La Comunitat Valenciana, quinta en inversion en activos intangibles

El informe elaborado por Cotec y el Ivie subraya la brecha que separa a España de Europa

Javier Quesada durante la presentación del informe

La Comunitat Valenciana ocupa el quinto puesto en la clasificación nacional de inversión en activos intangibles respecto al PIB. Se ha esforzado por mejorar su imagen y desde 2015 ha redoblado el esfuerzo inversor, hasta prácticamente duplicar la media nacional. Así se recoge en el estudio “La Economía Intangible en España” realizado por Fundación Cotec y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas.

El catedrático de la Universitat de València e investigador del Ivie, Javier Quesada, señaló durante la presentación del informe que “España se está quedando a la cola de los países desarrollados en la apuesta por fomentar un crecimiento de la productividad basado en el conocimiento, es decir, en la inversión en intangibles”.

El informe recoge que la inversión de activos intangibles en España sigue en niveles muy inferiores respecto a lo que ocurre en países de su entorno. Según los últimos datos disponibles, ya habría un número importante de países (Reino Unido, Estados Unidos, Francia, Países Bajos, Finlandia o Suecia), que invierten más en intangibles que en tangibles. Por el contrario, en España esta inversión sólo alcanza el 35 % del total.


El estudio recoge datos sobre ocho tipos de activos intangibles, incluyendo I+D, estudios de mercado o formación del capital humano


Este estudio incluye una de las bases de datos más completas que existe a nivel internacional sobre la economía intangible y ofrece información de los flujos anuales de inversión en 8 tipos de activos intangibles distintos (I+D; software; capital humano específico de la empresa; diseño; publicidad; estudios de mercado; estructura organizativa; y otros activos inmateriales ligados a la propiedad intelectual -como originales de obras recreativas, literarias o artísticas-). La base de datos se desglosa tanto a nivel de las 17 comunidades autónomas, como de un total de 27 sectores de actividad.

Atendiendo a estas tipologías, se aprecia que España además de invertir menos en el conjunto de los intangibles (6 % de su PIB frente al 14 % de Estados Unidos o Francia), lo hace de manera distinta respecto a otros países: relativamente más en publicidad y estudios de mercado, y menos en I+D, formación de los trabajadores en el puesto de trabajo, o estructura organizativa.

Pese a esta situación de desventaja, la buena noticia está en que se percibe un claro proceso de convergencia de la economía española en este ámbito, tanto que España registra una tasa de crecimiento promedio anual del 3,8 %, superior a la de Francia (2,6 %), Reino Unido (2,4 %) o Alemania (1,9 %).

Todas las comunidades autónomas (menos Canarias) han reforzado su apuesta por los intangibles a lo largo de los últimos 20 años, pero las diferencias entre ellas no son sólo importantes, sino que además se han ampliado en este periodo.

La Comunidad de Madrid ostenta el liderazgo sin discusión. Solo esta comunidad (9,7 %) y Cataluña (7,2 %) presentaban ratios de inversión intangible/PIB por encima de la media española (6,4 %) en 2015.


El informe recomienda a la Comunitat Valenciana aumentar la inversión en diseño y formación de los trabajadores


En cuanto a la inversión sobre el PIB, la Comunitat Valenciana destaca en Publicidad y Estudios de Mercado. En cuanto a la inversión en intangibles sobre el total de la inversión, los mejores resultados coinciden, pero se añade la inversión de capital humano y estructura organizativa. En los últimos años, además, ha superado ampliamente la media nacional en lo que se refiere a inversión en software, I+D y publicidad.

El informe recomienda mantener este ritmo de inversión y, sobre todo, mejorar la inversión en diseño y formación de los trabajadores.

Los sectores más intensivos en activos intangibles se encuentran en el ámbito de la industria, especialmente la fabricación de material de transporte y la fabricación de productos informáticos, electrónicos y ópticos; y los servicios privados, con las actividades financieras y profesionales en los primeros lugares.

El informe detecta una evolución divergente en la inversión en intangibles en el sector educativo. De hecho, mientras la inversión en intangibles de la educación privada creció tanto en los años de crisis (5 %) como en la recuperación (3,3 %), en la educación pública cayó en los dos periodos (-8,5 % y -4,5 % respectivamente).

Suscríbete a nuestra newsletter