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Guerra Comercial Estados Unidos-China

¿Qué pasará con los móviles Huawei ahora que se han roto las relaciones con Google?

Consultamos a Alejandro Penalba de Bonet Abogados, sobre el futuro del gigante chino y cómo afecta a los usuarios el veto del gobierno de Trump

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Asistíamos esta semana a la rotura de las relaciones entre Google y el gigante tecnológico, Huawei. Un episodio más en la guerra comercial entre Estados Unidos y China por el que a partir del 19 de agosto, las empresas norteamericanas no podrán suministrar componentes a la marca china, por decisión del gobierno de Donald Trump.

Consultamos a Alejandro Penalba, responsable del departamento de nuevas tecnologías de Bonet Abogados, sobre el futuro de Huawei y cómo afecta a los usuarios que los móviles no tengan acceso a la tecnología de Google.

Alejandro Penalba, responsable del departamento de nuevas tecnologías de Bonet Abogados.

-¿Qué implicaciones tiene el veto de Trump a Huawei?

-El veto instaurado por el presidente norteamericano, incluyendo a Huawei en una lista negra comercial, significa subir un peldaño más en la escalada de tensión comercial entre las dos principales potencias mundiales.

El veto a la principal empresa tecnológica China significa una declaración abierta de guerra comercial y, sin duda, traerá consecuencias para todas las empresas norteamericanas con intereses en el país asiático, uno de los grandes mercados mundiales.

-¿Cuál es el alcance del boicot estadounidense a la marca china?

-El pasado día 16, Donald Trump declaró una emergencia nacional para prohibir a las compañías de su país usar equipos fabricados por una serie de empresas extranjeras que, aseguraba, espían a Estados Unidos.

Poco después incluyó a Huawei en una lista negra comercial con la que prohibía a empresas estadounidenses hacer negocios con la firma china. De seguir negociando con estas empresas sin el permiso expreso del Departamento de Comercio, se arriesgarían a sanciones millonarias.

Ni Google, Intel, Qualcomm ni otras han querido arriesgar a ser sancionadas y por ello han decidido dejar de trabajar con la compañía asiática, lo que afecta a todos los usuarios mundiales de la firma china, incluidos los españoles, donde ya es el primer fabricante en número de ventas.

-¿Cuál es el peor escenario que se puede originar de materializarse que los usuarios de Huawei no tengan acceso a los servicios de Google?

-El peor escenario que puedan sufrir los usuarios de terminales Huawei es que en un breve periodo de tiempo, al no actualizarse sus sistemas operativos y las aplicaciones vinculadas al mismo, como por ejemplo Google Maps o Gmail, muchas de sus aplicaciones y utilidades dejen de funcionar correctamente y se conviertan los terminales en prácticamente inútiles para los usuarios.

-¿Cree que nos situáremos en ese escenario?

-Sinceramente es un escenario bastante probable y, aun en el caso de que Huawei pueda evitarlo instalando en estos terminales aplicaciones propias o su propio sistema operativo, los usuarios tendrán algo distinto a lo que adquirieron.

-¿Qué gana el gobierno estadounidense con este veto? ¿Y Google?

-Este veto se debe contextualizar dentro de la guerra comercial que la administración Trump inició contra China. Con este movimiento lo que pretende el gobierno de los EEUU es proteger a sus compañías tecnológicas y dificultar la entrada al mercado norteamericano de su competencia china.

En el caso de Google este veto viene impuesto por el gobierno ya que deben llevarlo a cabo si no quieren enfrentarse a una dura sanción por operar sin el consentimiento del Departamento de Comercio, que ya ha anunciado que no va a autorizar dichas operaciones.

-¿Cuáles son los servicios específicos que vetará Google? ¿Qué supone para el consumidor?

-Los consumidores que tengan un dispositivo Huawei podrá seguir accediendo a Google Maps, Gmail o Drive, y también a Google Play. El problema es que no recibirá más actualizaciones de Android, y eso afecta tanto a la seguridad del móvil en sí, como la de sus aplicaciones. Es decir, Google les dejará de dar soporte oficial y, sin él, su uso dejará de ser tan seguro como hasta ahora. Además, con el tiempo, y con una versión desactualizada del sistema operativo y aplicaciones, el rendimiento del teléfono dejará de ser el que era: irá más lento, consumirá más batería, etc.

