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Molo revoluciona el concepto de moto-sharing con su modelo de suscripción

Llega a València un nuevo operador de movilidad. Se trata de la startup Molo que llega al mercado con el primer servicio por suscripción de motos eléctricas a partir del 17 de este mes.

Molo supone un modelo disruptivo en movilidad urbana bajo la fórmula de moto sharing. Su lanzamiento será como servicio premium disponible en el área urbana de la capital, que se irá ampliando al entorno metropolitano. El servicio estará cubierto por 150 motocicletas eléctricas para alcanzar las 500 a final de año, para lo cual la empresa ha invertido 3,5 millones de euros.

La comercialización del servicio se realiza mediante suscripción mensual y supone que la compañía asume todos los gastos que ocasiona la posesión de un vehículo: mantenimiento, seguros, impuestos, averías e incluso limpieza. El precio de lanzamiento es de 9,9 euros al mes y para acceder al servicio es necesario darse de alta a través de la aplicación, facilitar el DNI,  ser mayor de edad y estar en posesión del permiso de conducir.

El modelo de suscripción es similar al que establecen empresas como Netflix. Hemos replicado la idea para dar valor a un servicio que pretende resolver los problemas de movilidad de los ciudadanos, a la vez que posibilitar el uso del vehículo como si fuera “propio”, con la ventaja de olvidarse del pago de seguro, impuestos, gasolina, averías, gastos de plaza de garaje, o el mantenimiento de la moto”, subraya el director general de Molo, José Manuel Donate.

La firma ha realizado una fuerte inversión en la adquisición de las motos más robustas del mercado, Silence, fábrica que será la encargada de suministrar en los próximos años hasta 4.000 unidades. Según el fundador de Molo, Paco Navarrés,  “es el vehículo más fiable de este tipo de servicio que, hasta ahora, se está desarrollando en España. Queremos dar fiabilidad y seguridad a la movilidad del usuario, sin ningún problema, para ello, hemos apostado por ofrecer un elemento diferencial con respecto a otras empresas”.

Expansión durante el próximo ejercicio

Se trata de una máquina eléctrica de 125 cc, con una autonomía de 100 Km.  y una velocidad máxima de 80 km./h, lo que las pone en una ventajosa situación respecto a las motos que ofrece la competencia. Dispone de tres modos de conducción y están diseñadas para el uso urbano, con un sistema de frenado combinado e incluso marcha atrás que facilita las maniobras.

Otra de las características diferenciales de Molo es la asistencia permanente al usuario. El sistema de gestión de flota garantiza una experiencia excelente de usuario, con la monitorización directa de los vehículos y el comportamiento del usuario durante la conducción.

La inversión final se estima en 25 millones de euros, con una flota operativa de 6.000 máquinas. El plan de negocio contempla una facturación el próximo año de 33 millones y doblar esta cifra al año siguiente.

Los resultados de València servirán para mejorar el modelo y exportarlo a otras ciudades. Según asegura Tono Brusola, director de Estrategia, el objetivo es ofrecer “un servicio gracias al cual el usuario pueda considerar a Molo como su propia moto, siempre disponible”. Además, la empresa prevé una ampliación de capital de 5 millones y, en el futuro, ir sumando socios estratégicos.

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