Urbanismo

València se apoya en colegios profesionales para agilizar licencias de actividad

Beamud es consciente de que la lentitud en la concesión de licencias de actividad es "un problema que viene de muy largo" y "hay que darle una vuelta"

Vista área de la ciudad| E3

El servicio de Actividades del Ayuntamiento de València trabaja en reorganizar y actualizar su funcionamiento, a la vez que busca apoyo externo de colegios profesionales para poder agilizar la concesión de las licencias de actividad.

Se trata de uno de los “grandes retos” que se ha marcado para esta legislatura la concejala de Espacio Público, Lucía Beamud, quien admite en una entrevista con Efe que le “gusta más de lo que pensaba” poder reactivar un servicio en el que “recae toda la economía de la ciudad y que es creador de empleo”.

Beamud es consciente de que la lentitud en la concesión de licencias de actividad es “un problema que viene de muy largo” y “hay que darle una vuelta”, por eso está en fase de análisis del funcionamiento del servicio para detectar, con los recursos con los que se cuenta, cómo puede ser más eficiente.

Además, admite que quiere “abrir diferentes puertas con colegios profesionales” y ya han iniciado los contactos y estudian “cómo darle forma” a esta colaboración para agilizar la concesión de licencias de actividad.

“Tenemos que darle la forma conveniente pero es interesante poder contar con este tipo de externalización, un servicio no privado pero sí externo al Ayuntamiento”, apunta, aunque se muestra “cauta” porque aunque ve “buena predisposición”, los contactos se están iniciando.


Defiende una política en la que la iniciativa privada pueda “rehabilitar y dar un uso y vida” a edificios protegidos como Bien de Interés Cultural o Bien de Relevancia Local


La concejala incide en que el Ayuntamiento trabaja en “dar un giro al servicio” y “reactualizar y reorganizar los métodos de trabajo interno” pero busca esta “externalización para darle un empujón”, aunque hace hincapié en que “no lo necesitarían” si pudieran convocar oposiciones abiertas y dotar de más personal.

“Me gustaría poder estar en menos de un año en la concesión de licencias de actividad, mucho menos”, asegura aunque subraya que “cada local y cada proyecto tiene una complejidad diferente y es complicado hablar de una media de tiempo” para la concesión.

Defiende una política en la que la iniciativa privada pueda “rehabilitar y dar un uso y vida” a edificios protegidos como Bien de Interés Cultural o Bien de Relevancia Local pero bajo la atenta vigilancia del Ayuntamiento en defensa de su patrimonio.

“Hay muchos espacios protegidos que están olvidados porque rehabilitarlos requiere de mucho esfuerzo y dinero pero bajo responsabilidad hay que darles esa vida para que no se pierdan y que tengan un uso en la ciudad pero con mucho mimo y cuidado”, añade.

Hace hincapié en que es “interesante que la iniciativa privada pueda aportarle un uso y vida a estos edificios que se están perdiendo, pero no olvidamos nuestra responsabilidad como institución pública para salvaguardar nuestro patrimonio”.

Por eso, desde septiembre mantiene reuniones “trasversales” con los diferentes servicios, vecinos y promotores implicados en determinados proyectos para “darle solución, garantizar salvaguardar el patrimonio y agilizar los trámites de licencias de actividad”.

Entre ellos, está el Palacio de Valeriola que rehabilita la Fundación Hortensia Herrero como centro de arte; un edificio en la calle Roteros BRL que una cadena hotelera va a convertir en el primer hotel LGTBi de la ciudad; o el plan del Exarchs, una iniciativa estancada desde hace más de quince años y que quieren reactivar.

Y como responsable de Pueblos de València, Beamud reconoce que las pedanías han sido “las grandes olvidadas” durante mucho tiempo pero desde 2015 se las puso “en la agenda” y se consiguió “que se hablara de ellas”, y asegura que como natural de La Torre, de la que la pasada legislatura fue alcaldesa pedánea, ha “sufrido ese menosprecio”.

Los pueblos tienen identidad, sentimiento e idiosincrasia propia pero son parte de València y deben esta en la agenda política”, sentencia.

Por eso, advierte de que en la legislatura bautizada como de las plazas, como espacios peatonales abiertos, compartidos y amables para las personas, en los pueblos “hay tramas urbanas y de movilidad que se han de atender”.

Recuerda que ya se han ejecutado algunos proyectos como la reforma de una plaza en El Perellonet o la recuperación de una fuente ornamental en Massarrojos pero incide en que las políticas de la ciudad “hay que trasladarla a los pueblos y asentar las diferentes iniciativas y proyectos, algunos muy ambiciosos”. 

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