrá ser desde 350.000 euros hasta 2.000.000 euros, para las infracciones muy graves.

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