La información económica de los líderes

2018: una odisea en el audiovisual valenciano

Archivado en: 

El 29 de noviembre de 2013, tras años de mala praxis, RTVV echaba el cierre con un lamentable espectáculo sin precedentes. El pasado 10 de junio, À Punt Media se estrenaba en las distintas pantallas con las que convivimos hoy. Su directora, Empar Marco, la definió como “la locomotora del sector audiovisual valenciano”. Economía 3 ha reunido a cuatro figuras implicadas en el sector para que nos aporten su punto de vista: Elena Gobernado, escritora audivisual, especializada en animación y responsable de la parte literaria del famoso personaje Pocoyó; César Sabater, cineasta, realizador y productor de TV, en la parrilla de À Punt con el programa Qui és Qui; el periodista Eduardo Alcalde, que tras una larga carrera en televisiones nacionales, acaba de producir el esperado film “Las niñas”, 25 años después del crimen de Alcàsser; y José Antonio Urízar, director de Riesgos de Afín SGR, que incluye una línea de aval a proyectos audiovisuales.

E3: ¿Cómo nace desde cero un proyecto audiovisual?

Elena Gobernado: Empieza por una idea que por sí sola no sirve, en la ducha tenemos ideas todos. Hay que saber desarrollarlas y llevarlas a cabo. Antes de llegar al guión, hay muchísimo trabajo. Suelo trabajar sola y luego con animadores, más que con guionistas. En animación influye mucho quién va hacer las cosas como tú quieres y es muy importante conectar con esa persona, quien te puede aportar más ideas. Todo eso se pasa a una “biblia” (nombre que se le da en el sector al documento de descripción del proyecto). Ahí hay que pensar en algún productor que pueda estar interesado en, al menos, grabar el piloto y moverlo por las televisiones.

César Sabater: Estamos en un momento en el que, gracias al abaratamiento de costes con el cine digital, se produce mucho: por los festivales pasan muchas películas que nunca se estrenan. Pero ese abaratamiento conlleva una precarización del medio, lo que provoca que se hagan muchas películas que no tienen fuste comercial. Y eso es un problema porque el cine está para ganar dinero. Por eso, opino como el director Fernando Colomo, que siempre ha dicho que el cine debería estar en el Ministerio de Industria y no en el de Cultura.


Conoce todo el contenido:

Suscríbete a nuestra newsletter