Reconocida con San Benedetto por el Observatorio de Innovación del Gran Consumo

Nespra abrirá una ronda de financiación de 200.000€ con distintos fondos tecnológicos

El Business Plan de esta startup nacida en el seno de la UPV pasa por alcanzar los 5 millones de facturación en cinco años y para ello es crucial ese capital semilla

Nacida en 2016 en el seno de la Universitat Politècnica de València (UPV), la startup tecnológica Nespra, puso en marcha su Producto Mínimo Viable (MVP) de la mano de Agua Mineral San Benedetto, en un proyecto que ha logrado situarse como uno de los 20 más innovadores de toda España seleccionado por el Observatorio de Innovación del Gran Consumo 2019.

David Salvador, cofundador de la compañía, entiende que la flexibilidad de una startup permite cambiar el hasta ahora modelo tradicional de “crear un producto para ofrecérselo a una empresa y que lo implante” a un nuevo modelo que consiste en “desarrollar un producto conjuntamente, alineado con el cliente desde el primer momento para que la innovación llegue de forma transversal”.

David Salvador

En el marco de la presentación de este informe del Observatorio elaborado por el Institut Cerdà, en la Ciudad Politècnica de la Innovación, David Salvador, confirma a Economía 3 que su Business Plan pasa por alcanzar los 5 millones de euros de facturación en cinco años y para ello es crucial la financiación que espera atraer de distintos fondos tecnológicos.

– ¿Cómo pusisteis en marcha este proyecto?

– La UPV nos apoyó como incubadora de empresas, somos un equipo de ingenieros en diferentes ramas de la universidad que detectamos cómo una necesidad del mercado era la captación de los datos en tiempo real. ¿Cómo podíamos dar respuesta? Conectando sensores a internet para que de una manera desatendida se pueda recibir esa información de una manera agrupada a un mismo centro de control.

– ¿Por qué agrupada?

– La agrupación de esos datos lo que nos permite es que desde otras plataformas de captación de datos se puedan consultar esos datos en tiempo real y se puedan analizar, llegando hasta la capilaridad de no tener físicamente que ir a montar ningún sistema de captación de datos porque el propio sensor es capaz de conectarse a internet de manera desatendida en diferentes ubicaciones geográficas.

– ¿Cuál ha sido vuestra experiencia con San Benedetto –que embotella bajo las enseñas Fuente de Primavera, Font Natura, Fuencisla–?

– Empezamos con ellos el MVP, algo necesario cuando tienes una idea de negocio: probar tu desarrollo antes de llegar a mercado y ver que cumple las funciones mínimas para satisfacer las necesidades de este. Una vez validado, puede iniciarse la comercialización.

Crecemos basándonos en la experiencia del usuario nos dicen qué les gustaría mejorar del producto, y cualquier mejora la hacemos transversal para todos los clientes, con lo cual estamos continuamente innovando gracias a escuchar al cliente. Nos basamos en el modelo ‘as a service’  y de esa manera somos más ágiles a la hora de trasladar la innovación al cliente basada en su experiencia.

El proyecto SmartWater 4.0 con San Benedetto, seleccionado por el Observatorio, es un claro ejemplo de eficiencia, productividad y sostenibilidad. Conectamos los pozos de agua y monitorizamos las lecturas de los manantiales en remoto, para facilitar la gestión de los datos tratados a lo largo del proceso productivo de San Benedetto.

– ¿A qué tipo de industrias va dirigido vuestro producto?

– A cualquier sector industrial que tenga sensores en sus procesos (de temperatura, de presencia,…). Hasta ahora hemos trabajado mucho en la industria de aguas, en temas de tratamiento de agua como las depuradoras, pero tenemos proyectos abiertos en la industria de automoción, en industrias de congelados con cámaras frigoríficas, en zonas portuarias donde llega la carga congelada y se tiene que seguir manteniendo…

Cada industria tiene una necesidad de monitorizar datos, también las smart city: elementos de una ciudad relacionados con la movilidad, señalética, semáforos… y nosotros nos adaptamos para aportarles valor.

– Hay muchas posibilidades por lo que se ve…

– Estamos descubriendo un mundo enorme de aplicaciones, nosotros como ingenieros sabíamos mucho de captura de datos pero no tanto de la verticalidad o aplicación que podía tener nuestro know how. Estamos aprendiendo de las demandas: cada industria tiene unas necesidades y sabe para qué necesita el dato y qué tiene que hacer con él y nosotros lo que permitimos es extraer ese dato y entregarlo en un punto de manera agrupada para facilitar la toma de decisiones. Aseguramos la calidad del dato.

