El inminente brexit impulsa las exportaciones valencianas a Reino Unido

Los importadores británicos acaparan productos ante una previsible aplicacion de aranceles y la pérdida de valor de la libra

Puerto de València

El cada vez más fundado temor a un brexit duro parece estar detrás del aumento de las exportaciones valencianas al Reino Unido. Las ventas a las islas británicas, tras dos años en que acumularon una caida del 24%, se han recuperado un 6,5 % durante los cinco primeros meses del año.

Detrás de este crecimiento hay una estrategia de acopio de bienes de consumo y manufacturado por parte de las empresas británicas ante el panorama que se avecina cada vez más rápidamente:

Esta tendencia, según los últimos informes de la Cámara de Comercio de Valencia a los que ha tenido acceso Efe, podría prolongarse hasta el 31 de octubre debido a que no se espera un cambio de escenario tras los últimos movimientos del primer ministro británico, Boris Johnson.

La recuperación de las exportaciones al Reino Unido hasta mayo se ha concentrado en aquellos productos cuya venta cayó de forma más acusada tras el anuncio del brexit en junio de 2016; es decir, los productos cerámicos, el vidrio y sus manufacturas, abonos, manufacturas de hierro, acero y plástico, cereales y conservas, textiles y productos farmacéuticos.

Ford ha sido la empresa ubicada en la Comunitat que más se ha visto afectada por la caída de las exportaciones al Reino Unido en los dos últimos años, registrando un retroceso del 28% en sus ventas de automóviles y de casi el 100% en el caso de los motores.

Por el contrario, la multinacional BP (con refinería en Castelló) vendió el pasado año al mercado británico 164 millones de euros, más que en toda la década anterior.


Las empresas británicas acaparan productos cerámicos, abonos, plástico, fármacos, alimentos y textiles valencianos


En general, según los datos de la Cámara de Comercio, la industria agroalimentaria valenciana ha mantenido al alza sus ventas al Reino Unido en los últimos años, incluido 2019: hortalizas, salsas, helados, vino y café; aunque en el caso de los cítricos se ha registrado por primera vez un retroceso (-4,8 %).

El anuncio del brexit cortó un considerable crecimiento de la balanza comercial valenciana con el Reino Unido entre 2013 y 2015, periodo en el que se duplicó el importe de los bienes comercializados.

Ya durante la segunda mitad de 2016 las ventas en este mercado retrocedieron hasta un 23 %, marcando una tendencia negativa que se mantuvo hasta la segunda mitad de 2018.

Las exportaciones más afectadas fueron las de automóviles, maquinaria y aparatos eléctricos, calzado, manufacturas de madera, metálicas y de piedra, cereales, conservas y aceite y artículos de confección.

Por el contrario, han mantenido el dinamismo aquellos productos que tenían un nicho de mercado consolidado, como el vino, salsas, helados, insecticidas, perfumería, muebles y textil.

Según los informes de los que dispone la Cámara de Comercio, para los exportadores valencianos las principales preocupaciones respecto al brexit se centran en la depreciación de la libra, que afecta a los precios de los productos comercializados y también a los márgenes.


La depreciación de la libra y la recuperación de destinos competidores también afectará negativamente al turismo procedente del Reino Unido


Otro foco de preocupación es la previsible contracción del consumo y la posible aplicación de aranceles que afectarían a las ventas de automóviles, productos cerámicos, materias plásticas y productos de alimentación.

En el ámbito del turismo, la entrada de turistas británicos a España desde 2017 ha experimentado una desaceleración progresiva, siguiendo la misma tendencia que la del turismo extranjero en su conjunto.

La caída de visitantes británicos ha sido más acusada que la del conjunto de turismo extranjero, especialmente en 2018, aunque en el último trimestre de este año se observó cierta recuperación.

Las causas de esta evolución son similares a las del resto de turismo extranjero, condicionado por una mejor climatología en Europa, pero sobre todo, por la recuperación de destinos mediterráneos vetados hasta hace poco por la amenaza de terrorismo (norte de África y sobre todo Turquía, que se ve favorecida además por un mejor cambio con el euro y la libra), pero más baratos como destino de sol y playa.

La debilidad de la libra frente al dólar y el menor poder adquisitivo del turista inglés son otros factores que, a juicio de los expertos de la Cámara de Comercio, mantendrán la retracción del turismo británico en España a medio plazo.

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