La información económica de los líderes

En la Comunitat Valenciana sólo se incrementaron las ventas en Castellón

La venta de automóviles cae por quinto mes consecutivo

Archivado en: 

La venta de automóviles en la Comunitat Valenciana en enero presentan un descenso del 12% respecto al mismo mes del año pasado. Las ventas caen en Alicante (-16,4%) y Valéncia (-12,5%), mientras en Castellón suben un 14,4%.

Como ocurre en términos generales, las ventas de diésel son las que más se han resentido, con bajadas superiores al 25% en Alicante y València. Por el contrario, experimentan una subida de casi el 16% en Castellón.

En el cómputo nacional, las matriculaciones de turismos y todoterrenos en el mes de enero descendieron un 8% respecto del mismo periodo del año pasado, hasta las 93.546 unidades. De este modo, ya son cinco meses consecutivos de caída de las ventas en este segmento, un fenómeno que no se registraba desde los años de la crisis.

Todos los canales caen si bien es el canal de particulares, el principal responsable de este descenso de las entregas, con un 9,6% de reducción de las ventas en enero y 47.244 unidades. La incertidumbre y la confusión que se está generando entre los clientes, con los sucesivos anuncios de prohibiciones y restricciones, sumado a las perspectivas económicas negativas, están paralizando el mercado.

Las empresas redujeron también sus adquisiciones de vehículos en un 5,5%, hasta las 31.374 unidades. Las flotas no han compensado las menores ventas a particulares como han hecho en otros meses anteriores, porque las expectativas económicas se están resintiendo y los seminuevos están perdiendo valor residual. El segmento de los alquiladores también se registraron menores comercializaciones, con una caída del 8%, hasta las 14.928 unidades.

Las asociaciones de fabricantes y distribuidores alertan de un estancamiento del mercado que achacan a dos factores. Por un lado,  “la incertidumbre del mercado y la confusión sobre qué coche adquirir”, indica la directora de comunicación de Anfac, Noemi Navas, y, por otro, la incertidumbre que planea sobre el crecimiento económico.

La portavoz de Anfac también subraya que en enero se vendió el mismo número de coches usados de más de 15 años que coches nuevos. Un fenómeno que calificó de “muy negativo para la renovación del parque automovilístico, cuya edad media sigue creciendo, con el impacto consiguiente en la seguridad vial y en el medio ambiente”.

En el mismo sentido se pronuncia Raúl Morales, de Faconauto, para quien “sería muy importante despejar las dudas que los clientes tienen en cuanto a las diferentes tecnologías disponibles. Los compradores tienen que sentirse seguros a la hora de adquirir un diésel de última generación, gasolina o un vehículo de energías alternativas. Consideramos que, si se racionalizara el discurso y se tranquilizaran los ánimos, el mercado seguramente dejaría de caer como lo está haciendo”. 

Por último, Alberto Tapia, de Ganvam, considera que para “devolver la confianza es necesario que se construyan políticas y normativas precisas que fomenten la renovación incentivando la compra de vehículos con tecnologías de cero y bajas emisiones, sin discriminar las motorizaciones diésel y gasolina de última generación”. 

Suscríbete a nuestra newsletter