El presidente de ATA considera que la subida del SMI sería una bofetada

La intención del gobierno es elevar el salario mínimo hasta el 60 % del salario medio

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Lorenzo Amor, presidente de ATA | Foto EFE Nacho Gallego

El presidente nacional de las Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), Lorenzo Amor, ha asegurado que subir más el Salario Mínimo Interprofesional sería una bofetada” para la España vaciada, ya que las producciones no pueden asumir los costes laborales.

Amor ha comentado que, “en un pueblo pequeño, un autónomo que regente una cafetería, por ejemplo, no ha subido un 22,3 por ciento sus productos, que es lo que ha aumentado el salario en el último año”.

Por ello, el presidente de ATA ha considerado que, si sigue aumentando el SMI, las consecuencias son que “o bien se prescinde del trabajador que se tenga contratado, o se cierra el negocio”, aunque también puede “aumentar la economía sumergida”, como ha ocurrido en 2019, en el que “60.000 personas” en España han pasado a esta situación.

Lorenzo Amor ha insistido en la necesidad de “alcanzar un pacto y subir los salarios de forma progresiva”. Según Amor, “no hay nadie que no quiera subir los sueldos a sus empleados, pero si el SMI alcanza los mil euros, eso supone para el empresario un coste laboral de 2.000, que en mucho casos es inasumible, de ahí que haya aumentado la economía sumergida“, ha explicado.

“Hay que pensar que esta subida no afecta a las grandes empresas”, ha concluido el presidente de ATA.


Ceoe pide contener los costes laborales y fiscales


El acuerdo entre los partidos del gobierno para subir el SMI, en una cuantía todavía por determinar, ha desatado un sinfín de reacciones. Por un lado, la Ceoe ha señalado en un comunicado que considera necesario contener los costes fiscales y laborales para acompañar una inflación contenida, que ha cerrado el año en el 0,8 %.

De hecho, la patronal vincula la moderación salarial y de precios con el aumento de competitividad de la economía española frente a la Eurozona. En el citado comunicado, Ceoe considera que esta mejora debe ir acompañada de una política económica que favorezca el crecimiento de la productividad.


CC.OO. pedirá un SMI de 1.000 euros para este mismo año


Sin embargo, el secretario general de CCOO, Unai Sordo, ha asegurado que acudirá esta semana a la reunión del Gobierno con sindicatos y patronal para negociar el salario mínimo interprofesional para este año con una propuesta de mil euros, si bien manifestará su predisposición a negociar que la subida se realice a lo largo de la legislatura.

Según sus cálculos y siguiendo la recomendación europea de un SMI 60 % del salario medio, la subida alcanzaría los 1.003 euros, lo que implicaría una subida del 11 %.

En una entrevista con Efe, el líder de CCOO asegura que quiere que el SMI alcance el 60 % del salario medio, tal y como dice la carta social europea, una cifra que ha generado cierta controversia y que, según los cálculos del sindicato, ascendería a 1.003 euros este año, lo que representaría una subida del 11 %.

Sordo recuerda que el acuerdo suscrito entre los sindicatos mayoritarios, Ceoe y Cepyme, ya se recoge una salario mínimo en convenio de 1.000 euros en 14 pagas.


Los expertos sugieren un aumento gradual del SMI para que las empresas puedan asumir las subidas sin poner en riesgo el empleo


Por su parte, BBVA Research calcula que con la subida del 22,3 % del salario mínimo interprofesional (SMI) en 2019 se han dejado de crear unos 45.000 puestos de trabajo en términos netos a lo largo del año, medidos en afiliados a la Seguridad Social.

Durante la presentación del informe “Situación España“, el responsable de Análisis Económico de la entidad, Rafael Doménech, ha explicado que esta cifra supone un impacto sobre la creación de empleo de hasta 4 décimas.

Para el director de BBVA Research y economista jefe del Grupo BBVA, Jorge Sicilia, “tiene todo el sentido” que el Gobierno se ponga como objetivo que el SMI alcance el 60 % del salario medio, pero ha considerado que debería hacerse de forma gradual y a un ritmo que permita a las empresas asumir las subidas sin poner en riesgo el empleo.

El informe considera limitado este impacto y señala que los registros de 2019 muestran un comportamiento ligeramente menos favorable de la afiliación a la Seguridad Social entre los jóvenes, los ocupados en actividades de servicios que tradicionalmente tienen salarios bajos, como comercio y hostelería, y los residentes en Andalucía, Canarias, Extremadura y Murcia.

Son los colectivos por edad, sector y región con mayor cobertura del SMI, entre los que el número de cotizantes aumentó el 2,8 % en 2019, un punto menos que en el promedio de 2017-2018.

El informe destaca que la ralentización del crecimiento del empleo se ha notado en mayor medida en el régimen general, en el que la afiliación habría crecido 7 décimas menos, lo que sugiere que el incremento del SMI podría haber impulsado un flujo de cotizantes hacia el trabajo por cuenta propia desde el empleo asalariado.


El sector agrícola alerta que las pequeñas y medianas explotaciones verán comprometida su rentabilidad


Por su parte, el ministro de Agricultura, Luis Planas, ha defendido -tras una reunión con las organizaciones agrarias- que una nueva subida del SMI sería “perfectamente compatible” con la rentabilidad del sector agrario.

Desde el sector agrario, COAG ya alertó ayer del encarecimiento de los costes laborales que esta medida acarrearía para las pequeñas y medianas explotaciones.

Planas ha hecho mención a la anterior subida aprobada por el Ejecutivo hace algo más de un año (que situaba el SMI en 900 euros): fue un “avance importante” a nivel económico y social, “compatible” con la creación de empleo y “en línea” con las exigencias de la Unión Europea.

A pesar de ello, el ministro ve conveniente analizar las consecuencias que estas actualizaciones salariales tienen “en cada sector”. Planas ha reconocido que el sector primario tiene “unos márgenes de rentabilidad muy estrechos” pero “para eso existe la PAC, para apoyarlos”.

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