Parece ser que a los problemas de seguridad Huawei ha respondido afirmando que crearan ellos mismos esas actualizaciones, aunque habrá que ver si resultan eficaces o no. En cuanto al rendimiento del terminal y sus aplicaciones poco podrá hacer la marca asiática.

-¿Puede el consumidor reclamar de alguna forma? ¿Qué puede hacer alguien que cuente con un móvil de Huawei?

-En principio, con la información que disponemos y a falta de estudiar pormenorizadamente cada caso concreto, entendemos que podría existir la posibilidad de que los usuarios de los terminales afectados (7,7 millones de terminales vendidos entre tabletas y móviles en nuestro país) pudieren reclamar una indemnización a los establecimientos donde adquirieron el terminal o incluso directamente a la compañía china.


Los usuarios de Huawei podrían reclamar por los perjuicios derivados del veto de Trump

El fundamento de esta reclamación, cuya cuantía dependería de factores como el modelo de terminal afectado o el tiempo transcurrido desde la compra, se vería legitimada por el hecho de que un usuario cuando adquiere un terminal, no sólo adquiere un hardware, sino también un software determinado con unas expectativas medias de actualizaciones y obsolescencia, expectativas que en este caso se verían truncadas.

Esta reclamación podría ir incluso más allá del tiempo de garantía del terminal, que es de dos años desde la fecha de compra.

-¿Cómo afecta a la seguridad de los dispositivos móviles?

-En un principio sí, aunque la compañía ya ha manifestado que va a continuar desarrollando e implantando actualizaciones en materia de seguridad para sus dispositivos, por lo que, podría ser una solución siempre y cuando desarrollen estas actualizaciones de forma solvente y con garantías.

-¿Qué alternativas hay a los servicios que presta Google? ¿Qué puede hacer Huawei?

-Como alternativa la compañía ya ha comenzado a desarrollar su propio Sistema Operativo y sus propias aplicaciones para en un periodo de tiempo implementarlo en todos sus nuevos terminales.

-Google no es la única empresa que dejará de prestar servicios a Huawei, otras como Intel, Qualcomm, Broadcom, Micron Technology y Western Digital también cortarán relaciones con el gigante chino, ¿qué supone esto?

-Estas compañías, a diferencia de Google, son proveedoras principalmente de hardware, esto que quiere decir, que no afecta a los terminales ya vendidos porque estos ya cuentan con estos componentes, no es algo, como el sistema operativo que debe ir actualizándose.

La consecuencia de estos vetos será la necesidad de la marca china de encontrar otros proveedores de componentes para sus nuevos terminales, pero no afectará a los consumidores que ya han adquirido un Huawei.

-¿Se trata de una sentencia de muerte para Huawei?

-Sinceramente no lo creo, estamos hablando del segundo fabricante del mundo en cuanto a cuota de mercado sólo por detrás de Samsung. Se trata de un gigante tecnológico tan grande que seguro encontrará una manera de salir reforzado de esta situación.

Por ejemplo, esto puede servir como empujón definitivo para el desarrollo de su propio sistema operativo y entrar de lleno en este mercado compitiendo de tú a tú con Android e IOS, actuales copadores absolutos del mercado de sistemas operativos para Smartphone. Todo depende del producto que desarrollen y de su capacidad para ser competitivo contra dos gigantes muy asentados.

-Por último, ¿cuáles pueden ser las represalias que tome China?

-De momento, ante el temor de estas posibles represalias, las compañías tecnológicas norteamericanas han abierto Wall Street con importantes pérdidas en sus cotizaciones, por ejemplo, Apple cerraba la sesión tras conocerse la noticia con una caída del 3,1%.

La tensión va en aumento entre las dos potencias mundiales y no sería de extrañar el veto de productos chinos a EEUU y subida de aranceles en el país asiático para los productos americanos, lo que supondría graves pérdidas a las compañías americanas al ser el mercado chino estratégico para sus balances.

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