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Mónica Alegre, presidenta de la Asociación Valenciana de la Industria de la Automoción (AVIA)

“Nadie pone en duda la competitividad de la industria del automóvil en España”

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La publicación de los resultados de Ford y el reajuste de producción hizo que el sector del automóvil viviera su particular montaña rusa en la Comunitat. La presidenta de la Asociación Valenciana de la Industria de la Automoción (Avia), Mónica Alegre, cree que tanto estas circunstancias como las acontecidas en otras fábricas del país “no pueden poner en duda la competitividad de la industrial del automóvil en España.

“Somos un país competitivo tal y como lo demuestran las inversiones que hemos recibido en los últimos años. Las paradas de producción se están dando por los efectos en la reducción de la demanda, fruto de factores exógenos. Tenemos el Brexit, los aranceles en Estados Unidos, la crisis de Turquía y un descenso en la demanda por los cambios en los modelos de uso del automóvil“, asegura la responsable de Avia.

La fortaleza del sector no se pone en duda por parte de la asociación hasta el punto que el cierre anunciado en Almussafes de 13 días se enmarca en la normalidad de fabricación. En su opinión, “la parada técnica de  Ford ya estaba prevista, por lo que los proveedores de Nivel 1 que son los afectados directamente, ya lo tenían previsto. En cuanto al número de empleados afectados es una cifra que nosotros, desde Avia no podemos conocer”. 

De cara al futuro, la presidenta de Avia muestra una lógica prudencia. El anuncio, por parte de Ford, de ser rentable para 2019 cerrando instalaciones, reduciendo producción y recortando personal lo valoran “obviamente con cautela, porque hasta el día 15 de noviembre no se sabrá nada. Los proveedores de automoción de la Comunitat Valenciana, por otro lado, no solo trabajan para Ford. En estos últimos diez años hemos diversificado mercados, clientes y sectores lo que nos permite mantener la calma”.

Argumentaciones y peticiones

Sus declaraciones cobran todo el sentido del mundo, pues el viernes la dirección de Ford Almussafes entregó a los sindicatos la documentación donde la compañía argumenta la bajada de ventas para la aplicación de un expediente de regulación temporal de empleo (Erte) en la planta y estos han expuesto sus peticiones para llegar a un acuerdo sobre el ajuste.

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Fábrica de Ford en Valencia.

Fue la primera reunión del periodo de consultas del nuevo Erte que afectará a la práctica totalidad de la plantilla, de 7.800 trabajadores, excepto a la planta de recambios -que tiene un centenar de empleados para suministrar piezas a los concesionarios- y a los servicios de seguridad, protección de incendios y mantenimiento de las instalaciones.

Estos servicios desarrollan su labor con una dinámica diferente a la de la planta de motores y producción de vehículos, cuyos empleados serán los afectados por el Erte de trece y nueve días, respectivamente, durante tres meses, según indicó a la agencia Efe el portavoz de UGT-Ford, Carlos Faubel. De este modo, el Erte afectará a 6.778 trabajadores, según precisaron desde Comisiones Obreras. Los días 9 y 16 de noviembre serán los primeros de aplicación del expediente de regulación que continuará el 20 y 21 de diciembre en ambas plantas, y el 19 de ese mes también en la de motores.

En fabricación de vehículos, habrá cinco días de aplicación del Erte en enero (2, 3, 4, 24 y 25) y en motores a esos días se suman el 21, 22 y 23 de enero. Respecto a los empleados del turno de noche se verán afectados en el turno que comienza a las 22 horas de la noche anterior.

UGT ha insistido en que los días de octubre que se ha parado la producción (10 y 11, y el próximo 31) sean declarados de vacaciones flexibles y no como jornadas de distribución irregular -que se devuelven en sábados-, para “no acumular deuda” de cara al próximo año, según Faubel. El sindicato también exige que el mínimo para acordar los complementos salariales sea el acordado para el último ERTE de motores, aplicado en el primer semestre de 2017, en que se pactó el 80 % del salario bruto y el cien por cien de antigüedad y pagas extraordinarias.

CC.OO, por su parte, ha preguntado a la dirección cuántos trabajadores de motores superan con este ajuste los seis meses de inactividad, y hasta dónde está dispuesta a llegar en complementos y condiciones. Mientras, el sindicato STM ha pedido que se excluya del Erte a los empleados que no hayan generado prestaciones por desempleo, así como el complemento del cien por cien de los salarios.

Las próximas reuniones de la comisión consultiva del Erte se han previsto para hoy  y mañana, y la semana del 5 de noviembre, ya que el jueves de esta semana es festivo y el viernes está contemplado como día de vacaciones colectivas.

Los problemas continúan

La planta de Mercedes de Vitoria va a producir finalmente este año 147.900 vehículos, 900 más de los previstos tras el ajuste en la producción motivado por la incertidumbre creada en torno al diésel, pero no varia el calendario de paros en su línea, tal y como informa Efe.

Mercedes, la mayor empresa de Euskadi con 5.400 trabajadores, inició el pasado día 8 de octubre la primera de las diez jornadas de paro en su producción que acabarán el 21 de diciembre.

Además, entre el 12 de noviembre y el 20 de diciembre se suspenderá el turno de noche, uno de los tres que realizan los trabajadores de la planta, que solo trabajarán de mañana y de tarde.

Fuentes sindicales han explicado a Efe que la dirección ha comunicado a las centrales que este año saldrán de la planta 147.900 furgonetas, 900 más que las decididas en el primer ajuste de producción sobre las 155.637 planificada inicialmente.

Estos 900 vehículos se cubrirán con el adelanto de producción acumulado, por lo que se mantendrán los paros en la línea sin ningún cambio hasta final de año. La dirección también ha informado de que saldrán de Vitoria 200 furgonetas eléctricas menos por problemas de suministro de algunas de sus piezas por parte de sus proveedores y este año se fabricarán sólo 342 vitos E-Cell.

De cara a 2019, se mantiene la planificación y prevé fabricar 154.000 unidades en la capital alavesa, aunque estas cifras se confirmarán a mediados de noviembre.

Las razones del ajuste del Programa de Producción vienen dadas por el descenso de las ventas de las furgonetas que se ensamblan en la capital alavesa por la “inestabilidad y volatilidad de los mercados” relacionadas con la crisis del diésel, según la dirección de la planta. De esta factoría el 85 % de los vehículos son diésel.

Esta pérdida de jornadas de trabajo se compensarán con las medidas de flexibilidad establecidas en la empresa y que permiten acumular una bolsa de horas para hacer frente a este tipo de contingencias sin tener que recurrir a un expediente de regulación temporal de empleo, aunque los sindicatos han mostrado su preocupación por el futuro de los eventuales de la empresa. EFECOM

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