Entorno universitario

La Universidad de Alicante, pionera en la lucha por la igualdad de géneros

Iniciativas como su Plan de Igualdad y el Protocolo contra el Acoso Sexual, sirven de modelo a otras instituciones que se han interesado por ellas

Campus de la Universidad de Alicante | Imagen: Archivo E3

Iniciativas como su Plan de Igualdad -que lleva ya tres ediciones- y el Protocolo contra el Acoso Sexual, sirven de modelo a otras instituciones que se han interesado por ellas y han buscado en la UA asesoramiento en estas materias.

Una de las principales apuestas del actual equipo de gobierno de la Universidad de Alicante ha sido la lucha por la igualdad de género y, tras una década de trabajo en esta materia, los resultados sitúan a la institución académica alicantina como pionera en acciones tendentes a conseguir este reto social. Entre otras muchas propuestas, desde el Vicerrectorado de Responsabilidad Social, Inclusión e Igualdad, creado en la actual legislatura, la institución ha elaborado el III Plan de Igualdad de la Universidad de Alicante (PIUA), se ha dotado a la UA de normativa propia para asegurar que cada nuevo equipo de dirección tenga presencia equilibrada de género entre sus integrantes y se ha aprobado el Protocolo de Prevención y Actuación frente al Acoso Sexual por razón de Sexo y por Orientación Sexual.

Según explica María José Rodríguez Jaume, vicerrectora de Responsabilidad Social, Inclusión e Igualdad en la actual legislatura y, previamente, delegada del rector para políticas de igualdad en el anterior mandato, el trabajo de estos diez años comenzó “pocos meses después de que se aprobara la Ley de Igualdad y la reforma de la Ley de Universidades, que es la que insta a la creación de unidades específicas sobre igualdad para trabajar en la identificación de desigualdades de género en los tres colectivos, PAS, PDI y alumnado, y para que se introdujeran medidas correctoras, de tal manera que se redujeran esas diferencias”.

Objetivos ambiciosos

Desde entonces, entre las principales actuaciones llevadas a cabo se encuentra la aprobación de los tres planes de igualdad. El último de ellos, aprobado en el Consejo de Gobierno el pasado mes de febrero, tiene como objetivo “establecer una línea estratégica de intervención con el fin de reducir las brechas que persisten, específicamente, entre mujeres y hombres en la universidad”, del mismo modo que “presta especial atención al fomento de una mayor presencia de las mujeres en las titulaciones de Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas, tal y como ha señalado recientemente la Unesco”. Según Rodríguez Jaume, el plan “supone una continuación y actualización de los anteriores, que cuentan con un grado de ejecución del 86 %”.

María José Rodríguez Jaume, vicerrectora de Responsabilidad Social, Inclusión e Igualdad | Imagen: Archivo E3

El nuevo Plan de Igualdad mantiene los siete ejes de intervención del anterior, consta de un total de 99 acciones y contempla 16 objetivos, entre los que destaca, según la vicerrectora de Igualdad, el de “promover la implicación de los hombres en la constitución de la sociedad igualitaria”. Sus apartados centrales son: visibilización y sensibilización, docencia, investigación, acceso a la promoción profesional del PDI y PAS, trabajar y estudiar en la UA, formación y representación de la mujer.

Contra el acoso

Además de los planes de igualdad, otra de las iniciativas importantes llevadas a cabo es la redacción del Protocolo de Prevención y Actuación frente al Acoso Sexual por razón de sexo y por orientación sexual de la UA.

Con este documento, la Universidad de Alicante reafirma su compromiso con la erradicación de la violencia de género en cualquiera de sus manifestaciones y asume su deber de mantener un entorno universitario en el que se asegure y respete la dignidad y los derechos fundamentales de todas las personas que desarrollen actividades académicas, culturales, deportivas y de servicios.

