Vegamar impone la clase de sus vinos con garnacha tintorera

Huella de Garnacha y Esencia se sitúan entre los sobresalientes de la Guía Peñín

Archivado en: 

En la edición de la Guía Peñín para 2020 los vinos de Vegamar se sitúan entre los mejores, especialmente los elaborados con la variedad mediterránea garnacha tintorera. La autóctona hace que el joven Huella de Garnacha 2018 vuelva a estar entre los grandes por tercer año consecutivo, en esta ocasión con 91 puntos, uno más que el año pasado.

En esa posición está también con 91 puntos el otro vino que lleva garnacha en su coupage, el Esencia de Vegamar 2016 que repite también por tercer año y también mejoran la puntuación del año anterior. En este caso la garnacha del Alto Turia comparte protagonismo con la francesa syrah, haciendo una dupla ganadora no solo en Peñín sino en la Guía de la Semana Vitivinícola que este mismo mes otorgaba 95 puntos a ambos vinos.

La clave vuelve a ser de nuevo el viñedo de Vegamar, situado en las mesetas de los Serranos, en el municipio de Calles. En este apartado territorio de la DOP Valencia, con un choque de altitud frente al Mediterráneo que se adivina desde la serranía, la garnacha tintorera está en su territorio natural, aportando todo su potencial varietal sola o acompañada de una syrah que sirve de tarjeta de visita para los mercados internacionales, donde mejor se comercializa el Esencia.

Todos los vinos de Vegamar están por encima de los 88 puntos, si bien destaca el éxito de otra variedad autóctona, la merseguera, también del Alto Turia y desde hace menos de una década en pleno proceso de reivindicación después de años de olvido.

El Huella de Merseguera 2018 vuelve a repetir la puntuación de las añadas anteriores, 89 puntos, una buena puntuación para un vino blanco del año y de una variedad que se estila poco en las catas. Los mismos que el Vegamar Crianza, que viene de obtener 94 puntos en la otra guía presentada este mes, la de la SeVi.

Suscríbete a nuestra newsletter