El profesor de la UJI Juan A. Lafuente participó en el informe del Instituto Santalucia

La generación del “baby boom” necesitará usar la vivienda para garantizar su jubilación

Monetizar la casa mientras que se sigue disfrutando de ella será, en muchos casos, una opción necesaria para los futuros pensionistas, según el informe

El profesor Lafuente es uno de los coautores del informe.

Un estudio de un grupo de economistas, con participación de la UJI, apunta la posibilidad de que la generación del “baby boom” use la vivienda como complemento para su jubilación. Lo hace tras constatar que más del 70% de la riqueza de los españoles está en activos inmobiliarios, por lo que monetizar la vivienda a la vez que se sigue disfrutando de ella será, en muchos casos, una opción necesaria para complementar la previsible insuficiencia de las pensiones.

El informe pone sobre la mesa una nueva opción que contribuya a mantener el sistema público de pensiones, uno de los pilares del estado del bienestar, en un momento en que crece el número de pensionistas en contraste con el descenso de la población activa, lo que pone en riesgo de quiebra el sistema público de pensiones. Ello hace que políticos y economistas busquen soluciones. Una es la que plantea el informe del Instituto Santalucía, en el que participó el profesor Departamento de Finanzas y Contabilidad de la UJI, Juan A. Lafuente.

El objetivo principal del informe es contribuir al debate sobre la necesidad de la complementariedad de las pensiones públicas, llamando la atención sobre la oferta de productos financieros y aseguradores innovadores existentes que pueden ser una “fuente adicional de ingresos para mantener un buen nivel de vida durante la jubilación, mediante bienes ilíquidos como la vivienda”.

En el documento se da cuenta de la confluencia y evolución de varios factores, tales como el demográfico, el del mercado de trabajo y el institucional, que, una vez analizados, “sugieren que la sostenibilidad del sistema público de pensiones requiere de un ajuste a la baja en el nivel medio de la prestación, o alternativamente, de mayores ingresos”.

A ello se suma el efecto que tendrá sobre el sistema la llegada a la edad de jubilación, en breve, de la generación más numerosa, los babyboomers, los nacidos entre 1960 y 1975, que tienen de 43 a 60 años. Ésta generación, a diferencia de las posteriores, no ha ahorrado pensando en su pensión y, añade el informe, podría encontrarse con que la prestación que recibirán sea más baja de lo que esperaban, con el problema añadido de no tener tiempo suficiente en su etapa activa para generar un ahorro periódico con el que complementar la pensión.

Pese a no ahorrar para la pensión, los babyboomers sí que han invertido en activos inmobiliarios, ya que el 71,3 por ciento de los españoles son propietarios de su vivienda, algo que recoge la Encuesta Financiera de las Familias Europeas de 2017  – aludida en el informe del Instituto Santalucía-, lo que les puede ayudar a complementar su pensión.

De hecho, el director del Instituto, José Manuel Jiménez, afirma que “es importante que los propietarios sepan que esta fuente de ahorro es susceptible de convertirse en liquidez, permitiéndoles alcanzar unos ingresos durante la jubilación más acordes con sus expectativas y necesidades sin perder la propiedad de su casa mientras vivan. Se trata de soluciones poco conocidas aun, pero con un enorme potencial, que cuentan además con un tratamiento fiscal favorable”.

Además del profesor Lafuente, de la Universitat Jaume I (UJI), en el informe elaborado para el Instituto Santalucía, han participado también el profesor de Economía Financiera y Contabilidad en la Universidad Carlos III de Madrid, Pedro Serrano,  y Jorge Martínez Ramallo, socio en Airos Valor.

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