Crisis coronavirus

Igualdad establece medidas extraordinarias a la infancia y adolescencia

La actividad se suspende en los centros de atención diurna y en los puntos de encuentro se limita a los casos urgentes

Mónica Oltra en imagen de archivo

La Vicepresidencia y Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas ha remitido a los recursos y servicios de infancia y adolescencia una serie de medidas a adoptar con motivo de la crisis sanitaria de la enfermedad COVID-19 con el objetivo de reducir los casos de contagio. Se encuentran los centros residenciales de atención a niños y niñas y adolescentes, donde se han restringido todas las salidas de las personas usuarias, incluso las correspondientes a los fines de semana y periodos vacacionales, así como las visitas de familiares, para evitar posibles situaciones de contagio.

Las medidas extraordinarias adoptadas han establecido que los servicios de actuaciones técnicas en materia de adopción y de acogimiento familiar atenderán de forma telefónica, tanto a las familias adoptantes como a las familias acogedoras y a las personas menores de edad, salvo en aquellas situaciones de urgencia o crisis en las que se requiera una atención directa. En ambos servicios se suspenden temporalmente todas las actividades de carácter colectivo o grupal.

Asimismo, la actividad está suspendida desde el día 16 de marzo en los centros de atención diurna en materia de infancia y adolescencia, así como en los puntos de encuentro familiar, que mantendrán la atención telefónica y presencial en los casos urgentes, tal y como se ha informado a la Fiscalía y al Decanato.

Por su parte, el personal técnico y educativo de los centros de día realizará un seguimiento telemático de cada una de las personas beneficiarias de su servicio, y prestará una atención presencial solo cuando la situación lo haga necesario.

En relación a las medidas judiciales en medio abierto impuestas a personas menores de edad, el personal técnico y educativo deberá realizar un seguimiento para su debido cumplimiento mediante contacto telefónico con cada adolescente y su familia. Asimismo, se suspenden aquellos contenidos de las medidas impuestas que impliquen contacto grupal de los y las jóvenes y adolescentes.

La vicepresidenta y consellera de Igualdad y Políticas Inclusivas, Mónica Oltra, ha afirmado que, desde su departamento, se es “consciente del esfuerzo que supone para los niños y niñas y adolescentes, igual que pasa en el resto de hogares, no poder canalizar la energía que tienen como lo suelen hacer habitualmente”.

“Esta mención también es, por supuesto, para los equipos profesionales de las residencias y hogares infantiles por su dedicación para que los chicos y chicas realicen actividades sin salir de los centros”, ha apuntado Oltra, quien ha trasladado a este personal su confianza “en la excelente labor que están realizando en estos momentos tan difíciles” que se atraviesan.

Asimismo, ha destacado que la “buena respuesta” que se está teniendo “tiene que ver con la dignificación del sistema que se está llevando a cabo desde hace años”. Para la vicepresidenta, la decisión de reducir el número de niños y niñas por hogar residencial, junto al hecho de multiplicar el número de profesionales, hace que en una situación “con tantas dificultades como la presente se pueda tener una cierta normalidad”.

En este contexto, el cambio de modelo de infancia ha supuesto un “importante incremento” de plazas de acogimiento residencial, de manera que, si en 2015 había 1.183 plazas de esta tipología, en la actualidad existen 1.619, lo que supone 436 plazas más. Respecto a los y las profesionales de las plantillas, también se han incrementado en un 66,86 %.

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