Innovación frente a la COVID-19

Crean un colchón viricida que elimina el coronavirus de su superficie en 3 horas

Se consigue con la aplicación de agregados de nanopartículas de plata, un tratamiento viricida similar al aplicado en las mascarillas sanitarias FFP2

Tomás Zamora, responsable de innovación en ESCI.

El Instituto Europeo de Calidad del Sueño (ESCI), con sede en València, ha creado un colchón que elimina la presencia de coronavirus en su superficie en solo tres horas con la aplicación de agregados de nanopartículas de plata, un tratamiento viricida similar al aplicado en las mascarillas sanitarias FFP2. Este desarrollo se considera idóneo para hoteles o apartamentos turísticos, dado el intercambio constante de personas y la dificultad de higienizar el colchón, asegura ESCI en un comunicado, en el que indica que su fabricación se está llevando a cabo íntegramente en la Comunitat Valenciana.

Según las fuentes, tras conocer que el coronavirus SARS-CoV-2 aguanta activo durante horas en diversas superficies y, por tanto, con posibilidad de generar nuevos contagios, el ESCI inició en abril una investigación para hallar una solución al posible alojamiento del virus en colchones. La tecnología resultante se denomina Viruclean y se basa en la incorporación al tejido de agregados de nanopartículas de plata, un tratamiento viricida similar al aplicado en las mascarillas sanitarias FFP2, y gracias a este tratamiento, la carga viral en textiles de poliéster se reduce hasta en un 99 %, según ensayos validados en distintos laboratorios suizos.

Viruclean cuenta con una certificación de alcance internacional (ISO 18184:2019) que asegura la correcta aplicación del tratamiento sobre el tejido y su funcionalidad. La tecnología, además de neutralizar todo tipo de coronavirus, también ejerce su acción sobre virus y bacterias comunes, como Sendai Virus (según ISO 20743), Staphilicoccus Aureus, Klebsiella pneumoniae, Mycobacterium terrae (ATCC 15755) y RSV (Respiratory Syncytial Virus), entre otros.

El método consiste en impregnar las fibras textiles del colchón con millones de agregados de nanoparticulas, hasta diez veces más pequeñas que el virus y con una carga eléctrica positiva. Cuando las nanopartículas entran en contacto con el microorganismo, neutralizan su membrana externa, que tiene carga negativa, y de esta manera pierde su escudo protector natural y deja de ser contagioso.

En unas tres horas, la superficie se autohigieniza, reduciendo en un 99 % su capacidad de transmisión o reinfección a la persona que duerma sobre él, según las fuentes, que indican que la duración del tratamiento es la misma que la vida útil de un colchón, estimada entre 8 y 10 años. Si un infectado duerme en una cama, por mucho que se laven las sábanas el virus puede seguir alojado en el tejido del colchón, y su pervivencia hace factible un nuevo contagio. “De ahí nuestro interés en lanzar esta investigación que hemos podido materializar en un producto que vemos idóneo para hoteles y alojamientos turísticos”, comenta Tomás Zamora, responsable de innovación en ESCI.

Según Zamora, “el colchón no tiene la capacidad de actuar sobre la salud del enfermo, pero sí neutraliza el virus para romper la cadena de contagios”. El tratamiento Viruclean, además, se ha incorporado a un tejido que recubre un colchón denominado EcoPure, fabricado con hasta 150 botellas PET recuperadas del mar: su producción requiere un 59 % menos de energía y reduce un 32 % el CO2 en comparación con un colchón tradicional.

Asimismo, por cada colchón vendido se donará un euro a la Asociación Valenciana de Ayuda a la Parálisis Cerebral (AVAPACE), y servirá para cubrir distintas necesidades de personas adultas con parálisis cerebral en su residencia. La producción ya se ha iniciado y se fabrica íntegramente en España, en la planta de la fábrica valenciana del Grupo Delax -al que también pertenece ESCI-, que fue la primera que obtuvo el certificado sanitario en Europa para su división de colchones para bebés.

coronito

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