La información económica de los líderes

Nuestro país empeora en lo que se refiere a potenciar el talento femenino

España no mejora posiciones en el índice de competitividad del talento

Grupo Adecco, junto con la escuela de negocios Insead y Tata Communications, ha creado el sexto Índice de Competitividad por el Talento Global (GTCI en sus siglas inglesas), un estudio exhaustivo orientado a la resolución de los problemas relativos a la competitividad y el talento. El GTCI de 2019 se centra en el Talento emprendedor y la competitividad global.

Este índice se centra en la capacidad de los países para gestionar el talento a través de la atracción, crecimiento y retención del mismo. Además, diferencia entre dos niveles de talento, que se resumen en habilidades de nivel medio (laborales y de vocación) y habilidades de nivel alto (o de conocimiento global).

España mantiene la posición, pero pierde puntos

España, con una media de todas las variables analizadas de 52,85 puntos (2,06 puntos menos que un año atrás), ocupa el puesto 31 del ranking de 125 países analizados por el GTCI, mejorando mínimamente su posición relativa con respecto a 2018, cuando estaba en el puesto 31 de 119 países. Además, se encuentra entre los países clasificados como de renta elevada (según datos del Banco Mundial) cuya puntuación media para este grupo es 59,93 puntos (muy similar al índice de 2018, de 60,92).

Si atendemos a los países europeos que conforman el análisis, España se sitúa en la posición 20 sobre 37 países europeos analizados, baja una posición con respecto a 2018.

Un año más, el ranking está liderado por Suiza, Singapur y Estados Unidos que preceden a Noruega y Dinamarca. Y lo cierran naciones como Burundi, el Congo y Yemen.

Dentro de los pilares que se analizan en el Índice de Competitividad por el Talento Global, España obtiene unos resultados relativamente buenos en el pilar de «Retención», puesto que ocupa posiciones elevadas respecto a la sostenibilidad y el estilo de vida y en el de «Habilidades de conocimiento global», es decir, nuestro país cuenta con población con educación superior e investigadores, mientras que el pilar de «Habilidades profesionales y técnicas» representa uno de sus mayores desafíos de futuro.

En el pilar que mide la Captación, España baja hasta el puesto 39 (del 34 en 2018) y empeora del 5ª hasta la 11ª posición en lo que respecta a la Tolerancia a los inmigrantes. Además, todavía queda mucho por hacer en Llegada de cerebros (puesto 71) y en Oportunidades directivas a mujeres, donde quedamos en la posición 112 de 125 países analizados, siendo el índice más negativo de España en el GTCI 2019 y con un importante descenso respecto a 2018, cuando ocupa el puesto 89. Siguiendo con la perspectiva de género, España ocupa el puesto 50 en Brecha salarial de género.

El GTCI de 2019 revela que los diez primeros países tienen varias características clave en común y comparten una muy importante: todos tienen un sistema educativo bien desarrollado que proporciona las habilidades sociales y de colaboración necesarias para la empleabilidad en el mercado laboral actual. Además, todos ellos cuentan con un panorama regulatorio y empresarial flexible, políticas de empleo que combinan flexibilidad y protección social y gozan de apertura exterior e interior.

El talento emprendedor: crítico para reducir la desigualdad

El GTCI extrae una serie de conclusiones sobre el talento emprendedor.

1) Las desigualdades en el talento se están incrementando. En estudio apunta directamente a los países de Latinoamérica y el Caribe.

2) Los problemas relativos al talento se han convertido en una preocupación común para empresas, países y ciudades.

3) El talento emprendedor puede tanto ampliar como reducir desigualdades.

4) Están surgiendo nuevos enfoques para estimular el talento emprendedor: planes de estudios, prácticas de instituciones educativas, escuelas de negocios …

5) La digitalización y la globalización aumentarán las funciones del talento emprendedor. Surgirán nuevos modelos de negocio mediante la información compartida. Un contexto empresarial y económico tan fluido favorecerá claramente a aquellos países y empresas que tengan la capacidad para movilizar los talentos emprendedores correspondientes.

6) Las ciudades tendrán papeles cada vez más importantes como centros de talento emprendedor.

Suscríbete a nuestra newsletter