El centro sociocultural abierto en el antiguo Monasterio de San José y Santa Teresa

Posible cierre inminente del Convent Carmen por el Ayuntamiento de València

Desde la organización denuncian que han solicitado una reunión con el Consistorio para explicar su posición y no han recibido ninguna respuesta

Convent Carmen. | Imágenes cedidas por la organización

Ante el posible cierre inminente del Convent Carmen por parte del Ayuntamiento de València, desde su Dirección General se ha elaborado “un documento que recoge los argumentos jurídicos y las consecuencias derivadas del cierre que comienzan por el despido de 50 trabajadores, el 80% de ellos menores de 50 años y que también se ha hecho llegar al Ayuntamiento”, subrayan desde la organización.

Si nos remontamos al pasado 19 de septiembre, la asociación vecinal Amics del Carme presentó una  denuncia vía administrativa ante el Ayuntamiento de València a través de la cual se solicitaba la “clausura inmediata de la actividad” del Convent Carmen, el centro sociocultural abierto desde hace un año en el antiguo Monasterio de San José y Santa Teresa, en la Plaza del Portal Nuevo, popularmente conocida como plaza de Na Jordana.

La actividad sociocultural que desarrolla Convent Carmen ha supuesto hasta el momento una inversión, sostenida íntegramente con fondos privados, de más de 250.000 euros, y mantiene colaboraciones abiertas y continuadas con unos 40-50 agentes culturales de la ciudad. Asimismo, el centro ha realizado más de 240 eventos culturales en el antiguo jardín del monasterio y en el recinto de su antigua capilla, y por él han pasado más de 300.000 visitantes, con una alta tasa de repetición y éxito entre la ciudadanía.

Desde la organización adelantan que no tienen interlocución con la Concejalía de Actividades “más allá de alegaciones frías con los técnicos y que no sirven para nada”.


Juan María Sánchez: “Las consecuencias derivadas del cierre comienzan por el despido de 50 trabajadores, el 80% de ellos menores de 50 años”


Sánchez resalta también que han solicitado dos veces por escrito a Lucía Beamud, concejala de Espacio Público del Ayuntamiento de València, que se reúna con ellos “y no hemos recibido respuesta, ni siquiera para decirnos que no. Estamos hablando de una organización que tiene cerca de 60 trabajadores en plantilla, sumando el restaurante Sucede”.

Sucede es uno de los seis restaurantes que cuentan con la máxima distinción por parte de la Guía Michelin en la ciudad de València y es un ejemplo de I+D en su apuesta por la recuperación de la historia gastronómica local y además cuenta con un sol Repsol, que se le ha concedido esta misma semana.

Además, y tal y como refleja el documento proporcionado por la Dirección General de Convent Carmen “su cierre temporal supondría un ERE de sus casi 50 empleados, pero también condenaría al cierre al restaurante gastronómico Sucede, (diez trabajadores más), cuyas dinámicas de trabajo en producción gastronómica o desarrollo de eventos están sincronizadas con las del propio Convent”.

El documento también deja claro que “quedarían paralizadas todas las contrataciones de personal previstas para 2020: cuatro personas más a tiempo completo y doce a tiempo parcial”.

Además, se verá afectado el proyecto del hotel que se presentó a la prensa el pasado  mes de septiembre, ya que su imposibilidad de volver a abrir como espacio sociocultural, “generará un hotel típico para turistas, cerrado a la ciudad”, describe el documento.

“El proyecto hotelero de Convent Carmen -tal y como refleja el informe- es un reto que supera la gentrificación y permite aunar intereses de la ciudad y de los viajeros, es lo que se entiende por hotel contextual, que se caracteriza por ser un espacio vivo que desarrolla su propia agenda. Convent Carmen emplea sus zonas comunes –una iglesia desacralizada del siglo XVII y un jardín a cielo abierto de casi 2.000 m2- como espacios compartidos entre residentes y viajeros en los que sucede una variada programación cultural”.

Igualmente, la ZAS impedirá abrir de nuevo el espacio a todos los valencianos, “ya que quedará reservado para los turistas exclusivamente. Algo que no tiene ningún sentido”, recalcan fuentes de Convent Carmen. Por otra parte, el informe también refleja que “el cierre implicaría la imposibilidad de abrir el espacio sociocultural posteriormente, debido a la imposición de la ZAS” .

