La información económica de los líderes

En su comparecencia ante la Audiencia Nacional reconoce que se extralimitó en sus opiniones

“A los cinco meses de la integración, Bankia era inviable por falta de liquidez”

Declaración del inspector del Banco de España Casaus, autor de los correos más demoledores sobre la situación del banco

Archivado en: 

El inspector del Banco de España José Antonio Casaus, autor de una serie de correos extremadamente críticos con la situación de Bankia en el periodo anterior a su salida a Bolsa, ha matizado hoy algunas de sus afirmaciones y ha admitido en su declaración ante la Audiencia Nacional que en alguna ocasión pudo cometer errores.

Durante la instrucción del caso se conocieron una serie de correos electrónicos remitidos por el inspector a sus superiores en los que ponía en duda la viabilidad del Grupo, criticaba la decisión de sacar el banco a Bolsa e incluso el propio diseño de doble banco (BFA-Bankia).

Sin embargo, hoy ha suavizado en parte su anterior postura y aunque no ha renegado de su diagnóstico de que “en 2011 el grupo BFA-Bankia era inviable, y sin ayudas se hubiera asfixiado por falta de liquidez”, ha admitido que se “extralimitó” con su trabajo, que “debe ser analizar y nunca prescribir, que es cosa de la comisión ejecutiva, pero fue para evitar el desastre”.

También ha admitido que “planteamos soluciones teóricas que no se si son viables o no, pero tengo claro que mis jefes intentaron que los quebrantos para los contribuyentes y depositantes fueran los menos posibles, no tengo ninguna duda”.


El inspector reconoce como “un error de coraje” dar por buenos los saneamientos del la entidad


Casaus ha declarado que fue un “error” incluir en un informe fechado en marzo de 2011 que los saneamientos realizados eran “suficientes” para afrontar el deterioro de activos inmobiliarios y crediticios.

De ello fue informado el entonces número dos de supervisión del Banco de España, Pedro Comín, al que le explicaron que “faltaban 7.000 u 8.000 millones” de saneamientos.

Según el relato de Casaus, Pedro Comín sugirió que dieran por buenos los saneamientos, lo que calificó de un “error de coraje”.

Sí que ha mantenido su criterio respecto a otras cuestiones, como los más de 16.000 millones de euros que necesitaba Caja Madrid frente a los apenas 7.000 que estimó AFI en 2010 o los 11.500 de PwC, antes de la integración de las cajas.

Lo cierto es que “apenas cinco meses después de la integración” se dan cuenta de que el grupo “no es viable, y empiezan a pergeñar nuevas ayudas”.


Mientras se recibían ayudas públicas, el equipo directivo se repartía bonus, acusa Casaus


Muy crítico con el equipo directivo, ha destacado que habían llevado a la entidad a recibir ayudas públicas y aún así repartían bonus a directivos y empleados, en lo que ve claros “indicios de delito”.

En su análisis, él y el resto de inspectores observaron cosas que no les gustaron “nada“; cuando las cosas van mal “hay que recortar plantillas y sueldos, y lo que veías era una alegría, la gente se iba a su casa cobrando más que cuando trabajaba”.

Esos bonus, ha relatado, estaban ligados a objetivos de crecimiento, que estaban “muy lejos de conseguirse”; en concreto, en un momento dado hubo un bonus de 150 millones de euros que los gestores justificaron diciendo que iban a sumar el negocio de las otras cajas, algo “que no podía ser”. EFECOM

Suscríbete a nuestra newsletter