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La variedad que más ha crecido ha sido la mandarina

La actual campaña de cítricos superó los 4 millones de toneladas

Supone un incremento del 28% sobre la cosecha de la pasada campaña

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La Conselleria de Agricultura ha publicado los resultados del segundo aforo citrícola de la Comunitat Valenciana, que cifra la cosecha de la campaña 2018/19 por encima de los cuatro millones de toneladas. Esta estimación supone un aumento del 4,2% respecto al primer aforo del pasado septiembre, que estimó la cosecha en 3,9 millones de toneladas.

Respecto a la campaña 2017-18, con una cosecha de 3.168.382 toneladas, el incremento es de un 28,1%. No obstante, si se compara con el balance de la campaña 2016/17, el aumento sería del 2,9%.

Del estudio realizado se desprende que, tanto en la producción de naranjas como en la de mandarinas, se produce una variación al alza, siendo más importante en mandarinas, con un aumento del 7,6%, que en las naranjas (2%) o en limones (0,4%). Ello es debido, principalmente, a las variaciones en la estimación de Clemenules y Navelina respecto al aforo de septiembre de 2018. Por otra parte, se estima que la cosecha de pomelo será de un 3,2%, también mayor que la prevista inicialmente.

El aforo citrícola de la campaña 2018-2019, que se presentó en septiembre de 2018 indicaba que se esperaba, en general, un aumento de cosecha significativo, debido, entre otros factores, a que la floración había sido abundante y el cuajado normal. Se produjo, asimismo, un importante aclareo natural de los árboles (porgà), que en algunas zonas fue más intenso debido a los vientos de poniente y altas temperaturas, lo que resultó beneficioso dada la gran floración existente.

Aunque el desarrollo del cultivo fue normal en la mayoría de las comarcas productoras, los calibres se veían cortos desde un principio en la mayoría de variedades, sobre todo las de primera temporada y mediana estación, aunque también en las variedades tardías.

Tras el primer aforo, se produjeron episodios de lluvias torrenciales en los meses de octubre y noviembre de 2018, que causaron considerables daños en la fruta y afectaron a los calibres de la mayoría de las variedades, por lo que una parte importante de la cosecha no ha podido pasar al circuito comercial.

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