Dirigido a toda la comunidad universitaria, este protocolo ofrece garantías como la confidencialidad, la participación, el respeto y la protección de personas afectadas, con diligencia y celeridad.

Otro de los logros del Vicerrectorado de Responsabilidad Social, Inclusión e Igualdad es la creación del programa de voluntariado contra la violencia de género (Contigo+UA). Una de las ramas de este voluntariado es la participación del Punto Violeta de la UA, un lugar para informar sobre la violencia de género, el acoso sexual y el acoso por razón de género. “El voluntariado es, en el sentido genuino, jóvenes influencers porque a partir de una formación especializada que reciben, son capaces de movilizar y sensibilizar a sus compañeras y compañeros de clase. Nos plantean iniciativas que no habíamos pensado y que son relevantes porque nacen del contacto directo con el entorno que les rodea”, asegura Rodríguez Jaume.

Estas propuestas, marcadas como objetivos directivos de la institución, se complementan con un gran número de actividades culturales, divulgativas y de sensibilización que se realizan durante el año y que tienen especial protagonismo en las jornadas del 8 de marzo, Día Internacional de las Mujeres, y del 25 de noviembre, Día Mundial contra la Violencia de Género.

Buen ejemplo del trabajo del Vicerrectorado de Responsabilidad Social, Inclusión e Igualdad es el contacto que se ha establecido con otras instituciones que solicitan información sobre estos proyectos. Según la responsable del área, “hay un trabajo serio y mantenido en el tiempo que ha trascendido más allá de la UA. Prueba de ello es que nos llaman de muchas instituciones y empresas para que les asesoremos en la aplicación de este tipo de iniciativas”.

Avances sin vuelta atrás

Según María José Rodríguez, en la década de los años 80 del siglo pasado, desde el ámbito de la Sociología ya se apuntaba que la revolución social venidera más relevante iba a ser la participación de las mujeres en los espacios públicos. “Desde entonces, lenta y paulatinamente, en los últimos años hemos presenciado cómo las mujeres han pasado a formar parte de los equipos de dirección, de representación y de liderazgo en todos los ámbitos”. También en los entornos universitarios, la participación de las docentes e investigadoras en posiciones de liderazgo ha sido marginal a pesar de que su ingreso en las universidades no ha dejado de incrementarse y representan más de la mitad del alumnado. “Hoy, los nombres de mujeres se han instalado en la agenda política universitaria liderando espacios de avance y progreso inimaginables hasta ahora. Las encontramos en investigación, dirección de las escuelas de doctorado, defensoría universitaria o planificación económica, entre otras responsabilidades”, asegura.

Inicialmente, desde el movimiento feminista, el argumento que sustentó la reivindicación de contar con más mujeres en los espacios públicos de poder fue el de justicia social: si más de la mitad de la población son mujeres, es de esperar que ocupen una presencia equilibrada en todos los órdenes. “Posteriormente, y a medida que las desigualdades que sufren las mujeres fueron objeto de investigación, se han ido sumando argumentos que han ido alimentando políticas y estrategias que defienden la necesidad de no desaprovechar el talento, la experiencia y el saber de más de la mitad de la población”, añade.
En su opinión, al incorporar a mujeres en la alta dirección, se suma su experiencia a las líneas de trabajo ya esbozadas, pero también se incorporan temáticas no contempladas o relegadas a un lugar marginal. Atendiendo a esta realidad, la Universidad de Alicante incorpora desde 2009 en su agenda política la defensa del principio de igualdad entre mujeres y hombres. Como consecuencia de esta apuesta, los cargos de representación y dirección política cuentan hoy con una presencia equilibrada de mujeres y hombres. El ingreso de las docentes e investigadoras de la Universidad de Alicante a la alta dirección “garantiza, adicionalmente, la igualdad de oportunidades en su acceso a la carrera profesional y en su promoción laboral reduciendo las brechas de género que persisten en los entornos universitarios”, concluye la vicerrectora.

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