Patronal francesa Medef

Las empresas francesas se acercan a España de cara al brexit

Hay cerca de 2.600 empresas francesas implantadas en España que emplean a unas 350.000 personas, y ocho de ellas, entre las principales 100 en facturación

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Roux de Bézieux cree que "el principal país víctima del brexit, al menos a corto plazo", será al Reino Unido| E3

El presidente de la patronal francesa Medef, Geoffroy Roux de Bézieux, emprende este lunes una visita a Madrid que subsana tres décadas de ausencia y busca reforzar los vínculos en un momento en el que, según destaca, “necesitamos más Europa por el brexit”.

“España es un socio muy importante para Francia”, recalca en entrevista con Efe el dirigente de la Medef desde julio del año pasado.

Las cifras le respaldan: hay cerca de 2.600 empresas francesas implantadas en España que emplean a unas 350.000 personas, y ocho de ellas aparecen entre las principales 100 en términos de facturación.

La gran distribución, con Carrefour, Auchan, Décathlon y Leroy Merlin; la automoción (Renault, Peugeot Citroën, Michelin) y las telecomunicaciones (Orange) encabezan esos grandes grupos de Francia, primer cliente de España en el mundo y cuarto inversor, por detrás de Holanda, Luxemburgo y el Reino Unido.

Pese a todo, en más de 30 años ningún presidente de la Medef había hecho un viaje oficial a España, y no existe un foro de negocios bilateral como el que Francia ya tiene con el Reino Unido, Alemania o Italia, una carencia que este viaje comenzará a corregir con el proyecto de lanzar uno similar para 2020 o 2021.

“Vamos a recuperar el tiempo perdido”, añade el también empresario, de 57 años y dueño de una trayectoria donde destaca en 1996 la creación de la cadena de tiendas de telefonía móvil The Phone House.


En más de 30 años ningún presidente de la Medef había hecho un viaje oficial a España, y no existe un foro de negocios bilateral como el que ya tiene con el Reino Unido


Roux de Bézieux llegará a Madrid con la intención de abordar problemáticas comunes, como la transición del sector de la automoción hacia el coche eléctrico, “que va a costar mucho dinero y corre el riesgo de costar puestos de trabajo”, o el cambio de modelo en la distribución con el poder del comercio electrónico.

Su programa hasta el martes incluye reuniones con las ministras de Industria, Comercio y Turismo en funciones, Reyes Maroto, y de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, Magdalena Valerio; con responsables sindicales o con su homólogo español, el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi.

El presidente de la Medef prefiere no pronunciarse sobre el impacto de la situación en Cataluña, pero admite que “la economía necesita estabilidad, evidentemente a nivel legislativo y fiscal, pero también político”.


La intención es abordar problemáticas comunes, como la transición del sector de la automoción hacia el coche eléctrico, “que va a costar mucho dinero y corre el riesgo de costar puestos de trabajo”


Pero más allá de lo meramente económico, acude con el mensaje a las autoridades españolas de que, en pleno brexit y ante la necesidad de una Europa “más soberana, un poco menos inocente y que defienda mejor sus intereses que lo que ha hecho en el pasado”, hay que reforzar también los lazos entre las respectivas patronales.

Roux de Bézieux cree que “el principal país víctima del brexit, al menos a corto plazo”, será al Reino Unido.

Allí hay unas 3.000 empresas francesas presentes y cerca de 30.000 firmas galas que exportan. El 54% de estas últimas, según un estudio reciente de la Dirección General de Empresas, no ha estudiado los efectos de su salida de la Unión Europea.

“Si hay acuerdo seguiremos teniendo relaciones comerciales, diferentes pero fructíferas. Si no, caeremos en las reglas de la OMC. Vender en Gran Bretaña será como hacerlo en Brasil o un país lejano, mucho más complicado en términos de derechos de aduanas y reglamentación”.

No es la única sombra que acecha sobre la economía francesa, a la que, según el Instituto Nacional de Estadística (Insee) de Francia, una salida sin acuerdo le supondría 0,2 puntos del PIB a partir del año que viene.

La actualidad en Francia ha estado marcada también por las manifestaciones de los “chalecos amarillos” o por las huelgas contra la reforma de pensiones planteada por el presidente, Emmanuel Macron.

“La única buena solución para pagar las jubilaciones es trabajar más tiempo. Las otras consisten en bajar las pensiones, algo que no es aceptable, o en aumentar las cotizaciones, y ahí surge el problema del coste del trabajo”, alega.

Roux de Bézieux dice no tener líneas rojas pero sí aboga por una doctrina que baje los impuestos a las empresas, lo que a su juicio les permite aumentar sus márgenes “y por lo tanto contratar”.

Macron, en su opinión, “ha hecho una política favorable para las empresas y por ello para los hogares”, y él no comparte que el rechazo a su mandato se traslade a las calles: “las huelgas son la peor respuesta. Las haces cuando has fracasado en todas las tentativas de discusión”.

A días de empezar un viaje que abre una nueva etapa con España, el representante de la patronal, padre de cuatro hijos, defiende además que, pese a las crisis habituales del capitalismo, este es “el único sistema que permite crear prosperidad y que se comparta”.

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