Revista Economía 3

Cuatro factores para invertir en coworking o espacios flexibles

A falta de un trimestre para el cierre de año, los 56.195 m² superan en un 21 % los 44.540 m² que se contrataron durante todo 201

Análisis de espacios flexibles | E3

Mucho se está hablando del crecimiento de los espacios flexibles y coworking tanto en las ciudades principales como secundarias, como ejemplo, en Madrid en los nueve primeros meses de 2019, los operadores de espacios flexibles han contratado 56.200 m² de superficie de oficinas, lo que supone el 11,2 % de la contratación total de espacios de oficinas en Madrid.

A falta de un trimestre para el cierre de año, los 56.195 m² superan en un 21 % los 44.540 m² que se contrataron durante todo 2018.

Pero en este artículo no vamos a entrar en el detalle de los datos de crecimiento, ni de demanda de este tipo de espacios por parte de grandes empresas internacionales –estimada en más de 40.000 m² en la Comunitat Valenciana–, ni siquiera vamos a entrar a valorar en las, a priori, bondades y beneficios para los trabajadores. Queremos centrarnos en todos aquellos propietarios de inmuebles e inversores que se han visto sacudidos por esta ola y que quieren, de una forma u otra, entrar en este mundo.

Hablamos con la consultora boutique CustomSuits, una marca tras la cual están expertos nacionales en el desarrollo de este nuevo formato inmobiliario y laboral. En su opinión, para que un “activo” inmobiliario pueda transformarse en un espacio flexible en cualquiera de las tres vertientes más reconocidas –flexible workspaces, coworking e híbridos– son imprescindibles analizar cuatro factores.


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