Entrevista al cofundador de la empresa y CMO Luis Chimeno

Oscillum, o cómo dejar de tirar tontamente comida a la basura por temor a intoxicarnos

En 2019 cada español malgastó más de 55Kg de comida al año, cada kilo de alimento que no se consume equivale a liberar 1 kg de CO2 a la atmósfera

(De dcha. a izda.) Luis Chimeno, Pablo Sosa y Pilar Granado, fueron premiados en la última edición de Business Market |Foto: Oscillum

Oscillum es una empresa de I+D+i  vinculada al Parque Científico  de la UMH  cuya actividad se centra en el desarrollo de productos relacionados con la seguridad agroalimentaria. Fundada en 2017 por Luis Chimeno, Pablo Sosa y Pilar Granado ha desarrollado una etiqueta inteligente – denominada SmartLabel– capaz de alertar al consumidor cuando los alimentos no son aptos para su ingesta y evitar no solo intoxicaciones, sino desechar alimentos sin necesidad. Luis Chimeno es su CMO.

-¿Cómo surgió Oscillum?  

-Nos conocimos en la UMH cursando la carrera de Biotecnología,  ciencia que integra varias ramas del conocimiento como la Química, la Ingeniería y la Biología. Esta visión conjunta nos ayuda a resolver problemas desde distintos ángulos.

Nuestros profesores nos animaban con su ejemplo a plantearnos acciones que pudieran trasladaran la ciencia a la sociedad. Tras haber ganado el certamen Innova UMH para nuevas ideas empresariales decidimos participar en uno de los mayores programas de emprendimiento del país: la Maratón de Creación de Empresas de la UMH. Allí aprendimos en muy poco tiempo lo que significa emprender y empezó nuestro camino como empresarios.

– ¿ Por que empezar por un producto como SmartLabel? 

-La idea surgió un día preparando la comida. Detectamos que un trozo de carne tenía un aspecto poco apetitoso y empezamos a dudar sobre si lo cocinábamos o no. Es algo a lo que nos enfrentamos los consumidores todos los días. Como biotecnólogos aprendimos que los parámetros de calidad no son siempre sinónimos de seguridad. Investigando por pura curiosidad, descubrimos el gran problema al que nos enfrentamos como sociedad: millones de kilos de comida se desperdician porque no sabemos si un alimento sigue en buen estado.

Según los últimos informes de la Comisión Europea, en los hogares es donde se produce el mayor malgasto de alimentos. Más del 50% de los alimentos se desechan en gran medida debido a la confusión que generan los sistemas de etiquetados actuales. Para evitar el riesgo de intoxicaciones, más del 10% de los europeos desechan los productos por no entender la fecha de consumo preferente o por la falta de información sobre el estado real de nuestros alimentos.

Para solucionar este problema desarrollamos SmartLabel, una etiqueta que monitoriza en tiempo real el estado de descomposición de los alimentos tanto dentro del envase como después de abrirlo. Así el consumidor siempre está informado sobre su estado y puede decidir mejor si desecharlo o no. Esto permite reducir el malgasto de recursos, prevenir posibles intoxicaciones y ahorrar dinero a los consumidores.

la etiqueta cambia de color en función del nivel de descomposición |Foto: Oscillum

La etiqueta cambia de color en función del nivel de descomposición |Foto: Oscillum

Nuestras etiquetas son 100% biodegradables y no generan microplásticos en su degradación. El tiempo de degradación es modulable en función de la vida útil del producto y su composición es completamente inocua tanto para el ser humano como para el medioambiente.

– ¿Por qué os focalizasteis en el ámbito de la seguridad alimentaria? 

– Oscillum nació con el objetivo principal  de luchar contra el malgasto de alimentos  y siempre con la seguridad alimentaria como pilar fundamental.  En 2019 cada español malgastó más de 55Kg de comida al año, cada kilo de comida que no se consume equivale a liberar 1 kg de CO2 a la atmósfera. Según datos de la FAO, en nuestro país se desperdician más de 7 millones de toneladas de comida y cerca del 40 % corresponde a carnes y pescado fresco, los productos más caros de la cesta de la compra. Este malgasto supone que cada consumidor de media tira a la basura más de 300€/año.

-Ante la duda, preferimos no arriesgarnos… 

-Sí. La razón que motiva a la mayoría de los consumidores a desechar sus alimentos es la falta de información acerca de la seguridad del producto en tiempo real. Solo en España cada año se registran más de 400 brotes de intoxicaciones de procedencia alimentaria, una media de uno o dos al día. En pocas ocasiones las intoxicaciones se deben por contaminaciones procedentes de fabricantes, aunque en España vivimos en 2019 un caso muy grave de listeriosis. Según AECOSAN (Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición) la mayoría se producen en los hogares debido a la higiene y la manipulación de los alimentos.

– ¿En qué fase se encuentra el producto? 

Actualmente tenemos un primer prototipo funcional para carnes y pescados frescos y en estos momentos estamos en proceso de búsqueda de socio industrial para seguir el proceso y llegar lo antes posible a la fase de comercialización. Esperamos tener un primer prototipo comercial completamente optimizado y con todos los permisos regulatorios necesarios en unos 9-12 meses para después comenzar el proceso de escalado industrial de nuestra tecnología. Pretendemos iniciar la comercialización a nivel nacional y pasar rápidamente al europeo, ya que es un mercado muy concienciado en este aspecto.

– Además de SmartLabel ¿qué otras líneas estáis desarrollando?  

– Estamos trabajando en nuevas líneas de productos como alimentos procesados -como son los embutidos o las hamburguesas-, lácteos, frutas y verduras.  Desde Oscillum queremos desarrollar productos capaces de reducir el malgasto de alimentos con tecnologías que alerten del deterioro del alimento pero no queremos quedarnos ahí. También buscamos integrar mecanismos para aumentar la vida útil del producto. Por ejemplo podemos añadirle propiedades antimicrobianas a nuestra SmartLabel. De esta manera no solo informaría del estado del alimento sino que retrasaría su descomposición. Otra funcionalidad que queremos añadir a nuestra etiqueta es que sea útil en alimentos congelados.

-¿Cómo definiríais el grado de seguridad alimentaria en España y en qué posición estaría en este sentido en nuestro entorno europeo?

– Según el ranking del Índice Global de Seguridad Alimentaria de 2019, donde analizan la situación de 113 países, España ocupa la vigésimo quinta posición. Además, en la categoría de ‘Calidad y seguridad alimentaria’ llega hasta la duodécima.

Las medidas de seguridad alimentaria de nuestro país son una de las mejores de Europa, superando con creces la media mundial. Esto se debe a que los protocolos legales establecidos y la fuerza ejercida sobre las empresas alimentarias para cumplir los estándares es bastante fuerte. E

s verdad que, aún con esas medidas, se dan casos como el de la listeriosis del año pasado. Sin embargo, los casos de este calibre delictivo son puntuales. Según AECOSAN, la mayoría de las intoxicaciones se producen en los hogares.

El aumento de las intoxicaciones es un problema a nivel mundial. Solo en España, cada año se registran más de 400 brotes de intoxicaciones de procedencia alimentaria y la mayoría debida a la contaminación de los alimentos en nuestras casas.

 -SmartLabel, ¿sustituye a la fecha de caducidad?  

-No se concibe como un sustituto de la fecha de caducidad o de consumo preferente. Es un complemento que aporta al consumidor más información. Te avisa de cuándo un producto ha perdido propiedades pero aún es seguro de consumir aunque no esté en las mejores condiciones, para que sea el consumidor quien elija cuando desecharlo.

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