AVA-Asaja responsabiliza a Bruselas del desperdicio alimentario

La organización agraria afirma que plagas y enfermedades diezman las cosechas por las restricciones fitosanitarias impuestas en la UE

Campo de caquis diezmado en La Ribera

La falta de soluciones fitosanitarias para evitar las plagas es una de las causas del desperdicio alimentario, asegura AVA-Asaja. Concretamente, la organización agraria achaca a esta ausencia de soluciones a la perdida del 80 % de la producción de caqui.

En un comunicado, AVA-Asaja recuerda que “uno de los caballos de batalla de la FAO radica en minimizar el desperdicio alimentario y, en consecuencia, la Comisión Europea está poniendo el foco en iniciativas encaminadas a reducir el despilfarro de comida tanto en la distribución como en restaurantes y hogares”.

Sin embargo, en opinión de la entidad, los agricultores se ven imposibilitados de controlar plagas y enfermedades que diezman las producciones mediterráneas, del que responsabilizan a la Unión Europea.


La organización evalúa las pérdidas por plagas y enfermedades en 51,8 millones en cítricos, caqui y almendras


Según el presidente de AVA-Asaja, Cristóbal Aguado, “resulta absolutamente urgente que Bruselas cambie el rumbo de su política fitosanitaria para evitar que las plagas y enfermedades sigan campando a sus anchas. Ver campos alfombrados de fruta podrida por culpa de las restricciones de la UE es un insulto para el agricultor pero también para el consumidor, porque después de utilizar recursos como agua, fertilizantes, energía, etc. muchas cosechas quedan inservibles para su comercialización”.

La organización agraria cuantifica las pérdidas económicas soportadas por la incidencia de las plagas y enfermedades en 51.851.000 euros, repartidos en 27,5 millones en cítricos, 15 millones en caqui y 9,2 millones en almendro. Asimismo recuerda que también existen problemas sanitarios en otros cultivos mediterráneos como el olivar, la viña, el arroz o las hortalizas.

Aguado subraya la doble vara de medir de Europa: “Ese desperdicio de alimentos solo sucede aquí, ya que mientras Bruselas deja a sus agricultores sin soluciones, ya sean químicas o biológicas, sí permite que países terceros introduzcan alimentos que han sido producidos mediante sustancias químicas incluidas en el Códex Alimentario Mundial pero prohibidas por la legislación europea. Los agricultores somos los primeros interesados en trabajar con productos seguros y estamos orgullosos de protagonizar la agricultura más respetuosa del mundo con el medio ambiente, pero no puede ser que en diez años nos hayan suprimido dos terceras partes de las materias activas fitosanitarias sin facilitarnos después una alternativa verdaderamente eficaz”.

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