Jornada en Benidorm sobre sus efectos sobre el turismo

Brexit, o cómo hacer de la incertidumbre una espoleta y una aliada

Los expertos sugieren reaccionar ante el brexit y otros riesgos con calidad, innovación y aportando soluciones a los problemas estructurales del sector

El alcalde de Benidorm durante la inauguración de la jornada |E3

El brexit apenas había tenido efectos hasta 2018 sobre la cifra de turistas británicos que eligen España como destino a tenor de las estadísticas de ocupación y reservas.  Los buenos datos de los últimos dos años han contradicho en la práctica los malos presagios surgidos a raíz del resultado del referéndum celebrado en el Reino Unido el 23 de  junio de 2016.

La situación, sin embargo, hoy es distinta, porque también lo son los últimos datos que maneja el sector y que fueron expuestos ayer en la jornada  que bajo el título “¿Es el Brexit una amenaza para el turismo de Benidorm y de la Costa Blanca?” reunió a expertos y profesionales en el Ayuntamiento de Benidorm para actualizar, en tiempo real, la fotografía de un mercado emisor que, con 18´5 millones de visitantes en 2018, supone para España -con diferencia-  su principal proveedor de turistas.

Cinco ponentes  completaron desde sus respectivas visiones una imagen que la actualidad  ligada al brexit obliga a refrescar continuamente. “Incertidumbre” fue una de las palabras más escuchadas a lo largo de esta jornada organizada por la Cátedra de Estudios Turísticos “Pedro Zaragoza Orts”, de la Universidad de Alicante (UA). Pero lejos de usar el término solo para describir una de las causas que pueden dar al traste con los buenos resultados de tan importante mercado, se escuchó ligado a estrategias de futuro que puedan aportar soluciones ante cualquier escenario. “La incertidumbre es una invitada que ha llegado para quedarse”, afirmó el secretario autonómico de Turismo, Francesc Colomer, presente en la inauguración.  En su opinión, solo hay que emparejarla con “la fe en nuestro potencial” y aprovecharla de espoleta para profundizar en aspectos como “la cualificación, la calidad y la innovación”.

El director de la Oficina Española de Turismo (OET) en Londres, Javier Piñanes, aportó las principales cifras que hablan de desaceleración. Las reservas para la temporada estival han descendido un 3%  en el conjunto de España y un 7 % en la Costa Blanca “debido a la situación de tensión máxima  actual. Los acontecimientos influyen directamente en el estado de las reservas. En momentos críticos, baja el número y cuando la situación parece que se desatasca, sube”, indicó.

Las cifras revelan, según dijo, que esa bajada es similar en otros países receptores de turismo británico. No ocurre lo mismo con países emergentes que han entrado en competencia directa como es el caso de Turquía. Más bien al contrario. No obstante, advirtió el director de la OET, los datos hay que situarlos en su contexto para que no nos induzcan a error. Es cierto, afirmó, que Turquía experimenta incrementos del 30% en el número de visitantes británicos en temporada estival, pero la cuota de turistas ingleses supone un 11% del total mientras que la de España es de un 37%. Su margen de crecimiento, por tanto, es mucho mayor y no comparable al de un país como el nuestro que empezó su relación turística con el Reino Unido en los años 50 del siglo pasado.

Javier-Piñanes

El director de la Oficina Española de Turismo en Londres en el atril durante la jornada |E3

En cualquier caso, según se puso de manifiesto ayer, tanto las consecuencias del brexit como la posible “fuga” de visitantes a otros países competidores -entre otros elementos desestabilizadores-  han de servir al sector para “cuidar al cliente” porque, como dijo Francesc Colomer, se trata del ”mejor influencer”, y para “trabajar y trabajar en reposicionarnos”, como afirmó el alcalde de Benidorm y anfitrión del evento, Antonio Pérez. En la jornada participaron también  Alex Villeyra, CEO de Mabrian Analytics; Susana de la Peña,  Industry Lead Travel and Hospitality de GFK;  Álvaro Ramírez de Haro, socio de Pérez-Llorca Abogados y el presidente de Hosbec, Toni Mayor quien lamentó durante su intervención que “el miedo a lo desconocido provoque tantas torpezas” y afirmó  con ironía no saber qué proceso era más “enigmático“, si el catalán o el del brexit.

Los cuatro “jinetes”

Durante la jornada salieron a la palestra los cuatro problemas estructuralesmuy graves”, en palabras de Javier Piñanes, que amenazan al sector más allá de los acontecimientos actuales:  un gasto por turista que se encuentra por debajo de la media y provoca una rentabilidad escasa, la estacionalidad, la concentración geográfica – el 92 % del turismo elige costas e islas- y el predominio del “sol y playas” como principal motivación del turista en la elección de España como destino. No obstante, sí se destacó el esfuerzo realizado en incorporar nuevos atractivos a la oferta turística como la cultura, la gastronomía o el patrimonio natural.

Aun así, las cifras en general siguen siendo buenas según coincidieron todos los expertos. Como también se mostraron de acuerdo en la necesidad de alejarse de “conductas acomodaticias“, según señaló el primer edil de Benidorm, porque solo tomando conciencia de las debilidades  podrá el turismo seguir siendo un motor económico tan potente en España.

Un aeropuerto para cualquier escenario

De la “extraordinaria conectividad aérea” aportada como fortaleza en el particular Dafo que,  sin pretender usar esta herramienta, se fue perfilando a lo largo de la jornada, dio especial cuenta el director del aeropuerto Alicante-Elche, Tomás Melgar.  Su exposición aportó un contenido esencial a la imagen global dibujada entre todos sobre qué futuro proyecta el brexit sobre un mercado que aportó a la Comunidad Valenciana cerca de 3 millones de visitantes en 2018,  que viajaron, principalmente, a la Costa Blanca y Benidorm. Una cifra que según los datos aportados, nos convierte en la segunda autonomía con mayor dependencia de los viajeros británico por detrás de Canarias.

Con 14 millones de pasajeros en 2018, el aeropuerto alicantino volvió a batir su propio récord de actividad. El  89% del tráfico es internacional y de él, el 40%  está relacionado con el Reino Unido , explicó Melgar.

Respecto a los cambios en la libertad de movimiento de bienes y personas en el tráfico aéreo que va a acarrear para los usuarios británicos el abandono de la Unión Europea , Tomás Melgar aseguró que el aeropuerto Alicante-Elche “está preparado, desde un punto de vista operativo,  para cualquiera de los escenarios posibles”, aunque añadió que va a ser “fundamental” la coordinación entre administraciones  para evitar problemas.

En su opinión, a pesar de los temores derivados de la complejidad con la que se está desenvolviendo el proceso, “el turista británico seguirá viniendo a la Costa Blanca sea cual sea el escenario final. Venía antes y seguirá  haciéndolo en el futuro”, aseveró. Para ponentes y asistentes, no podría haber mejor respuesta a la pregunta que dio título al evento.

 

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