Informe del Perfil del Comprador de URBE

La vivienda en València deja fuera a los más jóvenes que se ven abocados al alquiler

Un 24% de los visitantes de Urbe declaraba en 2016 necesitar menos del 30% de apoyo financiero. El porcentaje se reduce al 9,4% al tiempo que aumenta el presupuesto para la compra

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Foto de archivo de Urbe 2018

La feria por excelencia del sector inmobiliario en el Mediterráneo Urbe 2019 dará el pistoletazo de salida en una semana (del 18 al 20 octubre) con la gran incertidumbre de hacia dónde se moverá el perfil del visitante.

CoHispania, sociedad independiente de consultoría y valoración homologada por el Banco de España, se encargará por cuarto año consecutivo de realizar una radiografía del mismo, para constatar si sigue confirmándose la tendencia que ya era patente en años anteriores, el comprador menor de 25 años está excluido “a la fuerza” del mercado inmobiliario en la capital del Turia.

Según los últimos datos disponibles, a pesar de que los menores de 25 años son los menos afluentes a la feria (14,19%) su presencia se incrementó el pasado año respecto a ediciones pasadas (7,80% en 2016 y 6,57% en 2017). No obstante, su mayor interés se centró en el alquiler.

Los menores de 25 años ocupan, dentro de la demanda total de compra apenas el 4,84%. Sin embargo, del total de la demanda del alquiler, suponen el 9,34%.

“Mucho tendrían que cambiar las cosas, pero me temo que la situación de los jóvenes seguirá siendo similar, puesto que tienen una gran problemática laboral y una incertidumbre inmensa que afecta a su capacidad de comprar, por ello, a pesar de que su deseo es comprar no pueden hacerlo y van hacia el alquiler”, lamenta Eduardo Serra, presidente de CoHispania.

“En su inmensa mayoría los jóvenes se refugian en el alquiler porque ven que no tienen la posibilidad de presentar unas garantías personales de salarios seguros frente a las entidades financieras, que cada vez demandan mayores garantías”, opina. En este sentido, Serra demanda mecanismos (entre ellos un mercado de vivienda protegida) para ayudar al joven a que tenga acceso al mercado de la vivienda.

Lo cierto es que, del total de visitantes que acuden a Urbe, casi uno de cada cuatro, el 22,50% busca alquilar una vivienda. De hecho, en 2018 disminuyó diez puntos porcentuales la intención de compra por parte de los visitantes y aumentó en 5 puntos el interés por el alquiler respecto a 2017 (concretamente un aumento de 4,9 pp en alquiler y 5,29 pp en alquiler con opción a compra). El 38,46% de quienes buscan una vivienda para alquilar, aún vive en casa de sus padres.

Aun así, la compra de una vivienda es el motivo principal de los visitantes de Urbe, precisamente en la pasada edición lo fue para un 77,50% del total.

Cambia la tipología del comprador: de pequeño inversor a familia

Según explica Serra en el año 2016 la gente que buscaba pisos muy baratos, por debajo de 75.000 euros llegó hasta el 15%, sin embargo este porcentaje se ha visto reducido a la mitad, al 7% en los dos siguientes años, lo cual quiere decir que o bien se empieza a pensar que ya no hay “chollos” en el mercado, o bien que empieza haber una mayor capacidad de compra por parte de las familias.

A esta peculiaridad hay que añadir el hecho de que en los últimos años ha aumentado el porcentaje de compradores que necesitan financiar la compra. Un 24% de los visitantes de Urbe declaraba en 2016 necesitar menos del 30% de apoyo financiero. Ese porcentaje se ha visto reducido al 9,4% .

“De hecho, la población que tiene capacidad de comprar vivienda entre 200.000 y 300.000 euros ha pasado de un 14% (2016), a un 23% (2017) y hasta un 30% en 2018 –no olvidemos que ese año se registraron incrementos de la población activa de 770.000 empleos– y esto añadido al aumento de precio de la oferta, llevó al incremento del presupuesto tomando como referencia viviendas más caras“.

El 18,3% reconocía en 2018 buscar la compra como fórmula de “inversión”.

No obstante, los datos del informe llevado a cabo por CoHispania reflejan un perfil medio del comprador de Urbe que no deja de sorprender: entre 26 y 35 años, en su mayoría empleado por cuenta ajena y que ya dispone de una vivienda en propiedad. “En concreto, el potencial comprador buscaba, frente a otro tipo de inmuebles, piso (entre dos y tres dormitorios) en València capital y con un valor de entre 200.000 y 300.000 euros. El principal motivo que aludían para ello era formar un nuevo hogar”, indica.

Cae el número de hipotecas

En opinión de Serra este año la incertidumbre generalizada que existe en el plano económico y político, está haciendo que se ralenticen las formalizaciones hipotecarias, “se necesita certidumbre, sea la que sea, que haya una línea argumental política y económica”. “Y habrá que ver si a partir del 30 de octubre, que es cuando entran en marcha las medidas de la UE con la inyección de liquidez a los bancos para canalizarlo vía préstamos si surge efecto, dado que las condiciones generales sobre las cuales se crea hoy en día una hipoteca son mucho más complejas que hace un año debido en parte a la Nueva Ley Hipotecaria”.

Eduardo Serra, Presidente de CoHispania, moderará una Mesa Redonda sobre sostenibilidad en el sector inmobiliario en las Jornadas Profesionales que se celebran previamente a la Feria, el próximo jueves 17 de octubre.

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