La rentabilidad de las empresas no financieras cae en el primer semestre del año

El informe del Banco de España constata el reflejo de la desaceleración económica en la rentabilidad empresarial

Los niveles medios de rentabilidad de las empresas no financieras han seguido creciendo en 2018, pero presentan ya un descenso en el primer semestre de 2019. El informe del Banco de España adjudica esta caída al deterioro que la actividad de explotación ha experimentado en este período, en un contexto de desaceleración económica. Esto se habría traducido en descensos generalizados del Rentabilidad Económica Bruta (REB) a excepción del sector de la energía, que sigue con un comportamiento expansivo.

Tras la fuerte caída de la rentabilidad de las empresas no financieras como consecuencia de la crisis económica, el Banco de España, a través de la Central de Balances Integrada, ha constatado una recuperación a partir de 2013.

Esta recuperación se observa en la misma medida en empresas grandes y en pymes. Sin embargo, el informe del Banco de España destaca que las compañías de mayor dimensión siempre han mantenido unos niveles de rentabilidad superiores a los de las más pequeñas.

Por sectores, la recuperación de la rentabilidad ha sido desigual. En las ramas de industria, comercio y hostelería, y transporte y almacenamiento los niveles de rentabilidad en 2017 eran ya similares o superiores a los del período 2003-2007.

Por el contrario, en la construcción la rentabilidad, que llegó a ser negativa en 2013, se encontraba en 2017 aún muy lejos de su nivel precrisis.


El sector energético es el único que mantiene niveles elevados de rentabilidad


Por último, cabe resaltar la peculiar evolución de los sectores de energía y de información y comunicaciones, que experimentaron fuertes descensos en su rentabilidad hasta 2013, no solo como consecuencia de la crisis, sino también por el impacto derivado de la creciente competencia que se fue introduciendo en ambas ramas.

Este último factor siguió afectando a ambos agregados durante la posterior recuperación, e hizo que, a diferencia de lo ocurrido en el resto de los sectores, sus niveles medios de rentabilidad continuaran descendiendo hasta 2017, aunque de forma ya mucho más moderada.

Otro efecto observado es que el porcentaje de compañías con rentabilidades relativamente elevadas, superiores al 10%, se ha reducido en comparación a 2007.

La recuperación ha venido de la mano de una mejora del resultado económico bruto (REB). También han contribuído la evolución de la rentabilidad de los recursos propios.

Los gastos financieros, que perdieron peso relativo, especialmente en el segmento de las pymes, como consecuencia tanto del proceso de desendeudamiento que el sector ha acometido en los últimos años como, sobre todo, de las sucesivas caídas de tipos de interés registradas en estos años.

El patrimonio neto entre 2007 y 2013 aumentó deforma acusada en las grandes empresas de los sectores de energía, construcción, información y telecomunicaciones, especialmente por la vía de la ampliación de capital y aumento de las reservas.

 

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