– Indícanos algunos ejemplos prácticos…

– Por ejemplo, hasta ahora en cada una de las depuradoras se captaban los datos de manera local, se iba sensor por sensor tomando notas, se preparaba un informe y se enviaba por correo electrónico a los centros de decisiones. Eso todos los días y por todas las depuradoras,… Por tanto, las posibilidades de error a la hora de introducir los datos eran grandes, la capacidad de captar los datos de forma continuada no existía, etc.

Con este sistema, cada minuto se envían los datos a un centro de control y se hacen los patrones de análisis. Una aplicación móvil alerta cuando un dato no es bueno (si tiene errores porque está descalibrado, porque se ha apagado el sensor o no funciona bien). De manera que la respuesta del operario no es ir a captar el dato, sino a reparar la fuente del dato –que ha pasado a ser el valor fundamental–.

Otro ejemplo muy gráfico está en el control de plagas dentro de las industrias agroalimentarias, tal y como exige la normativa. Hasta ahora un operario se paseaba por la trampas que captan roedores para ver si había saltado alguna. Con nuestro sistema, simplemente cuando se produce la captura se alerta por el móvil y se indica en qué trampa se ha producido. El operario directamente procede a retirarlo.

– El ahorro es importante…

– Sí, en el caso de SmartWater 4.0 por ejemplo evita también los desplazamientos físicos hasta los pozos disminuyendo el impacto ambiental de los vehículos y reduciendo el coste de la mano de obra.

– ¿Cuántas personas formáis el equipo?

– Somos 8 personas, dos cofundadores mayoritarios; tres accionistas más (todos desarrollando puestos operativos) y 3 trabajadores.

– ¿Estáis preparados para crecer con capital externo?

– Estamos intentando captar entre 160.000 y 200.000 euros, tenemos para ello una ronda prevista con diferentes fondos tecnológicos. Ese capital semilla nos dará el impulso para producir muchísimo más rápido. Hasta ahora al comercializar pedimos un 30% por adelantado para poder fabricar y avanzar esos pedidos. De este modo podríamos tener stock, ir mucho más rápidamente a distribuir el producto, crecer en personal…

– ¿En qué fase se encuentran estas rondas?

– No tenemos todavía fecha pero estamos en conversaciones avanzadas, ya nos han dado los avales por así decir, para entrar en algunas de estas plataformas de lanzamiento, de modo que puedan los inversores apostar por nosotros.

– ¿El objetivo entre los distintos fondos tecnológicos son esos 160.000 euros mínimos?

– Nosotros pedimos ese capital, pero a partir de ahí lo puede cubrir solo un fondo o más de uno, o incluso superar la cifra. Puede ocurrir que un programa de inversión llegue directamente a 180.000 euros y otro añada 100.000 más. Es posible obtener rondas de financiación más altas de las solicitadas.

– ¿Seguís instalados en la UPV?

– De momento sí, pero pronto llegará el día que tendremos que salir de este entorno por nuestro tamaño y crecimiento. La UPV actúa de altavoz y te da un caché con el que salir al mercado, pero cuando sales, llega un momento que tienes que desvincularte de ella. La universidad es perfecta para desarrollar la idea de negocio, con unos mentorings que te apoyan y te aconsejan, pero una vez sales a mercado y cuentas con un mínimo de clientes tienes que dar un nuevo salto.

– ¿Qué previsión de ventas tenéis?

– Para este año tenemos prevista una cifra de ventas aproximada de 400.000 a 500.000 euros en dispositivos y en servicios (licencias). Progresivamente durante los tres primeros años iremos creciendo hasta los 5 millones de euros que esperamos lograr entre el tercer y el quinto año.

– Es un crecimiento muy importante…

– Sí, es un crecimiento basado en que nos inviertan, porque de este modo llegaremos a un mercado al que hoy por hoy no tenemos capacidad de acceder. El Business Plan lo hemos proyectado en función de la inversión, sin ella, habría que llegar con nuestros propios medios a los clientes y eso nos costaría mucho más.

– ¿Habéis pensado también en la internacionalización?

– De momento, queremos hacernos fuertes aquí en España para consolidar el producto, que sea demandado dentro del sector industrial por los muchos casos de éxito.

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