Según el informe realizado por el psicólogo clínico Francisco Bou

Andemar CV reclama una regulación restrictiva de la publicidad del juego online

Destaca la mayor repercusión del juego online en conductas adictivas, por su fácil acceso, anonimato y altas expectativas inducidas por la publicidad

Archivado en: 

| E3

Las Propuestas de Regulación del juego presentadas por las tres principales asociaciones de consumidores de la Comunitat Valenciana a todos los grupos defienden la libertad del jugador responsable que opta por destinar parte de su tiempo y dinero al juego, sin que por ello estén aumentando los porcentajes de juego problemático cuando éste es presencial. El crecimiento de los problemas está relacionado con el aumento y difusión de la publicidad del juego online, sin restricciones, ya que esto afecta especialmente a adolescentes y personas vulnerables psicológicamente.

Un informe realizado por Francisco Bou, psicólogo clínico, experto en patologías, para la patronal del juego Andemar CV, pone de relieve los diferentes perfiles de jugador existente y alerta sobre las características que conlleva la publicidad online en el juego problemático (pérdida de control del jugador, dependencia emocional e interferencia grave en la vida cotidiana y relaciones familiares y sociales).

El juego online, potenciado por campañas publicitarias incontroladas, merece una atención especial ya que ha demostrado tener un mayor potencial adictivo frente al presencial, según el Estudio de Juego Online de Menores Gallegos. El estudio pone de manifiesto el escaso control parental y destaca la impulsividad y el déficit de asertividad como algunos de los rasgos del perfil del adolescente que apuesta online.

El juego online ha modificado el perfil del jugador problemático. Mientras que antes el jugador habitual tenía entre 30 y 40 años y jugaba para ganar dinero o recuperar el dinero perdido, actualmente el jugador online tiene entre 15 y 35 años, muchos de ellos estudiantes o titulados universitarios que cada vez juegan más horas dejando de lado su realidad cotidiana, familia, estudios y amigos. Y según los expertos el 2,5% de quienes juegan online desarrollan una adicción al juego o ludopatía.

Colectivos vulnerables: adolescentes

Según el citado informe, los adolescentes se inician en los juegos de azar online a una edad temprana. Internet les proporciona una realidad virtual alternativa de inmersión y anonimato que es percibida como una actividad de riesgo. Su motivación no es fundamentalmente ganar dinero sino la excitación y el placer que les produce; otros motivos que alegan son paliar el aburrimiento y la soledad, escapar del estrés por tensiones académicas o familiares y como una forma de socializar o competir entre amigos y compañeros. Por este motivo, las páginas de juego gratuito sin sistema de salvaguarda de acceso a menores se convierten muchas veces en una puerta de entrada peligrosa y accesible para ellos.

Las variables sociales que pueden influir son: la presión de sus iguales, la publicidad, la permisibilidad social con el juego de azar, fácil acceso, apuestas asequibles, escaso tiempo de recompensa. Del mismo modo influye la relación parental y el apoyo familiar como medida preventiva para no desarrollar ludopatía.

El informe de Andemar CV destaca también la importancia de potenciar el juego responsable que establece un límite de tiempo y dinero, y responde a una elección racional y sensata y tenga en cuenta la situación y circunstancias personales del jugador, impidiendo que el juego se pueda convertir en un problema. Y pone de relieve la recomendación de jugar siempre por diversión y no por dinero o para evadir problemas, de modo que el juego sea siempre algo divertido y lúdico.

Con el juego online, el jugador habitual y presencial pasa a un segundo plano

Desde su regulación en 2012 el juego online no ha hecho más que aumentar. En este ámbito, de todo el dinero jugado en el primer trimestre de 2017, el 46,36% fue destinado a las apuestas, seguido del casino online (40%), Póker online (13,52%) y Bingo Online (0,57%).

Y recuerdan que la publicidad que iba a ser regulada mediante Real Decreto en 2012, sigue sin regular. No existe limitación publicitaria ni siquiera por horario infantil, y algunos partidos exigen que se les aplique la misma restricción que al alcohol o al tabaco.  El informe también pone el énfasis en la necesidad de educar, sensibilizar y prevenir el uso adecuado y responsable del juego en línea o virtual.

Propuesta de Regulación

El informe alerta sobre la preocupación que genera en la sociedad la aparición del juego no presencial que conlleva un crecimiento exponencial de la publicidad de juego online generando una sobreexposición pública y un rechazo social. Pero destaca que es importante hacer una distinción con el juego presencial que responde a un sector maduro y normalizado que no ha generado ninguna alarma social. Además de ser un sector expuesto a una fuerte carga tributaria, no equiparable a ningún otro sector.

En este sentido, desde Andemar CV reclaman medidas urgentes pero diferenciadas para el sector del juego presencial y no presencial, dado que sus significativas diferencias justifican que se tomen medidas diferenciadas.

Para el juego presencial, se propone, entre otras medidas, establecer distancias de exclusión para el emplazamiento de nuevos salones o casas de apuestas entre ellos y con referencia a centros de enseñanza reglada. Limitación que debería afectar a la ONCE y Lotería Nacional (LNE); limitar del parque de máquinas y terminales en establecimientos de pública concurrencia; y  refuerzo de los sistemas de verificación y control por parte de la administración sobre los establecimientos de juego.

Entre las medidas que se proponen para el juego no presencial, se encuentran: urgente regulación de la publicidad (ya que es el detonante de la actual situación de reacción social); limitar cuantía de acciones promocionales (bonos de bienvenida, fidelización…); prohibición del uso de personas con notoriedad pública; prohibir el uso de la cuantía del premio como reclamo.

Y como medidas comunes, se plantea que estas normas deberían aplicar en el juego público o semipúblico (LNE, ONCE) y una parte de la tributación debería ir dedicada a programas preventivos y de rehabilitación de personas con trastornos de comportamiento en relación con el juego.

Por tanto, las propuestas de regulación se establecerían en torno a cuatro ejes diferentes con vistas a desarrollar un protocolo de juego responsable:

– Regulación de la publicidad y estrategias promocionales.

– Regulación de la accesibilidad al juego y disponibilidad.

– Regulación de las características estructurales y funcionales del juego.

– Medidas preventivas y psicoeducativas en relación al juego.

Respecto a las medidas preventivas y psicoeducativas, el informe presenta una relación de actitudes de juego responsable para potenciarlas y difundirlas. A nivel psicoeducativo, se ha demostrado que no basta con la información, sino que son necesarias unas estrategias educativas que incrementen los recursos y habilidades de los jóvenes y adolescentes para defenderse de las consecuencias negativas del juego problemático.

El informe concluye que “la filosofía con la que se tiene que afrontar la regulación tiene que basarse por encima de todo en la protección de los consumidores/colectivos más vulnerables, ya que esto permitirá que el juego siga siendo una actividad en desarrollo y encuentre su propio equilibrio entre el desarrollo de una conducta de juego responsable y la prevención de los riesgos asociados al juego problemático o patológico. Es decir, que el fin último no sea solo la prevención de la adicción o ludopatía sino convertir el juego en una alternativa más de ocio y entretenimiento”.

En última instancia sugiere que una parte de la tributación debería ir dedicada a programas preventivos y de rehabilitación de personas con trastornos de comportamiento en relación con el juego.

Suscríbete a nuestra newsletter