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La Fundación de Investigación del Hospital General Universitario y Aimplas

Aimplas y la Fundación del Hospital General avanzan en marcados de lesiones tumorales

Crean la Unidad Mixta de Investigación Uroplas para desarrollar prototipos y productos sanitarios e investigar la regeneración de tejidos con impresión 3D

La Fundación de Investigación del Hospital General Universitario de València (FIHGUV) y Aimplas, Instituto Tecnológico del Plástico, han firmado un convenio para la puesta en marcha de la Unidad Mixta de Investigación Uroplas, que facilitará la colaboración entre el Servicio de Urología del Hospital General y el centro tecnológico.

Uroplas nace con el objetivo de desarrollar productos innovadores que lleguen al mercado para mejorar la calidad de vida de los pacientes; al tiempo que busca impulsar proyectos de investigación urológica desde el ámbito de los biopolímeros compatibles con el cuerpo humano.

De este modo, pensando en el medio y largo plazo, se abre una vía de colaboración para la investigación de nuevas herramientas diagnósticas a través de la utilización de nanopartículas que actúen de marcadores de lesiones tumorales. En este sentido, Emilio López, jefe de urología del Hospital General explica que estas nanopartículas permitirán discriminar mucho mejor dónde está localizado un tumor, por ejemplo en el caso del cáncer de próstata o de vejiga, que las actuales tecnologías de imagen que de momento se están utilizando como el TAC o la resonancia.

“Así, polímeros biodegradables y seguros se inyectarán en sangre, de modo que podremos marcarlos con diferentes sustancias o moléculas para que esos polímeros se fijen por ejemplo al hueso donde está la metástasis o al foco tumoral en el interior de la próstata o la vejiga. Y esto nos va a permitir ver con mucho más detalle no solo el tumor, de modo que podremos tratarlo de una manera mucho más selectiva, sino que en aquellos pacientes donde el tumor ya se ha extendido y está fuera de la próstata, de la vejiga o el riñón, si se precisa cirugía podremos tener presente ese marcado molecular durante la misma cirugía, haciendo por tanto una intervención mucho más completa y precisa”, explica el doctor, responsable del proyecto por parte del Hospital General.

Por su parte, el responsable de la Unidad Mixta en Aimplas, Amador García añade que las nanopartículas no solo se pueden emplear para mejorar las herramientas de diagnóstico en determinados cánceres, sino también como vectores,  “pueden actuar, haciendo un símil, como un tren, de este modo el polímero podría transportar los fármacos allá donde hagan falta”.

Y es que en estas nuevas terapias no se busca tanto investigar nuevas moléculas sino emplear las que tienen un buen comportamiento con una acción más localizada. “De este modo el polímero estaría encapsulado y sería inactivo hasta que llegara a la zona donde debe actuar, que liberaría lo que transporta”, explica gráficamente.

Otra segunda línea de trabajo también a medio y largo plazo se centra en la regeneración tisular o ingeniería de tejidos, ya que el instituto tecnológico dispone de una bioimpresora que permite imprimir con nuevos materiales scaffolds, esto son estructuras o andamiajes en polímeros que replican estructuras dañadas. “Una vez insertadas las células del organismo degradan el material y a su vez generan nuevo tejido, para que por ejemplo no quede ninguna hendidura”, indican los responsables.

Esto evitaría tener que realizar posteriores intervenciones quirúrgicas para retirar el material que se implanta, por ejemplo en el caso de una malla en el canal de la vejiga.“Otro valor añadido -añade Amador García es que podemos controlar los periodos de degradación en función de la necesidad o de la zona en la que se implante dentro del organismo”.

– Pero, hoy por hoy, ¿ya es posible realizar esas bioimpresiones?

– Sí, ya tenemos materiales que son compatibles con el organismo y con la técnica de impresión, sin embargo hay que realizar los procesos de normalización y validación, porque como son técnicas muy novedosas, la legislación va con cierto decalaje, pero entre dos y ocho años podrían empezar a aplicarse.

– También se investigará el desarrollo de sensores y puertas moleculares, ¿en qué consisten?

– Responden a un estímulo, por ejemplo, cuando hay un infarto o una enfermedad desde el punto de vista metabólico se alteran ciertas enzimas y esa puerta molecular, que se ha realizado con un material plástico, responde a ese estímulo y libera la respuesta que hemos previsto para contrarrestar la enfermedad, pero solo en el momento en el que sea necesario.

– Adhesivos quirúrgicos, que facilitan las operaciones y reducen los tiempos de sutura son otras de las realidades que podremos encontrar en los quirófanos en un corto espacio de tiempo…

– De momento, se están estudiando en el laboratorio con óptimos resultados para facilitar la reparación de tejidos, evitando la microsutura desde los propios nervios hacia el exterior.

El doctor Emilio López especifica que el campo de actuación en urología es amplío y complejo, “va desde la uretra hasta el riñón, teniendo en cuenta que, en general, el sistema urinario es de difícil acceso; por eso necesitamos de material muy específico y con diferentes vías de abordaje ”.

De ahí, que otra de las vías de actuación de esta Unidad Mixta sea el desarrollo de productos o útiles quirúrgicos innovadores adaptados a las necesidades del paciente o incluso a medida del mismo, y que lleguen al mercado a más corto plazo: “la nuestra es una especialidad que utiliza de forma permanente sondas, catéteres, bolsas de diuresis, drenajes, bolsas específicas para recogidas en pacientes que han llevado medicamentos citostáticos… por tanto, todo lo que suponga una mejora, repercutirá directamente en la calidad de vida de los pacientes”, concreta Emilio López.

En primer término Amador García, Raquel Gálvez, Emilio López y José Antonio Costa

Para Raquel Gálvez, gerente de la FIHGUV, “con este convenio se pretenden detectar las oportunidades de mejora del servicio de Urología del hospital para transferir los resultados de esta investigación al diagnóstico y tratamiento de los problemas de salud de la población, a través de la innovación que puede aportar un instituto tecnológico como Aimplas”.

En este sentido, Gálvez ha adelantado a Economía 3 que preparan un acuerdo similar con el IBV, Instituto de Biomecánica.

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