Regeneración de playas

Experto en Costas de la UPV defiende que el litoral “no puede permitirse más parches”

El catedrático de Puertos y Costas José Serra urge a plantear actuaciones de regeneración y protección definitiva, entre ellas, recuperar los sistemas dunares

Vista de la playa de El Perellonet tras el paso de la borrasca Gloria| Foto: EFE/Manuel Bruque

El catedrático de Puertos y Costas de la Universidad Politécnica de Valencia, José Serra, defiende que el litoral “no puede permitirse más parches” con aportaciones de arena tras un temporal sino que urge plantear actuaciones de regeneración y protección definitiva, entre ellas, recuperar los sistemas dunares.

En una entrevista con EFE, el experto admite que aportar arena tras destrozos en la línea de costa por una borrasca como Gloria es lo “fácil” y resuelve el problema desde el punto de vista turístico pero sostiene que “si se hicieran números se podría concluir que con todo lo invertido en parchear se podría haber resuelto el problema”.

“En la costa, la urgencia no es buena consejera”, resalta Serra, quien precisa que la borrasca Gloria ha tenido “un carácter extraordinario pero no es novedad”, pues ya se han sufrido fenómenos que han alcanzado paseos e infraestructuras del litoral, “que aparentemente cada vez son más habituales”.

Recuerda que en la Comunitat Valenciana la borrasca “ha alcanzado valores de récord”, con una altura de ola máxima de 8,44 metros, pero igualmente se ha hablado de una sobrelevación del nivel medio del mar que, a la vista de las imágenes, le hacen pensar que podría ser superior al metro.

Eso supondría que “en playas como la Malva-rosa, con una cota de playa seca en el entorno de 1,30, es muy fácil que el oleaje alcance e inunde el paseo marítimo”.

“Las inundaciones no solamente se generan por el desbordamiento de los ríos, el mar también se desborda, pensemos que en nuestras playas del entorno de València el nivel del mar puede superar los dos metros”, añade.


“Si se hicieran números se podría concluir que con todo lo invertido en parchear se podría haber resuelto el problema”


Sin embargo, apunta que “en playas con cordón dunar estable, fijado por la vegetación, la duna ha permitido soportar el temporal y evitar la inundación del trasdós” y que en caso de inundación del paseo, ha sido por “las entradas a la playa seca, con cotas por debajo de la cota de la duna”.

Reconoce que como siempre tras un temporal los municipios se plantean recuperar la playa cuanto antes, especialmente por la proximidad de campañas de relevancia turística, en este caso, Semana Santa, pero advierte que “las intervenciones que se viene acometiendo no resuelven los problemas”.

Considera esas intervenciones “inadecuadas” porque han parcheado para “resolver el problema urgentemente y no se abordan actuaciones que permitan la sostenibilidad del medio”.

“Lo urgente es sentarse y plantear actuaciones de regeneración y protección. Hay que prevenir porque los temporales están ahí y también el cambio climático. Hay que adelantarse a ellos y empezar a resolver problemas, estudiar seriamente nuestros litorales y abordar soluciones, arriesgarse a actuaciones novedosas y ensayar”.

Concretamente, apunta que hay que recuperar los sistemas dunares, que es “la defensa que la propia naturaleza emplea para defenderse de los temporales”.

Asegura que “la pérdida de arena no es irreversible” y que quizá sería mejor decir no que pierden arena, sino que no les llega: “falta la alimentación natural desde los cauces que ha habido históricamente”.

Ello se debe a que los embalses no almacenan solo agua sino sedimentos que no llegan a la desembocadura, la sobreexplotación de los acuíferos que reduce la capacidad de los cauces, así como otros fenómenos como la presión urbanística, la destrucción de sistemas dunares como diques de abrigo y espigones, entre otros.


 Entre 1947 y el 2000, al norte del puerto, desde la Puebla de Farnals se han perdido más de once millones de metros cúbicos de arena, que supone más de un 80 % de línea de costa en recesión


Asegura que en las playas de El Saler y Devesa pueden ser necesarios más de 90.000 m3 de arena pero insiste en que la solución no es únicamente verter arena: “hay que alimentar las playas y sujetar las arenas para que estén más tiempo en su sitio”.

Y ello se consigue con el apoyo de sistemas rígidos como espigones, diques exentos, arrecifes artificiales o trasvases, apunta y añade: “Hay soluciones; únicamente hace falta que exista voluntad por parte de las administraciones de abordarlo”.

Según explica, podríamos estar hablando de retrocesos de unos setenta metros en la playa de El Saler, de cincuenta en la de la Garrofera o de 30 en la Devesa, al sur, mientras que al norte del puerto de València, podría llegar a cien metros, y más, al sur de Puebla de Farnals, incluso en Meliana.

Explica que en términos globales, entre 1947 y el 2000, al norte del puerto, desde la Puebla de Farnals se han perdido más de once millones de metros cúbicos de arena, que supone más de un 80 % de línea de costa en recesión, y hacia el sur, hasta la Gola del Perellonet, más de catorce millones, más de un 93 % de costa en recesión.

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