Jornada organizada por Economía 3 y Deloitte, en Sabadell Hub Empresas

2020, una odisea en el entorno económico más volátil

Bajo el título "Estrategias empresariales frente a la incertidumbre económica", se trató de orientar a los asistentes sobre el escenario económico de 2020

Expertos, ponentes y organizadores de la jornada que se celebró en Valencia. | Foto: Vicente A. Jiménez

Deloitte y Economía 3 organizaron ayer en el centro Sabadell Hub Empresas la jornada Estrategias empresariales frente a la incertidumbre económica, con el objetivo de hacer balance de los resultados macroeconómicos de 2019 y, sobre todo, estudiar qué escenario espera a las empresas en el recién estrenado 2020, y cómo hacer frente a un año en el que parece que el ya conocido como entorno VUCA puede alcanzar su apogeo.

La primera parte de la jornada consistió en el análisis de la situación económica efectuado por  Daniel Carrasco, director de Economías Avanzadas de Banc Sabadell, y la visión estratégica empresarial que se deriva de la encuesta bimensual ofrecida por Monitor Deloitte, por medio de su director Pol Busquets.

“Europa sigue pensando lo que quiere ser”

“Existen cada vez mayor número de variables que afectan a la evolución de las empresas”, manifestó Daniel Carrasco. El ejemplo ilustrativo que utilizó el analista no podía estar más mano: la crisis del coronavirus que ha puesto en jaque incluso la celebración del Mobile World Congress en Barcelona.

Su ponencia se dividió en tres ámbitos. En cuanto al primero de ellos, el entorno global, en lo que se refiere al reciente acuerdo entre China y EE.UU., llamado a reducir la escala de fricciones, y a la victoria electoral de Boris Johnson, que ha consolidado el proceso del brexit. Estos dos factores, aunque importantes, “no acaban con la incertidumbre”. En el caso del acuerdo entre las dos superpotencias, “requiere cautela porque es un acuerdo parcial y conlleva riesgos de implementación”, además de que tras ese acuerdo continua “una guerra tecnológica entre China y EE.UU.”. Ha recordado que el acuerdo “ha detenido las tensiones ante la posible escala de aranceles, que no es poco”. Respecto al brexit, señaló que “entramos en un periodo de transición donde se debe establecer un nuevo marco relacional, nada fácil solo en un año. Todavía existe el riesgo de la salida desordenada. Si no se prolonga el periodo de transición se le puede vestir con otro nombre para prolongarlo si no hay acuerdo”.

“En 2020 pensamos que seguiremos con tipos de interés reducidos, lo que ofrece margen al BCE para mantener política económica acomodaticia. Con este entorno, cabe esperar que se observe cierta mejoría en actividad económica”. Sin embargo, “para que tenga continuidad, el gran problema es que vivimos en un mundo sometido a fenómenos disruptivos como el coronavirus, cuyo impacto parce que va a focalizarse en el primer trimestre y sobre todo en la economía China”. Y, en medio de todo esto, “Europa sigue pensando en lo que quiere ser”.

En cuanto a España, en 2019, Carrasco describió que “la actividad ha recuperado el pico previo a la crisis. A pesar de que el turismo ha renqueado, ha sido el octavo año de superávit”. Añadió que “la deuda de las familias se ha situado por debajo de la zona euro y las agencias de rating han seguido mejorando la calificación de España, a lo que se se suma la baja en la prima de riesgo”. 

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Daniel Carrasco. | Foto: V. A, Jiménez

De cara a 2020, el director de Economías Avanzadas de Banc Sabadell  pronosticó que nos mantendremos en fase expansiva de crecimiento, próximo al 2%, “si no se rompe nada”. Añadió que “la evolución del mercado laboral seguirá siendo favorable. Para crearse empleo se necesita menos crecimiento económico que antes, con crecimientos del 0,5% ya se puede crear”, aunque “quizás con menos ritmo que en la primera fase de expansión”.

Por último, en cuanto a la puesta en marcha del nuevo Gobierno, indicó que “el mercado laboral va a ser un gran foco de atención, porque a pesar del retroceso del paro sigue siendo más alto que zona euro; otro ejemplo de disfuncionalidad es la tasa de temporalidad. Respecto a las cuentas públicas, el déficit estructural sigue siendo de los más altos; cuando las cosas vengan mal, podrían volver a aumentar. La reducción ha sido gracias a los tipos de interés bajos, pero no por medidas de carácter estructural. Pero el déficit no se va a disparar pese al previsible menor rigor fiscal. La consolidación será lenta, pero no vamos a verlo disparado”, concluyó.

La gestión de costes, competencia empresarial crítica

“La gestión de costes se ha consolidado como una competencia crítica en la gestión empresarial”. Esta es la conclusión que preside el Barómetro Deloitte que ha contado con 1.200 respuestas a nivel global, 400 de Europa y 50 en España”.

Busquets explicó que “el 80% de las empresas planean llevar a cabo iniciativas de reducción de costes, aunque el 82% afirma no cumplir sus objetivos, una tasa que aumenta cada año. Las barreras para lograr esa gestión efectiva de costes se achacan en un  70% a la falta de un sistema de ERP efectivo y a las dificultades de la implantación de iniciativas”.

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Pol Busquets. | Foto: Vicente A. Jiménez

Las empresas señalan en cuanto las lecciones aprendidas en gestión e costes, la de “evaluar y ajustar los objetivos de acuerdo con la realidad a lo largo de la fase de implementación” y mejorar la “madurez” en la gestión: “España tiene el nivel más bajo de Europa”. El nivel de madurez fue definido por Busquets como “la existencia de políticas que se revisen para garantizar los objetivos”.

A nivel macro, destacó que “es imposible predecir cuándo y qué desencadenará la próxima recesión, pero los datos muestran cercanía con una fase de desaceleración. Los riesgos siempre han favorecido a quienes se preparan para afrontarlos“, recordó, e hizo especial hincapié -cómo no- en las medidas orientadas a la transformación digital.  “Los ahorros de las empresas se deben utilizar para invertir en tecnología como vehículo de transformación”, es decir, en “base a acciones estructurales y no a corto plazo”.

Recomendó como “acciones oportunas en entorno incertidumbre” reforzar las bases, creando una organización ágil y resistente; reforzar las áreas de crecimiento; optimizar activos, pasivos y liquidez; y acelerar la transformación digital. En sus palabras, “soluciones analíticas y cognitivas para incrementar la eficiencia, y para suplementar a las personas”.

Sin olvidar una “correcta gestión de las expectativas”. Tal vez, el mayor reto en el inicio de la nueva década, que parece haber venido para hacerlo todo más volátil, incierto, complejo y ambiguo. Pero no crítico. De momento.

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