La información económica de los líderes

Incertidumbre

DIA, una espera agónica cuyo futuro depende del resultado de la Opa

El inversor ruso, que controla el 29% del capital, exige ampliar su participación hasta el 64,5% como mínimo para ejecutar su oferta

Archivado en: 

Imagen de archivo de un supermercado DIA | E3

Los días pasan y la cuenta atrás para la cadena de supermercados DIA continúa, con el 20 de mayo señalado en rojo en el calendario como fecha límite para que la empresa se vea abocada al concurso o la insolvencia, mientras las dudas sobre el resultado de la opa lanzada por el multimillonario Mijaíl Fridman tampoco acaban de despejarse. El inversor ruso, que controla el 29% del capital, exige ampliar su participación hasta el 64,5% como mínimo para ejecutar su oferta, y para conseguirlo necesita convencer a otros accionistas. Analistas consultados por Efe coinciden en reconocer que todavía existe “incertidumbre” sobre si la operación tendrá éxito, y apuntan a un elevado número de “indecisos”.

Por el momento, los principales grupos de minoritarios declaran su rechazo frontal a la oferta por considerar que el precio ofrecido -67 céntimos por título– no refleja el valor real de esta empresa, que abrió su primera tienda en Madrid en 1979. Falta saber la opinión de fondos y accionistas institucionales, con los que LetterOne -la sociedad a través de la que Fridman lanza la Opa– sigue manteniendo contactos con el propósito de garantizarse su apoyo.

Esta semana el magnate ruso consiguió que el consejo de administración de DIA se posicionara a favor de su oferta, un trámite normativo pero que, en este caso, también incluye la venta de un porcentaje próximo al 1,26% correspondiente a las acciones que figuran en autocartera. La decisión no ha estado exenta de polémica, ya que durante meses, el equipo gestor de la cadena de supermercados y su mayor accionista mantuvieron un intenso rifirrafe.


La fecha límite es el 20 de mayo y la posibilidad del concurso o la insolvencia está “sobrevolando en el ambiente”


La junta de accionistas del grupo dio el pasado 20 de marzo luz verde a la propuesta de Fridman -beneficiado por la baja participación en la misma, que hizo que su 29% fuera suficiente para tener la mayoría- y rechazó la planteada por el consejo, lo que en la práctica ha dejado al órgano liderado por Borja de la Cierva con menos alternativas. De hecho, es precisamente la falta de alternativas y los “elevados riesgos” que afronta la compañía los motivos con los que los gestores de la firma justificaron este voto a favor de la opa.

A la polémica contribuyen los informes de los asesores financieros contratados por DIA para tomar dicha decisión: mientras que Merrill Lynch hablaba de un precio “justo”, Rothschild lo consideró “no adecuado”, aunque reconocían que dada la delicada situación del grupo la contraprestación es una salida para los accionistas que busquen liquidez o quieran evitar riesgos.

 

El análisis de los expertos

Desde Self Bank, su analista Felipe López-Gálvez explica a Efe que la “rectificación” del consejo “eleva considerablemente las probabilidades de que la opa salga adelante”. “Hay accionistas que han decidido acudir, aunque una parte están apurando al día 22 -el plazo de aceptación de la oferta expira el 23 de abril salvo que sea prorrogado- para tomar una decisión, algo habitual en este tipo de procesos. Hay una gran cantidad de indecisos”, apunta.

En su opinión, LetterOnedebería tener más respaldo entre los inversores institucionales” que entre los minoritarios, porque los primeros tienden a ser más “pragmáticos” y los segundos pueden “estar disgustados” por cómo su inversión en bolsa se ha desplomado, ya que DIA llegó a cotizar incluso por encima de los 7 euros.

La analista de Renta 4 Ana Gómez resalta que la baja asistencia a la junta ha generado “incertidumbre” sobre si Fridman será capaz de convencer a un número suficiente de accionistas para lograr el ansiado 64,5%. El escenario de conseguir un 90% de apoyos y poder excluir el valor de la bolsa parece sensiblemente más lejano para esta firma de inversión, y Gómez incide en que “el reloj sigue contando”, con el 20 de mayo como fecha límite y la posibilidad del concurso o la insolvencia sobrevolando en el ambiente

Suscríbete a nuestra newsletter