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ITC e Itene evaluan riesgos de los nanomateriales en industrias y ciudades

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Proyecto Nanoimpulsa

El Instituto de Tecnología Cerámica (ITC) y el Instituto Tecnológico del Embalaje, Transporte y Logística (Itene) trabajan en un nuevo proyecto denominado Prosafe con el fin de evaluar la exposición a nanomateriales y partículas ultrafinas en ambientes industriales y urbanos del que se podrán beneficiar cerca de 3.000 empresas usuarias de nanotecnología en la Comunitat Valenciana.

En este proyecto se combinarán dispositivos avanzados de sensorización con nueva información toxicológica procedente de muestras de partículas y compuestos existentes en ambientes industriales y áreas urbanas de la Comunitat.

En concreto, en Prosafe se pretenden aplicar y mejorar las herramientas desarrolladas en el marco del proyecto Nanoimpulsa, también ejecutado por Itene e ITC entre enero de 2017 y junio de 2018, y esos avances permitirán conocer con mayor certeza los efectos en la salud de las partículas presentes en el aire de ambientes interiores y urbanos.

Este proyecto pretende así facilitar la monitorización y obtención de nuevos datos ante la creciente preocupación por las consecuencias negativas que la presencia de contaminantes en el aire, y en particular de contaminantes emergentes como los nanomateriales y las partículas ultrafinas, puede tener sobre la salud de la población, los ecosistemas naturales y los bienes materiales.

Por eso, Prosafe abordará una serie de problemas territoriales comunes como el aumento de la exposición a contaminantes emergentes, fruto del incremento de la producción industrial de nanomateriales y su presencia en el mercado, y la falta de sistemas de monitorización capaces de detectar partículas por debajo de 1000 nm, conocido como valor PM1.

Asimismo, tratará de generar información que permita analizar los potenciales efectos en la salud de la exposición aguda o continuada ante nanomateriales, sus agregados micrométricos y otros tipos habituales de contaminantes emergentes como óxidos de azufre (SOx) y óxidos de nitrógeno (NOx), cuya presencia en el ambiente laboral y urbano ha aumentado en los últimos años.

El proyecto se dirige a sectores clave de la Comunitat donde existe un riesgo potencial de exposición y emisión de estos tipos de contaminantes emergentes. A este respecto se han identificado cerca de 3.000 potenciales empresas usuarias de nanotecnología, incluyendo sectores tradicionales como el cerámico, construcción y pigmentos, plásticos nanoestructurados, madera, productos farmacéuticos y cosméticos, envases alimentarios y energía, entre otros, que podrían beneficiarse de estos resultados de este proyecto.

Además, también se evaluarán ambientes urbanos en los que exista una influencia significativa de emisiones asociadas al tráfico, como, por ejemplo, las redes de transportes de metro, tranvía y carreteras.

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