Reacciones ante COVID-19

El sector turístico pide un plan de protección para “llegar vivos al final del túnel”

Una gran parte de las empresas turísticas entrará en fase de 'hibernación' y urgen a los gobiernos una acción específica especial para 'llegar vivos al final de esta pesadilla'.

Playas de la Comunitat a vista de dron.

El sector turístico está viviendo lo que es la crisis más importante en toda su historia y sin ningún tipo de precedente. Y por ello, las empresas turísticas y las hoteleras y de alojamiento en particular, quieren reclamar del Gobierno y de las distintas autoridades un plan estatal de protección que permita a las empresas sobrevivir a los duros meses

Para ello Hosbec ha elaborado un documento que ha remitido a todas las organizaciones empresariales, CEOE, CEV, CEHAT, Cámaras de Comercio, y a los principales responsables políticos tanto nacionales como autonómicos y locales con el objeto de que hagan suya esta reivindicación en nombre de todo el sector turístico español.

El turismo se incorpora a la sociedad internacional como sector económico y productivo allá por los años 60, y desde el primer momento España ha ocupado un lugar de privilegio situándose entre las potencias mundiales y exportando know-how a terceros países como modelo de éxito.

Todo el sector turístico se prepara para una travesía en un desierto que nos llevará un periodo de sequía productiva continuada que estimamos entre 6 y 12 meses en función de producto y área. En este sentido, empresas y trabajadores de este sector tan estratégico demandan contar con un sistema especial de protección que “nos permita cruzar ese desierto y llegar vivos al final de este túnel”.

Desde la patronal se apuntan a los riesgos de no acometer este plan de protección son muchos y uno de ellos especialmente grave. “Podemos destruir el tejido productivo y abandonar a precio de saldo nuestro mayor activo en manos de fondos de inversión extranjeros”.

“Que las empresas turísticas españolas sean eso, españolas, no es un elemento baladí. Es un rasgo de sostenibilidad y de implicación real con el territorio, con la población y de compromiso con todo un sistema económico interrelacionado. Si perdemos esa cualidad será un error del que no nos recuperemos nunca”.

En su propuesta, Hosbec pide específicamente a todos los gobiernos, a todos los responsables políticos, públicos y privados, a todos los agentes sociales, sindicatos y organizaciones empresariales, que participen activamente en la creación de este sistema especial de protección del sector turístico español.

Este sistema debe centrarse en cinco áreas de medidas fundamentales:

1.   Laboral. Un plan especial para la protección el empleo y de las empresas del ámbito turístico tras la finalización del estado de alarma. “Creemos que la actividad turística, y la vacacional especialmente, es francamente incompatible con el Covid19 por lo que la fuerza mayor debe extenderse hasta la recuperación de la actividad normal”.

En este punto proponen una prórroga de hasta un periodo de 12 meses de los ERTE por fuerza mayor con la bonificación en cuotas empresariales a la seguridad social en los términos actuales. Además, apuntan a la necesaria protección reforzada para los trabajadores fijos discontinuos del sector turístico cuya bonificación debería alcanzar el 100% de la cuota empresarial en cualquier tamaño de empresa.

“En este marco no sólo se protege a las empresas que no puedan sostener otros escenarios diferentes, sino que fundamentalmente se protege a los trabajadores del sector mientras dure la suspensión de la actividad turística y se evitarán medidas de carácter extintivo”.

2.    Finaciero. Establecimiento de un periodo de carencia de 12 meses generalizado para préstamos hipotecarios y otros instrumentos financieros que afecten a empresas turísticas, tanto para el principal como para intereses. Además, se debe incorporar una exención de impuestos de Actos Jurídicos Documentados y aranceles notariales a todas las novaciones motivadas por la Covid 19. Medidas de similar índole deben fomentar la negociación de las condiciones de los arrendamientos de negocios turísticos.

3.    Fiscal. Se debe diseñar un plan específico de 12 meses de duración que contenga medidas de exención, bonificación y aplazamiento de toda clase de impuestos y pagos a cuenta durante este periodo de protección. Este plan debe contemplar todos los impuestos y tributos tanto estatales como autonómicos y locales.

4.    Sanitario. Hasta que desaparezca la amenaza de la Covid19, esta seguridad debe ser el principio que rija todas las decisiones públicas y privadas por encima de otros criterios como la economía o el interés particular.  Por ello, mientras no se den las condiciones de seguridad necesarias, se debe mantener, con carácter general, la suspensión legal de la actividad de alojamiento turístico generalizado más allá del estado de alarma. Esta suspensión admitirá excepciones por productos y territorios en los que se pueda garantizar una actividad hotelera y turística en condiciones seguras.

Así mismo se debe trabajar de forma adelantada con los diferentes escenarios de apertura y puesta en marcha que puedan ser aconsejados en cada momento, con aplicación en todo caso de estrictas medidas de seguridad que sea necesario tomar en cada caso.

5.    Comunicación. La promoción y publicidad debe ser también innovadora y cambiar respecto a enfoques anteriores: debe girar a medios online fundamentalmente, medios audiovisuales y con un contenido cuidado y mensajes claros, unívocos e inequívocos. También puede ser un magnífico momento para hacer comunicación de canales: las agencias de viajes y los turoperadores formarán parte indispensable en la recuperación del mercado y debe colaborar con los empresarios y las autoridades en la mayor promoción posible.

Desde Hosbec, han puesto sobre la mesa algunos datos sobre el valor del turismo como aportador neto en todos los aspectos de la economía española. Por un lado, ha contribuido a la creación y mantenimiento de hasta 2,8 millones de puestos de trabajo,  ha  generado el 14,6% del PIB nacional, con una aportación anual a la economía española que supera los 175.000 millones de euros. Y  es un sector que no ha pedido casi nada a cambio de este progreso económico y social. Sus peticiones se han centrado en el desarrollo de infraestructuras de comunicación y de modernización de productos maduros y obsoletos para permitir estos crecimientos y contribuciones.

La  crisis  de la COVID-19  ha  situado  al  turismo  en  la  peor  situación conocida desde su nacimiento, y lo ha hecho además en apenas quince días. “Cada día surgen más dudas sobre si la actividad turística puede tener una convivencia compatible con el virus y cada día se consolida más la idea que la recuperación del turismo puede ser larga. Sólo la vacuna o los antivirales efectivos y generalizados para toda la población podrían revertir esta grave crisis a términos de normalidad”, apuntan.

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