En Almussafes

La revolución tecnológica reduce un 65 % los costes a las empresas

Jornada sobre Industria 4.0 organizada por la Associació d’Empresaris de Parcs i Polígons Industrials de la Ribera Baixa (APPI)

Fábrica de la Ford en Almussafes

Reducción de costes de entre un 20 y un 65 % y mejoras de la productividad son algunos de los beneficios que la revolución tecnológica propicia a las empresas que se aventuren en el camino hacia la industria 4.0. Así lo han indicado expertos en transformación digital en la jornada “El futuro de las áreas industriales. Industria 4.0, fábricas y polígonos inteligentes“, organizada por la Associació d’Empresaris de Parcs i Polígons Industrials de la Ribera Baixa (APPI) y celebrada en Almussafes ante directivos, directores generales, jefes de equipo y responsables de diferentes departamentos de empresas valencianas del sector industrial.

Rafael Navarro, co-fundador de la incubador Innsomnia, que pone en contacto a empresas consolidadas con emprendedores tecnológicos, ha alertado de que, con esos resultados en reducción de costos y productividad, las empresas que no apuesten por la transformación tecnológica acabarán expulsadas del mercado en un periodo de 6 a 12 meses.

Los conferenciantes han coincidido en que la industria 4.0 es el presente y en la necesidad de apostar ya por la transformación tecnológica y han acotado un plazo de tres años en el que esa revolución irrumpirá con fuerza en la industria española y especialmente en las pymes, que en la Comunitat representan el 99,9 %.

La directora de Transformación de Xabet, Ohiana Mendizábal, ha señalado que la madurez digital media de las empresas valencianas es del 39 % (en la fase floreciente) lo que implica que a la industria valenciana aún le queda mucho camino por recorrer y ha indicado que “se ha adquirido mucha tecnología” pero es solo uno de los tres pilares de la transformación digital y hay que “trabajar en la estrategia” y “en la cultura que da valor y ‘tracción’ a la revolución”.

El director comercial de MESBook, Jorge García, ha reconocido el potencial y el interés de la industria valenciana en esta nueva revolución digital porque los sectores más innovadores en este sentido son el de la automoción, la alimentación y la cosmética, muy presentes en el tejido empresarial valenciano.  Se trata de sectores muy competitivos y con unos controles de calidad del producto final muy exigentes y apostar por la revolución en los procesos productivos les ofrece el ‘plus’ necesario para posicionarse entre la competencia.

Pero la transformación, como ha recordado Mendizábal, no sólo depende de la tecnología, algo en lo que también han coincidido los expertos en transformación digital: “La tecnología ya se ha abaratado mucho y lo que va a dar valor y diferenciará a las empresas es cómo se aplica esa tecnología a los procesos productivos”. Así, entra en juego un elemento que se repitió durante toda la jornada: es necesario un cambio en la forma de pensar, tanto de la dirección como de cargos intermedios y de operarios.

David Muñoz, SAT de Ford, ha destacado la importancia de que sea la dirección de las empresas la que apueste por la transformación tecnológica de forma asesorada y estratégica pues, según estudios, “el 80 % de los cargos intermedios no está preparado para esta revolución digital”. Y ahí entran en juego las pequeñas empresas emergentes, capaces de diseñar y liderar un profundo plan de transformación tecnológica en grandes empresas tradicionales con un coste muy inferior al que supondría un departamento de I+D propio o contratarlo con grandes multinacionales dedicadas a la tecnología.

Y es que, como ha señalado Javier Ferrer, ingeniero de Witrac vinculado a tecnologías emergentes aplicadas en la automoción, esta transformación permite “conseguir ahorros insultantes en los procesos productivos con inversiones muy pequeñas“, según ha informado la agencia Efe.

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