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El beneficio atribuido de Bankia mejora en 2018 un 39%

Bankia retoma el crédito hipotecario y descarta una nueva burbuja inmobiliaria

Las nuevas formalizaciones de hipotecas crecieron en 2018 un 6%, mientras las de crédito al consumo y las de financiación a empresas aumentaron el 13

José Ignacio Goirigolzarri

Tras finalizar las restricciones del Plan de Reestructuración impuesto por la Comisión Europea, en 2018 Bankia ha podido operar en determinadas actividades, como la financiación de promoción inmobiliaria o de empresas con acceso a los mercados de capitales.

Durante la presentación de resultados de 2018, el presidente de la entidad, José Ignacio Goirigolzarri ha detallado que las nuevas formalizaciones de hipotecas crecieron en 2018 un 6%, al tiempo que, tanto las de crédito al consumo como las de financiación a empresas, “muy ligadas al crédito de circulante” aumentaron el 13%.

Concretamente, el crédito promotor alcanzó los 400 millones de euros, mientras que las previsiones para 2019 son superar los mil millones. Si bien, Goirigolzarri ha descartado estar ante una nueva burbuja inmobiliaria: “Se está dando una evolución positiva, pero nada tiene que ver con los números que teníamos en los picos, que obviamente nadie desea que se vuelvan a producir”, ha reseñado. “En nuestro caso, tenemos toda la capacidad de ser superprudentes  con estos objetivos”.

De hecho, ha justificado con cifras esta “diferencia sustancial, que también se plasma en las condiciones de financiación, como el hecho de que el 30% de la promoción deba estar prevendida”: “El número de visados de obra nueva alcanzó un máximo de 885.000, mientras hoy estamos en los 96.000; y el número de hipotecas formalizadas que llegó a cotas de 1.350.000 hoy está en 340.000. Además, la compraventa de viviendas que alcanzó un máximo de 775.000, actualmente se sitúa en 513.000; con lo cual no creo que estemos cercanos a algo que podamos llamar burbuja”.

Además de los resultados –que arrojan un beneficio atribuido de 703 millones de euros en 2018, lo que supone un incremento del 39,2% respecto a 2017, cuando la entidad tuvo un impacto extraordinario de 312 millones por costes de restructuración por la fusión con BMN; y un beneficio ordinario de 788 millones, un 3,4% menos que los 816 millones ganados en el ejercicio anterior, principalmente por la provisión de 85 millones realizada por la venta de carteras de activos improductivos–, Goirigolzarri ha destacado “la capacidad de crecimiento en términos de pulso comercial de la entidad en 2018: de hecho también este mes de enero ha sido muy expansivo”, ha matizado.

Músculo comercial y de gestión

Además del incremento de volúmenes y cuotas, el banco elevó en 120.576 el número de clientes durante el ejercicio, y aunque los gastos de explotación crecieron un 20,7% por la integración de BMN, en perímetro homogéneo descendieron un 4,3% gracias a la aceleración de la captura de sinergias, que ascienden ya a 130 millones de euros, frente a los 66 millones que se preveían para este momento. “Podemos prever que los 190 millones totales previstos como sinergias se alcanzarán un año antes de que concluya el plan estratégico en 2020”, ha detallado el consejero delegado de la entidad, José Sevilla.

Otra de las previsiones es rebajar la tasa de morosidad del 6,5% de 2018, a menos del 5% en 2019, para acabar restándole otro punto básico al final de 2020.

Sin embargo, Goirigolzarri ha reconocido que las variables externas “que no podemos manejar” han lastrado algunos de los indicadores relativos al margen de intereses y los volúmenes de negocio. Entre ellas, el retaso en el incremento de los tipos de interés, el menor crecimiento del crédito del previsto (si se esperaba un -2,1 se redujo al -5,8%) y la evolución negativa del mercado de fondos de inversión (de un +11,8% de crecimiento previsto acabó 2018 con una caída del -2,1%.). “No obstante, creemos que es pronto para tomar decisiones respecto al plan estratégico, en tanto en cuanto todavía nos quedan por delante dos ejercicios, es decir dos tercios del plan para dar la vuelta a algunas variables”.

Además, espera que en los próximos doce meses pueda “darse algún movimiento” en relación a la subida de los tipos de interés, algo que en cualquier caso, “se plasmaría ya en la cuenta de resultados de 2020”, ha concretado el presidente de la entidad.

Respecto al Impuesto de Actos Jurídicos Documentados, Goirigolzarri ha reiterado que la apuesta de Bankia fue la de no cambiar su política de precios, ahora bien, ha reconocido que el mercado hipotecario es muy dinámico “en función de la evolución de los tipos de interés y de los movimientos de nuestra competencia”, por lo que admite que “permanentemente se revisan y actualizan los precios como respuesta”.

Retribución al accionista

Goirigolzarri ha recordado que su “compromiso con el mercado” sigue siendo el de distribuir hasta 2020, 2.500 millones entre sus accionistas, “sea cual fuere el entorno de tipos de interés”, ha subrayado el presidente de Bankia. Si bien, ha reconocido que no tienen definido cómo y cuando se producirá: “Cuando sepamos con claridad cuáles son los requerimientos de capital para 2019 y 2020 por parte del regulador, estaremos en disposición de tomar decisiones”, ha concretado. De momento, a cuenta de 2018, elevará un 5% el dividendo por acción, hasta los 11,576 céntimos (11,024 céntimos en 2017). El pay-out alcanza así el 50%. El objetivo es mantener entre el 45-50% este porcentaje de beneficios destinado al pago de dividendo ordinario en efectivo.

La privatización, a la espera de mejor precio en el mercado

Respecto a la decisión del FROB de retrasar la venta de más del 60% de su participación en la entidad, Goirigolzarri ha detallado que considera la decisión acertada ya que 2018 “no fue un buen año para la banca en general, de hecho el Euro Stoxx Banks se dejó más del 30%, por lo que siendo el precio una variable relevante, no parece entonces que fuera el mejor de los escenarios posibles para la privatización. Somos optimistas y esperamos que en 2019 el mercado trate mejor a las acciones bancarias, pero en última instancia es el Gobierno el que tiene que decidir”, reconoce el banquero.

Respecto a nuevas posibles fusiones con otras entidades, el presidente de Bankia ha destacado que trabajan en el escenario de continuar en solitario: “Mantenemos la posición de cumplir nuestro plan estratégico con el perímetro actual”. Sin embargo ha admitido que Bankia sea visto como un “activo extraordinariamente bueno” para otras entidades porque sería “un buen complemento para cualquier tipo de negocio”.

“Estoy oyendo rumores de todo tipo y condición, pero el marco que tenemos es gerenciar Bankia con el actual perímetro”, ha recalcado.

 

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