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Debate de los falsos autónomos

El empleo en las plataformas de reparto: ¿colaboradores o asalariados?

Según datos de la Asociación Española de Economía Digital, estamos hablando de 50.000 empleos el año que viene.

Un ejemplo de una de las plataformas de servicio a domicilio.

Tras generar más 14.000 empleos en 2018, las plataformas de reparto se enfrentan ya a varios procesos judiciales en los que se dirime si lo que llaman “colaboradores” son en realidad trabajadores asalariados encubiertos fraudulentamente bajo la figura de un falso autónomo. La rápida expansión de la tecnología de las empresas de reparto de comida y paquetería (Glovo, Deliveroo, Uber Eats o Stuart) ha disparado las relaciones laborales en el sector, que alcanzará los 50.000 empleos el año que viene, según datos de la Asociación Española de Economía Digital (Adigital).

Y esa acelerada creación de empleo no está exenta de polémica, ya que las empresas no asumen los costes laborales mientras que sus repartidores, bajo la figura del autónomo, han de pagarse sus cotizaciones y trabajan sin protección social.

La pasada semana, el juzgado de lo Social número 33 de Madrid reconocía como falso autónomo a un colaborador de Glovo, declarando probada su relación laboral y nulo su despido.

Su competidor Deliveroo también está pendiente de juicio -aplazado al 31 de mayo- tras la demanda de la Tesorería General de la Seguridad Social, al considerarse que mantenía una relación laboral con 517 de sus repartidores y reclamarle 1,3 millones de euros por las cotizaciones no abonadas.

Según Adigital, las plataformas digitales de reparto están enfocadas a “profesionales independientes” que buscan ingresos complementarios, al tiempo que fomentan la inserción de parados de larga duración o trabajadores con baja cualificación y contribuyen a aflorar la economía informal.

Los sindicatos consideran que estas empresas obligan a quienes dependen de ellas a actuar como falsos autónomos en unas condiciones de absoluta explotación, tal y como explica a Efe el secretario general de política sindical de UGT, Gonzalo Pino. “Entre sus trabajadores hay perfiles de todo tipo“, señala Pino, tanto hombres como mujeres que necesitan trabajar y que acuden a estas plataformas como única opción y, dados los bajos salarios, se ven obligados a trabajar para otros para lograr un salario digno.

Para los sindicatos resulta imprescindible que los repartidores se organicen sindicalmente para defender de forma colectiva sus intereses, por lo que UGT puso en marcha hace meses una plataforma sindical que no requiere de la afiliación del trabajador.

Con “Turespuestasindical.es”, el sindicato ha recibido más de 2.500 consultas de estos trabajadores, lo que les ha permitido organizarse y denunciar las situaciones de trabajo en estas empresas. Con mensajes como “flexibilidad”, “solo las horas que tú quieras”, “sé tu propio jefe”, “ingresos competitivos” o “oportunidad para conocer su ciudad repartiendo al aire libre”, plataformas de reparto como Glovo, Deliveroo, Uber Eats o Stuart tratan de atraer a sus repartidores.

A continuación, detallan la necesidad de darse de alta en el régimen de trabajadores autónomos (RETA) y, en el caso de Uber Eats, estar dado de alta también en el epígrafe 849.5 del Impuesto de Actividades Económicas (modelo 036 o 037).

Por otro lado, todas ellas requieren a sus repartidores tener un modo de transporte -bicicleta o moto-, equipamiento de seguridad y teléfono móvil, aunque con algunas diferencias. Los trabajadores de Glovo pueden trabajar también con su automóvil -además de con “una sonrisa de oreja a oreja“-, mientras que los de Deliveroo y Stuart deben utilizar un móvil que -especifica- debe ser “un iPhone iOS10 o superior” o un “Android 5.0 o superior”.

Ser mayor de 18 años es otro de los requisitos en el caso de los trabajadores de Glovo, así como para los de Uber Eats, que también deben contar con un DNI español, pasaporte europeo o tarjeta de residencia, y con certificado de antecedentes penales.

Respecto al seguro necesario, Uber Eats especifica en su web que los repartidores han de tener su moto con el seguro “en regla”, mientras que ni Deliveroo, ni Stuart lo especifican.

Glovo tampoco detalla este asunto en su web, si bien, según datos de UGT, sus trabajadores deben pagar unos 4,30 euros al mes por el servicio de “Seguro en caso de Accidente o de Responsabilidad Civil” a la empresa, que también les cobra por la aplicación que utilizan para poder trabajar.

Respecto al salario, la cuantía a percibir por los trabajadores de estas plataformas depende del número de horas semanales que destinen al servicio, si bien Glovo apunta que pueden llegar a percibir hasta 10 euros por hora, algo que dependerá de su experiencia y valoraciones de los clientes.

Deliveroo no explica cuánto pueden ganar sus trabajadores, pero -a modo de incentivo- les informa de que pueden quedarse con el 100 % de las propinas que consigan.

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