La información económica de los líderes

Mientras, el exjefe de Regulación Contable declaraba que el elevado descuento para la suscripción de acciones levantó las alarmas

Los ex altos cargos del Banco de España discrepan sobre la salida a Bolsa de Bankia

El exsubgobernador califica de "charletas" las advertencias de los inspectores sobre la situación de Bankia

Archivado en: 

Javier Aríztegui en una imagen de archivo

La sesión de hoy en la Audiencia Nacional que juzga la salida a Bolsa de Bankia ha revelado las discrepancia que todavía hoy afloran entre los técnicos y altos cargos del Banco de España sobre la situación de la entidad financiera intervenida. Mientras el exsubgobernador señalaba que el banco a pesar de las dificultades tenía futuro, el exjefe de regulación aseguraba que el folleto de salida a Bolsa no reflejaba la situación de la entidad.

El exsubgobernador del Banco de España Javier Aríztegui ha asegurado hoy en el juicio por la salida a Bolsa de Bankia que la comisión ejecutiva del organismo se ocupaba de informes y propuestas y no de “charletas” de inspectores, con el más polémico de los cuales, José Antonio Casaus, muy crítico con la situación de la entidad, ha asegurado no haberse reunido jamás.

Aríztegui, que ha declarado como testigo a petición de la Confederación Intersindical de Crédito (CIC). En relación con los correos que el inspector Casaus envió a sus superiores con comentarios muy críticos con la viabilidad de BFA, la matriz de Bankia, ha asegurado que a la comisión ejecutiva “no llega ninguno. Llegan informes y propuestas, pero no charletas”. El exsubgobernador añadió que jamás se ha reunido con Casaus y que “puede opinar lo que quiera”.

Sobre BFA, Aríztegui ha señalado que “entendíamos que era una compañía, un banco importante, grande, con negocio en toda España, con dificultades como todos pero que tenía futuro”, informa Efe.

Arízgtegui ha agregado que Caja Madrid “había sido rentable durante 200 años, pero con 10 millones de clientes podía dar beneficios sensatos y recurrentes” y aseguró que en esos momentos “todo el sector pasaba por dificultades, no sólo las cajas de ahorros sino también grandes entidades como el Santander, que tuvo que hacer saneamientos por importe de 70.000 millones de euros”.

Los bancos que menos sufrieron fueron los que tenían parte de su negocio fuera de España, ha recordado, y si el Santander no hubiera tenido ese músculo fuera de España, “las habría pasado canutas”.


El enorme descuento del precio de las acciones sobre el nominal en la salida a Bolsa constataba que la información del folleto no recogía la realidad, afirma el exjefe de Regulación Contable del Banco de España


Con anterioridad declaró ante el tribunal el exjefe de Regulación Contable del Banco de España Jorge Pérez Ramírez ha dicho en el juicio por la salida a Bolsa de Bankia que el folleto de la emisión “no mostraba la imagen fiel”, y que el enorme descuento en el precio de salida constataba que la información contable recogida en el documento no recogía la realidad.

Según ha relatado, cuando se hizo público el precio -3,75 euros- de la salida a Bolsa de Bankia, en el Banco de España cundió la preocupación, por lo cual se pusieron analizar con detalle el folleto y a elaborar una nota de alerta.

El rango de precios estaba “en absoluta contradicción con los estados financieros del propio folleto”, ha indicado; cuando una compañía sale a bolsa, lo hace “con un pequeño descuento”, para atraer inversores, pero en el caso de Bankia “era de una exageración que nos hacía cuestionar que las cuentas de 2010 estuvieran bien”.

Era imposible que una compañía cuyas acciones tenían un precio de 15 euros, según las cuentas, se vendiera “a tres o a cuatro“, porque eso indicaría que las cifras del año anterior no se correspondían con la realidad. “Hubiéramos entendido un descuento del 10 %”, ha reiterado, pero no tan elevado como el que se dio en Bankia, luego “la imagen fiel no es la que se desprende del folleto”.

Si se dan “duros a peseta“, ha añadido Pérez, “eso hay que corregirlo, el folleto debía recoger esa pérdida de valor, no puede ser que una compañía valorada en quince y yo la ofrezco a tres, si ofrezco a tres lo que vale quince, pues algo no es correcto, o sea que la información contable en el folleto no recogía la realidad”.

Suscríbete a nuestra newsletter