La economía circular necesita del ecodiseño para transformar la industria

Jordi Morató, coautor del II Informe Cotec sobre Economía Circular

Jordi Morató en el I Foro de Economía Circular y Ecodiseño celebrado en València

Esta semana València ha acogido el I Foro de Economía Circular y Ecodiseño, organizado por la ADCV. Las jornadas han proporcionado abundante información sobre experiencias exitosas, pero también para conocer el panorama español. Jordi Morató expuso los resultados del II Informe Cotec sobre Economía Circular, del que es coautor. Con él hablamos sobre la implementación de estas medidas.

P.- Las empresas empiezan a tomar conciencia de la necesidad de adoptar prácticas sostenibles.

Por primera vez los empresarios ven que una práctica que viene del ambientalismo -aunque no sea del todo cierto- a ellos les beneficia. Si les dices que en economía circular van a necesitar menos materia prima y vas a ganar igual o más y vas a contaminar menos, es evidente que van a estar contentos.

Se abre un espacio brutal para el diseño, para un diseño integrado, regenerativo que tiene que incorporar profesionales de diferentes ámbitos, porque debemos transformar toda la industria, todos los procesos en una década. Por tanto, se abre un ámbito de trabajo apasionante y que por nosotros no quede.  También es cierto que hay grandes inercias en contra.

P.- Pero esto hace diez años las empresas ni se lo planteaban. Hay que tener un poquito de esperanza.

Sí, por supuesto. Las cosas están cambiando muy rápido, pero falta mucha información todavía. Hace poco nos dimos cuenta que el estiércol ya no servía como abono, porque al ganado se le da unos antiparasitarios que acaban con todo. Pero no pasa nada, la misma empresa química vende el fertilizante. Y si el fertilizante provoca un problema de ph en el suelo, tranquilo, te vendemos otro producto para corregirlo.

Al final has gastado más que si continuas con el método natural.


Diagnóstico previo, soluciones locales y un marco estable a largo plazo para conseguir resultados


Jordi Morató defiende que la implantación de medidas de economía circular, en primer lugar, deben contar con un diagnóstico previo. El infome Cotec subraya que es neceario tener en cuenta las características nacionales, regionales y locales. Sin ese principio, será difícil conseguir el éxito. Para ello se precisa una hoja de ruta que contemple formación, información e incentivos. Y, sobre todo, un marco estable a largo plazo con la financiación necesaria.

P.- El problema puede estar en la clase política.

R.- El consumidor, las comunidades, los ciudadanos deben tomar un papel relevante. Creo que votar cada cuatro años y que se olviden de nosotros no es un buen modelo. De hecho, hay circulando un vídeo que habla de cómo el político se independiza de sus ciudadanos.

Deberíamos luchar por un modelo de sociedad mucho más participativa, inclusiva, basada en la ética y la justicia social.

P.- Lo que parece que funciona son los pequeños proyectos.

R.- Los pequeños proyectos nos sirven para comparar, para probar si las cosas funcionan o no y mejorarlas. Como mínimo, es una manera de demostrar, de ir más allá de hablar. En sostenibilidad se habla mucho y se practica poco.

Por eso decimos que vamos a hacer un proyecto de intervención real, a escala pequeña, pero que podamos probar. Luego sirve como ejemplo.

Lo que hacemos es que si tenemos un proyecto que afecta a agricultores, que sean los agricultores los que lo lideren y lo cuenten a otros agricultores. Da mejores resultados que vayamos gente de la universidad. La credibilidad de un agricultor cuando otro le explica que está ganando dinero es demoledora. Mucho más que si va un profesor de universidad.

Para esto sirven también estos casos. Lo importante es que las comunidades se empoderen.

P.- Estamos en una sociedad en que se exigen resultados inmediatos, cuando todo esto se ve a largo plazo.
R.- Pues ahora necesitamos cambios muy rápidos. Tenemos escenarios a 2030 que nos exigen alcanzar metas que se han puesto desde la Unión Europea. Tenemos unas metas bastante claras. Si no se cumplen, los ciudadanos deberemos exigir responsabilidades.


El tejido productivo se implica, porque mejora su productividad


Entre esos grandes retos, tal y como explica el informe Cotec, es reducir los altos niveles de residuos en vertedero, el 57 % frente al 25 % de media europea. El objetivo es alcanzar el 65 % de reciclaje en el año 2030 y reducir el vertido al 10 %.

El informe Cotec ha constatado una mayor implicación del tejido productivo en la economía circular. Tras el reciclado de residuos, las prácticas más extendidas son el ecodiseño, con un 19 % de los casos, seguida de nuevas formas de producción, con un 18 %.

Aumenta el número de casos relacionados con el consumo, como el cambio de hábitos o el consumo colaborativo, que pasa del 6 al 10 %. Sin embargo, los proyectos relacionados con el insumo de materiales resultan casi irrelevantes, con un 2 % de los casos.

Uno de los aspectos que subraya el informe son las grandes oportunidades económicas que se abren: ahorro de materias primas, mejora de la competitividad, nuevas oportunidades de negocio o la creación de nuevos empleos.

En este sentido, Cotec señala que, más allá del reciclaje, se abre un “nuevo yacimiento de empleo” con los servicios de reparación y actualización, así como en actividades de refabricación, sectores intensivos en mano de obra.

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