Jornada 'El teletrabajo como tercera Revolución Industrial'

David Blay: “Los millennials están cambiando la forma que tenemos de trabajar”

Para el director de comunicación de Bonet Abogados el futuro de las relaciones laborales pasa por mayor flexibilidad horaria y una "horizontalidad" en la jerarquía

Archivado en: 

De izq a derch: David Blay, director de comunicación de Bonet Abogados; Marta Navarro, abogada especialista en derecho laboral; Miguel Ángel Javaloyes, secretario general de la CEV y Jorge Granell, director territorial de Umivale.

Millennials y nuevas tecnologías son un binomio inseparable que está revolucionando las formas de operar de las empresas y la relación con los empleados. Así lo expuso ayer David Blay, director de comunicación de Bonet Abogados, en la jornada ‘El teletrabajo como tercera Revolución Industrial’ organizada en la sede de la Confederación Empresarial de la Comunitat Valencia (CEV). “Los millennials están cambiando la forma de trabajar“, apuntó Blay quien comentaba que las nuevas generaciones “tienen muy claro cómo quieren trabajar y en qué circunstancias“.

En este sentido señaló el periodista que los jóvenes de hoy “quieren viajar, cambiar sus roles en la empresa y quieren conciliación familiar“. Es decir, según apunta Blay, cambia el contexto laboral hacia modelos más flexibles que permitan compaginar la vida personal con el trabajo. “La generación que llega no quiere trabajar de lo mismo 20 años“, apunta el director de comunicación quien señala que “vamos hacia una sociedad freelance” donde se cambiará continuamente de trabajo y la flexibilidad laboral será una norma.


“La transformación digital que salvará a las empresas viene de la mano de perfiles menores de 35 años”

Por ello cobran importancia fórmulas como el teletrabajo, ya que como expone David Blay, el 60% de las profesiones se puede realizar únicamente con el uso del ordenador y el móvil, lo que permite operar desde cualquier lugar sin necesidad de tener un espacio físico de trabajo. “Va a haber un cambio hacia el talento“, augura el director de comunicación de Bonet Abogados, y añade que “el talento en una era como la que estamos puede estar a 300 metros o a 300.000 kilómetros ya que puedes tener profesionales de alto nivel ayudándote de manera online“.

Todo esto genera una ruptura generacional que dificulta la adopción de nuevas fórmulas de relación laboral entre empresas y trabajadores indica Blay pero que hay que “aprender a convivir con los nuevos roles” ya que “la transformación digital que salvará a las empresas viene de la mano de perfiles menores de 35 años“. Concluye que “la nueva pirámide no incluye jefes y becarios por edades, habla de horizontalidad porque quien puede salvar tu empresa de 50 años es alguien con poca experiencia pero con conocimiento de las nuevas técnicas“.

Nueva normativa que incide en el teletrabajo

Por su parte, Marta Navarro, abogada especialista en derecho laboral de Bonet Abogados, ha incidido en los aspectos legales del teletrabajo derivados de los recientes cambios en el Estatuto de los Trabajadores. Señalaba de este modo que la principal característica que define a los teletrabajadores es el uso de las nuevas tecnologías. Por ello, apunta a la importancia de las nuevas normativas que inciden sobre los derechos y obligaciones que estos tienen. Hace referencia al Real Decreto-Ley 28/2018, de 28 de diciembre, para la revalorización de las pensiones públicas y otras medidas urgentes en materia social, laboral y de empleo, que entró en vigor el pasado 1 de enero.

Entre ellas, se encuentra el derecho a la intimidad y uso de dispositivos digitales o el derecho a la desconexión digital en el ámbito laboral, así como la intimidad ante la utilización de sistemas de geolocalización. A este respecto, señala Navarro que la norma no especifica en la mayoría de los casos como se establecen dichos derechos u obligaciones por lo que es importante para el empresario “establecer en los protocolos internos de la empresa, cómo se va a controlar a los trabajadores y los usos que se hacen de los dispositivos” y mantener informados en todo momento a los empleados.

Ha destacado la abogada la norma, aún por convalidar, que obligará a las empresas a partir del 12 de mayo a registrar la jornada laboral de sus empleados. “El teletrabajo es incompatible con un control férreo de la jornada“, señala Navarro quien apunta que se producirán “importantes novedades legislativas” para esta fórmula de empleo. Expone que de salir adelante esta normativa, supondría una infracción grave con una multa de 6.000 euros para las empresas que no la cumplan.

Concluye Marta Navarro que el teletrabajo es una “buena formula para revolucionar” y que “todos tenemos derecho a la conciliación“.

Suscríbete a nuestra newsletter