Si nos ponemos en antecedentes y tal y como explica Juan María Sánchez, “la zona ZAS del barrio del Carmen se aprueba en 2019, tras nueve años de tramitación por parte del Ayuntamiento. Nosotros abrimos el Convent Carmen en 2018, en el período transitorio de la Zona ZAS con las medidas cautelares en vigor y como centro sociocultural con derecho a bar y cafetería. Sin embargo, la aprobación definitiva de la zona ZAS ha conllevado una ampliación de las actividades sujetas y entre ellas se encuentra la nuestra”.

Este cierre también conllevaría el replanteamiento de la estrategia del proyecto, “que necesariamente se tornaría más pragmática y convencional para equilibrar el daño económico sobrevenido y minimizar riesgos futuros. El hotel que comienza siendo un proyecto pionero acaba convertido, a la fuerza, en un establecimiento más, indiferenciado e incapaz de generar una inercia de impacto positivo en torno al fenómeno turístico“, subrayan.


La ZAS impedirá abrir de nuevo el espacio a todos los valencianos, “ya que quedará reservado para los turistas exclusivamente. Algo que no tiene ningún sentido”


Pero esta cadena no termina aquí, la organización está trabajando en un proyecto de placemaking y desarrollo gastronómico en Benifaraig, en plena huerta periurbana de València denominado la Casa de La Serena y “que comparte un buen número de sinergias con Convent Carmen que van desde la creación de un espacio singular abierto a la ciudadanía hasta la activación del lugar a través de la programación social y cultural. Dada la desaparición organizativa por el ERE y la incertidumbre que produciría la suspensión de la actividad en Convent Carmen, esta iniciativa quedaría también abandonada”, recalcan las mismas fuentes.

Otro daño importante que contemplan desde la dirección del Convent Carmen es el reputacional, “pese a que su actividad posee una amplia aceptación entre la ciudadanía y no ha sido objeto de salvedades por parte de la Administración. Este daño se extendería en la escala corporativa. Esto afectaría a clientes, patrocinadores y organizaciones del tercer sector con las que existen acuerdos de colaboración o a instituciones públicas de las que Convent Carmen forma parte.  La marca creada quedaría seriamente afectada y su mera existencia futura sería objeto de debate interno”, confirman.

Un cierre “injusto e irregular”

Entre los fundamentos jurídicos que explican por qué el cierre del Convent Carmen sería injusto e irregular se encuentran, tal y como refleja el documento facilitado por la dirección del Convent Carmen:

En primer lugar, es que “en el presente caso no concurre causa para acordar el cese, y mucho menos el  cese directo y definitivo de la actividad de Convent Carmen.  Ya que dicha medida está prevista para aquellos casos en los que se aprecian defectos o vicios en el título habilitante de actividad, lo que no ocurre en el presente supuesto”.

En segundo lugar, “si el Ayuntamiento de València considera que las obras ejecutadas en el Convento de San José y Santa Teresa, donde se ejerce la actividad cuyo cese se pretende, carecen de cobertura legal, lo que debe hacer, con carácter previo a acordar directamente el cese de la actividad, es utilizar el mecanismo previsto en el ordenamiento jurídico para estos casos, que no es otro que el requerimiento al titular de la actividad, en este caso CWH, para la legalización de las obras”.

En tercer lugar y de conformidad con el artículo 236 de la Ley de Ordenación del Territorio, Urbanismo y Paisaje, “las obras ejecutadas por CWH en el espacio Convent Carmen podrán ser legalizadas en el plazo de dos meses, siempre que den cumplimiento a la normativa urbanística aplicable en el momento de la solicitud de la licencia de legalización”.

 “No obstante a lo anterior, de forma subsidiaria y para el hipotético caso de que los trabajos que fuera necesario realizar para la legalización de las obras (en cumplimiento de cuanto ordene el Ayuntamiento) resultaran incompatibles con el desarrollo simultáneo de la actividad sociocultural de Convent Carmen y con la seguridad de las personas, podría acordarse una la suspensión temporal  de la actividad mientras durase tal situación excepcional”.

Por último, “si el Ayuntamiento de València acordara directamente el cese de la actividad de Convent Carmen, esta parte se vería obligada a pedir la tutela judicial oportuna para el control y revisión de la actuación de este Ayuntamiento, con solicitud de suspensión cautelar de la decisión administrativa de cese de la actividad, y solicitando asimismo el resarcimiento de todos los daños y perjuicios económicos sufridos por CWH por razón del cese indebido de su actividad económica”, concluye el documento.

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